Tesla deja tirados a millones de clientes con un "ten paciencia": el escándalo del FSD que llega a España este verano
La aprobación del Full Self-Driving de Tesla en Europa ha destapado un problema que la marca lleva siete años aplazando. Cuatro millones de coches en todo el mundo, miles de ellos en España, pagaron por una promesa que su hardware no puede cumplir. Y la primera demanda colectiva europea ya suma 3.000 afectados en solo una semana.

Mischa Sigtermans compró uno de los primeros Tesla Model 3 que llegaron a Países Bajos en 2019. Pagó 6.400 euros extra por el paquete "Full Self-Driving", la conducción autónoma que Elon Musk prometía desbloquear mediante actualizaciones de software. Siete años después, cansado de esperar, llamó al servicio de atención al cliente de Tesla y grabó la conversación. La respuesta final, tras varios pases a superiores, fue tres palabras: "ten paciencia". Minutos después de colgar, Tesla cerró automáticamente su caso y le envió un correo con un enlace para probar otro modelo. Siete años después de pagar por el FSD.
Ese episodio, ocurrido hace solo dos días, ha detonado lo que ya apunta a ser el mayor problema legal al que se enfrenta Tesla en Europa. La aprobación del FSD Supervised en Países Bajos el pasado 10 de abril fue celebrada como un hito histórico, pero traía una letra pequeña demoledora: el sistema solo funciona en coches con el nuevo hardware HW4. Los cerca de 4 millones de Tesla equipados con el hardware anterior, el HW3, se quedan fuera. Y entre ellos hay miles de unidades circulando por carreteras españolas.
Qué es el HW3 y por qué Tesla admite que no puede cumplir lo prometido
Llega el nuevo Volkswagen ID.3 Neo, estos son los precios del mejorado eléctrico con hasta 231 CV y más de 600 km de autonomíaEl HW3, comercialmente llamado "FSD Computer 3.0", es el ordenador de a bordo que Tesla instaló en todos sus coches fabricados entre 2019 y finales de 2023. En su momento lo presentaron como un chip "diez veces más potente que el anterior" y, sobre todo, como la pieza definitiva para alcanzar la conducción autónoma total mediante simples actualizaciones de software. El HW4 (también conocido como AI4) llegó discretamente a finales de 2023, sin anuncio público, y es el único que el regulador neerlandés ha homologado ahora para ejecutar el FSD aprobado.
La diferencia entre uno y otro ya no es una interpretación de los críticos, sino una admisión escrita de la propia Tesla. En agosto de 2024, el vicepresidente de Inteligencia Artificial de la compañía, Ashok Elluswamy, reconoció públicamente que el HW3 ejecuta "un modelo más pequeño" que el AI4, con atajos matemáticos para emular operaciones que el hardware nuevo procesa de forma nativa. En enero de 2025, el propio Elon Musk fue más lejos durante la presentación de resultados del cuarto trimestre: "la verdad es que tendremos que reemplazar todos los ordenadores HW3 en los vehículos donde se haya comprado FSD". Añadió que sería "doloroso y difícil", y remató con una frase que hoy aparece en todas las demandas: "menos mal que no fue demasiada gente la que compró el paquete FSD".

Quince meses después de esa admisión, Tesla no ha presentado ningún plan de sustitución de hardware, ninguna política de reembolso ni ningún calendario. Lo que sí ha puesto sobre la mesa, en el tercer trimestre de 2025, es una solución alternativa: una versión recortada del software, bautizada como “v14 Lite”, que en teoría podría funcionar en los HW3 con capacidades limitadas.
El problema es que la propia Tesla reconoce que ese parche puede no ser suficiente. Incluso una patente reciente de la compañía admite que el sistema puede volverse “inoperativo” en determinadas condiciones al ejecutarse sobre el hardware antiguo. Es decir: no lo dicen sus críticos, lo dice la propia Tesla.
La cronología de una promesa que la propia Tesla ha ido borrando
Lo que hace especialmente incómoda la situación para Tesla es que la promesa original está perfectamente documentada, y la compañía ha intentado hacerla desaparecer en los últimos meses. En octubre de 2016, la marca publicó una entrada en su blog titulada "Todos los Tesla en producción ya cuentan con hardware completo para la conducción autónoma". Esa entrada fue el fundamento de toda la comercialización del FSD durante años. En agosto de 2024, mientras se acumulaban las primeras demandas en Estados Unidos, Tesla borró silenciosamente el artículo. En el tercer trimestre de 2025 cambió también el texto comercial, sustituyendo "hardware completo para la conducción autónoma" por un ambiguo "diseñado para la autonomía". El post original sigue archivado en Wayback Machine.
