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    Toyota e Hino Motors colaborarán con Isuzu en vehículos comerciales ligeros

    Rueda de prensa conjunta, 25 de marzo de 2021

    Una nueva alianza se ha tejido entre fabricantes japoneses, en este caso de camiones ligeros, para modernizar el sector del transporte ante los retos del siglo XXI. Para ello crearán una empresa conjunta enfocada en las tecnologías CASE, además de los propios vehículos.

    Desde Japón nos llega la noticia de que dos empresas que compiten entre ellas, Hino Motors e Isuzu, han decidido colaborar además de competir. Toyota controla Hino Motors y también forma parte de una nueva empresa conjunta, Commercial Japan Partnership Technologies Corporation, que comenzará a operar formalmente el 1 de abril, coincidiendo con la apertura del año fiscal japonés.

    Esta joint-venture tiene como principal línea de negocio instaurar tecnologías CASE y servicios para vehículos comerciales. Las siglas CASE vienen de «Connected, Autonomous, Shared, Electric»; en otras palabras: «conectados, autónomos, compartidos y eléctricos». No solo se trata de ecología, también de eficiencia. Ambas cosas se traducen en economía.

    Las tres empresas dicen buscar un mundo mejor y tienen una posición dominante dentro del sector del transporte de bajo tonelaje en Japón. Para contribuir a ese bien común es necesario que el mundo del transporte realice una revolución que está en ciernes, pero es mejor repartir los esfuerzos y de ahí la JV.

    Todo empieza con un intercambio accionarial. Toyota va a adquirir 39 millones de acciones de Isuzu, por un valor de 42.800 millones de yenes o unos 332,2 millones de euros. Eso le dará a Toyota el 4,6% de Isuzu. Por su parte, Isuzu invertirá en Toyota la misma cantidad, aunque obviamente se llevará un trozo más pequeño de la multinacional.

    La joint-venture va más allá de desarrollar bienes tangibles como camiones ligeros electrificados. A largo plazo estas compañías quieren reducir las emisiones de CO2 y llegar a neutralizarlas. No basta solo con poner en la calle vehículos sin emisiones, también hay que optimizar toda la cadena logística.

    Por ejemplo, se da el caso de que en Japón no es fácil encontrar conductores para los camiones ligeros. También ocurre que pierden bastante tiempo con procesos que no son conducir, como cargar y descargar (o supervisar dicho proceso), esperar a que se resuelvan papeleos, etc. Todo eso puede mejorarse con tecnologías modernas.

    La nueva empresa tendrá una capitalización de 10 millones de yenes, no llega a 77.800 euros, del cual el 80% será de Toyota, el 10% de Isuzu y el 10% restante de Hino. Se coloca como presidente a Hiroki Nakajima, que también es el presidente de Toyota Motor Corporation en lo relativo a vehículos comerciales.

    Esta empresa conjunta puede abrirse a trabajar más adelante con terceros y socios afines. Toyota aporta mucho conocimiento sobre tecnologías electrificadas: hibridación, baterías eléctricas, pila de combustible de hidrógeno, etc. Si bien la compañía japonesa está especializada en turismos y todoterrenos, la rama 100% comercial la desarrolla Hino Motors para su matriz.

    Leyendo entre líneas, podemos intuir que uno de los objetivos de esta empresa es que haya en algún momento camiones autónomos que no necesiten la figura del conductor, eliminando riesgos laborales, la necesidad de descansos o las dificultades de conseguir alguien para llevarlos de un lado a otro. La conectividad no se desliga de lo anterior.

    Es demasiado pronto para saber si esta JV puede aportar algo al consumidor europeo, aunque las soluciones logísticas que se desarrollen para Japón bien pueden servir para Europa aunque se utilicen vehículos con distinta ingeniería. Eso sí, todo está enfocado al transporte de corto alcance, el que se hace con camiones ligeros.

    Toyota también piensa a lo grande y tiene otras alianzas en materia de camiones de gran tonelaje, donde el hidrógeno se posiciona como la tecnología más prometedora. Antes de que lleguen sus productos a las calles se recurrirá a pruebas piloto con empresas y administraciones públicas, como se ha venido haciendo hasta ahora, para demostrar su viabilidad.

    En definitiva, esta alianza servirá para crear un clima más favorable para la adopción de tecnologías CASE por la situación dominante que tienen Toyota, Hino e Isuzu dentro del mercado japonés, en torno al 80% de cuota. Conseguirán avanzar más rápido de esta forma que haciendo cada una la guerra por su cuenta.