Stellantis pisa terreno técnico de Porsche con un turbo eléctrico mucho más bruto
SRT muestra las primeras imágenes de un sistema que mezcla lo mejor de los turbocompresores con la inmediatez de un sistema eléctrico o un supercharger como los que usan en sus V8, logrando grandes cantidades de potencia nada más pisar el pedal del acelerador.

Con los coches eléctricos nos hemos acostumbrado a tener muchísimo par de manera instantánea, sin importar si el coche va bajo o alto de vueltas. Esto no siempre ha sido así (técnicamente nunca ha sido así en un coche de combustión), pero los tiempos cambian. Y Stellantis, con su última novedad, tiene algo que decir al respecto a través del departamento SRT en Estados Unidos.
Especialmente en los años 80, muchos coches tenían el fenómeno del ‘turbo lag’, cuando el coche iba bajo de vueltas y no entraba el turbo inmediatamente al no haber suficientes gases de escape que movieran la turbina. Esto resultaba en un retraso de décimas e incluso segundos según el tamaño del turbo - ocurría en deportivos grandes, pero también en pequeños - a muchos os sonará aquello de alguien que se chocó con su Renault 5 Turbo porque ‘le saltó el turbo al bajar de marcha’, cosa físicamente imposible.

Stellantis dice adiós al turbo lag con eBoost Air
SRT ha desvelado eBoost Air, una tecnología que trata de hacer del turbo lag (aún más) cosa del pasado. Está destinado a turbocompresores de gran tamaño, como los que se utilizan de aftermarket en Estados Unidos para generar gran potencia. Un turbo grande permite comprimir más aire hacia la cámara de combustión, elevando la potencia mucho más que en un motor atmosférico o en un turbo convencional, normalmente soplando a menos de 1,2-1,5 bares de presión.
La idea es muy sencilla: desde el ralentí, las aspas del turbocompresor son espoleadas mediante un compresor de accionado eléctrico - por ello Stellantis habla de turbina eléctrica. Al accionarse sin depender de los gases de escape, la entrega de potencia llega al momento.
Una turbina eléctrica se activa a bajas vueltas
Una vez el motor ya ha subido de vueltas lo suficiente, el compresor eléctrico se apaga y los gases de escape recirculados hacen el resto del trabajo como en un turbo tradicional. Una idea sencilla, que recuerda a la de Porsche y el motor eléctrico instalado en el turbo (T-Hybrid) de su 911 Carrera GTS, pero con un funcionamiento algo más a lo bruto para fines distintos.

Tom Sacoman, responsable de operaciones de SRT, comentó lo siguiente: «Al hacer girar previamente los turbocompresores mediante un sistema electromecánico antes de que la energía de los gases de escape esté disponible, podemos mejorar de forma significativa la respuesta del turbo y la facilidad de conducción.»
Más parecido al comportamiento de un supercharger
El resultado es bastante sencillo de explicar: la potencia y prestaciones de un turbo de gran tamaño con el manejo y la entrega más suave que podríamos esperar de un V8 con supercharger. Y Stellantis tiene aquí un buen punto de partida, con la reactivación de su 6.2 V8 HEMI tanto para el RAM 1500 Bumble Bee SRT como para su familiar off-road 1500 TRX SRT.
Stellantis ha estado realizando test en un prototipo seis en línea 3.0 Hurricane como el que usa el RAM 1500 en el mercado norteamericano. Lo cual es bastante interesante teniendo en cuenta que la tendencia del mercado estaba dejando de lado los seis en línea, turboalimentados o no, cuando fueron habituales en sedanes deportivos décadas atrás.