Octubre de 2026
Tesla publica que todos sus coches tienen "hardware completo para conducción autónoma". El post será la base legal de miles de ventas del paquete FSD durante los siguientes ocho años.
2019
Musk confirma que el nuevo HW3 es suficiente. Miles de europeos pagan entre 5.300 y 7.500 euros por el FSD con la promesa de actualizaciones futuras.
Agosto 2024
El VP de IA de Tesla reconoce que el HW3 corre "un modelo más pequeño" con atajos. Tesla borra el post de 2016 sin explicación.
Enero 2025
Musk admite que habrá que reemplazar todos los HW3. No hay plan concreto.
Q3 2025
Tesla anuncia "v14 Lite" para los HW3. Su propia patente reconoce que el workaround puede dejar el sistema inoperativo.
10 abril 2026
El regulador neerlandés RDW aprueba el FSD Supervised bajo la normativa UN R-171, pero únicamente para coches con hardware HW4.
14 abril 2026
Sigtermans lanza hw3claim.nl. En 24 horas se suman más de 500 propietarios. En una semana, 3.000 de 29 países.
17 abril 2026
Tesla le responde "ten paciencia" y cierra automáticamente su caso.
Por qué en Europa Tesla tiene mucho más que perder que en Estados Unidos
La estrategia legal con la que Tesla se ha defendido de demandas similares en Estados Unidos se llama corporate puffery: argumentar que las promesas sobre conducción autónoma son "afirmaciones genéricas de optimismo corporativo" que no deben tomarse de forma literal ni vinculante. Durante años ha funcionado. Pero en agosto de 2025, un jurado estadounidense rechazó esa defensa en el caso Benavides contra Tesla y condenó a la compañía a pagar 243 millones de dólares. La jueza Beth Bloom desestimó todos los recursos en febrero de este año. Es el primer gran precedente que ata a Tesla a sus propias palabras publicitarias, y abre la puerta a que los tribunales europeos tengan en cuenta ese precedente.
En Europa, además, el marco legal es intrínsecamente más desfavorable para Tesla. La normativa europea de protección al consumidor exige conformidad estricta con lo publicitado en el momento de la venta, algo que choca frontalmente con el "ten paciencia" de hace dos días. Países como Países Bajos, Alemania y Francia cuentan con mecanismos de collective redress bien rodados, y en octubre de 2025, miles de propietarios australianos ya iniciaron una acción colectiva similar, liderada por el despacho Echo Law, que abarca a todos los Model 3 y Model Y vendidos entre mayo de 2021 y febrero de 2025.
El impacto en España: qué puede hacer un propietario afectado
Aunque el FSD todavía no está oficialmente aprobado en España, el sistema de reconocimiento mutuo de homologaciones europeas hará que la decisión neerlandesa se extienda a todo el continente previsiblemente este verano, una vez la Comisión Europea dé el visto bueno definitivo. Es decir: cuando los Tesla con HW4 empiecen a activar el FSD en España, los propietarios con HW3 se quedarán igualmente fuera. Tesla España no ha ofrecido, por el momento, ninguna información sobre planes específicos para ellos.
Los afectados españoles con HW3 que pagaron el paquete tienen varias vías. La más inmediata es sumarse a la plataforma europea hw3claim.nl, que ya admite inscripciones de cualquier país de la UE. La segunda es presentar reclamación individual ante Tesla solicitando el reembolso del importe o la sustitución gratuita del ordenador, un paso previo necesario antes de cualquier acción judicial. La tercera es acudir a organizaciones como la OCU o FACUA, que pueden estudiar una acción colectiva a nivel estatal si el volumen de afectados lo justifica. El precedente holandés pasa de 500 a 3.000 inscripciones en una semana; el número en España es probablemente suficiente para sostener una acción paralela.
El riesgo de fondo para Tesla no es solo financiero, aunque las estimaciones hablan de entre 2.700 y 14.500 millones de dólares de exposición total por todas sus demandas activas. Es reputacional. Los afectados del HW3 no son clientes ocasionales: son los primeros creyentes, los que apostaron por la marca cuando todavía era un riesgo, los que pagaron por adelantado por una visión de futuro. La respuesta "ten paciencia", seguida del correo automático con enlace a un test drive, resume con incomodidad ese desencuentro. Durante años, Tesla convirtió a sus clientes en evangelistas. La pregunta ahora es cuántos de esos evangelistas seguirán predicando… y cuántos empezarán a pedir explicaciones.

