Stellantis va contra corriente en Europa ante China: revive el diésel y en España se va a notar
Tanto para sus diferentes furgonetas como para turismos como el Opel Astra y SUV como el Alfa Romeo Tonale y DS7, el gasóleo volverá a tener relevancia en el futuro del gigante italofrancés.

Desde hace más de una década - concretamente desde el escándalo del Dieselgate de Volkswagen en septiembre de 2015 - el diésel ha estado en un claro declive. Si por aquel entonces superaban el 50% de las matriculaciones totales del mercado europeo, en 2025 conformaron apenas el 7,7%, ni la mitad que los coches eléctricos en el mismo periodo.
Tanto por las exigencias de la Unión Europea de cara a 2035 y los objetivos medioambientales de 2050 como por la aparición de cada vez más modelos de China, tanto eléctricos como híbridos enchufables, el panorama está cambiando tanto. Tanto...que Stellantis ha optado por una estrategia alternativa: volver a recurrir a los motores alimentados por gasóleo.

Stellantis nada a contracorriente del resto de Europa
Todos los fabricantes europeos, incluso los tres grandes (Grupo Volkswagen, Stellantis y Grupo Renault, que suman el 51% de la cuota total en Europa) han tenido complicaciones importantes en este salto a la electrificación. Un salto que tecnológicamente y comercialmente se ha dado más rápido que la respuesta que ha tenido la clientela, con los consiguientes efectos en las finanzas de la gran mayoría de fabricantes.
En el caso particular de Stellantis, su gran foco es desde hace unos meses el mercado norteamericano, que ya de por sí es más preferente a los motores de combustión. Es por ello que allí ha redoblado su apuesta por los diésel, así como por los motores V8 HEMI que podemos ver en el RAM 1500 SRT TRX anunciado nada más comenzar este 2026.
Stellantis apostará más tiempo por los diésel
De hecho, el resultado financiero en el que publicaban unos gastos de más de 22.000 millones de euros, más de 14.000 millones se centran en revitalizarse en Estados Unidos. El caso del RAM y del Jeep Cherokee son claros ejemplos y se espera que haya más en esta dirección (como modelos de DS, Alfa Romeo y Lancia en Europa), en un mercado que la administración Trump, además, ha hecho más volátil que nunca con su medida desreguladora más reciente.

«Hemos decidido mantener los motores diésel en nuestro porfolio de productos y - en algunos casos - incrementar nuestro repertorio de motorizaciones. En Stellantis queremos generar crecimiento, por ello nos hemos centrado en lo que demandan nuestros clientes», aseguró Stellantis a la agencia Reuters.
Una ventaja competitiva frente a alternativas electrificadas
Y, aunque muchos otros fabricantes hayan descartado el gasoil en sus repertorios, la necesidad que mejor cubren sigue existiendo. Es decir, para usos donde haga falta una amplia autonomía, en un mercado donde alternativas como los eléctricos de autonomía extendida (E-REV) de momento no están, valga la redundancia, muy extendidos o presentes.
«Si vemos la dirección en la que han estado encaminados los diésel, Stellantis parece estar yendo ahora a contracorriente. Las marcas chinas vienen con muchos modelos eléctricos e híbridos enchufables. Si eres una marca europea y quieres diferenciarte del resto del mercado, el diésel es un área en el que uno puede tener una ventaja competitiva respecto a todas estas marcas nuevas», afirmó Chris Knapman, director editorial de CarGuru en Reino Unido.

Veremos motores diésel en modelos fabricados en España
Para España esto es relevante dado que los modelos que recibirán motores diésel serán, además de turismos, furgonetas como los Opel Combo, Peugeot Rifter y Citroën Berlingo. Es decir, tres modelos que se fabrican en la histórica planta de Vigo (aunque el Combo también se produce en Portugal) y de la que han salido muchos de los vehículos comerciales que vemos funcionando en nuestras carreteras.
Debido a sus características físicas (tanto por peso como por aerodinámica y superficie frontal) la electrificación de este segmento es más complicada que en turismos convencionales. Es por ello que el diésel sigue teniendo algo de sentido, sobre todo para usos intensos con muchos kilómetros - y especialmente para aquellos servicios que impliquen largos trayectos en carretera.
Ya con vistas a Euro 7
Como ya explicamos aquí, la intención es contar con motores diésel híbridos en el futuro. Un sucesor al actual 1.5 BlueHDi que también ha provocado llamadas a revisión por problemas en la cadena de distribución. Todo apunta a que sería un 1.6 como el Multijet que hemos visto tanto en modelos de Fiat como de Jeep.
