Volkswagen admite que tomó decisiones de diseño «simplemente probando cosas»

Siete años después de tomar una de las decisiones más estúpidas, y que le ha costado millones a Volkswagen, una fuente autorizada ha revelado lo que escondía aquella estrategia iniciada que el ID.3 llevó al extremo. El eléctrico sólo llevó al extremo una corriente que empezó el actual Golf.

Volkswagen admite que tomó decisiones de diseño «simplemente probando cosas»
La digitalización total de las funciones en los modelos del gigante no fue una cuestión de costes. - Volkswagen

Publicado: 21/08/2026 17:00

7 min. lectura

Durante años, cualquiera que se sentara al volante de un Volkswagen eléctrico se enfrentaba al mismo dilema: bajar la temperatura del climatizador implicaba deslizar el dedo con precisión sobre una barra táctil sin retroiluminar, a poder ser sin mirarla y sin salirse de la carretera.

Ahora, la propia Volkswagen ha explicado por qué llegó a esa situación, y la respuesta tiene menos que ver con el ahorro de costes de lo que muchos sospechaban. Los de Wolfsburgo estaban desarrollando una nueva gama de coches eléctricos, y estos debían distinguirse por algo más que el diseño exterior o la propulsión. Sin embargo, esta tendencia minimalista no fue exclusiva de los eléctricos sino una filosofía de diseño más amplia que afectó a todo el grupo.

Volkswagen ID.3 2020
La pantalla táctil del Volkswagen ID.3 2020 era, funcionalmente, un desastre.

Los coches eléctricos debían parecer del futuro

El jefe de calidad de Volkswagen, Andreas Krepp, ha explicado que la lógica detrás de la eliminación de botones y mandos giratorios partía de una premisa: si el coche eléctrico representaba un cambio radical de propulsión, sus controles debían sentirse igual de revolucionarios. En palabras de Krepp, «algo nuevo está comenzando» [refiriéndose a los coches eléctricos], así que los controles también debían cambiar de forma significativa y ser particularmente modernos»; de ahí la decisión de instalar deslizadores en lugar de los tradicionales mandos giratorios.

El propio Krepp reconoció el problema de fondo: cuando falta información fiable sobre lo que realmente quiere el cliente, muchas decisiones de diseño se toman simplemente «probando cosas». Dicho de otro modo, gran parte de la interfaz de los primeros ID. se decidió sin datos reales de uso, a base de intuición interna.

Krepp, con más de tres décadas en el grupo Volkswagen entre Audi, China y Europa, ocupa el cargo de responsable de aseguramiento de calidad de la marca Volkswagen Turismos desde agosto de 2025, lo que da cierto peso a una autocrítica poco habitual en un directivo del grupo.

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Volkswagen Golf 8 MY 2020
La pantalla táctil del Volkswagen Golf 8 lanzado en 2019 ya redujo el número de botones.

De la pantalla táctil al botón de toda la vida

La consecuencia de aquel experimento ya es parte de la historia de la industria del automóvil, aunque con importantes matices. Porque, si bien muchos creen que todo arrancó con el ID.3 mostrado como concepto en el Salón de París de 2016, en verdad fue la octava generación del Golf la que empezó a reducir los mandos físicos cuando se estrenó en 2019.

El compacto de combustión ya iba en esa dirección de simplificación en paralelo, por lo que el ID.3 lo que hizo fue llevar el concepto al extremo, eliminando incluso los botones de ventanillas traseras -se optó por un único mando para gestionar las cuatro ventanillas con un selector delantero y trasero- y sustituyendo los mandos del volante por superficies hápticas.

Una decisión que después se extendió al resto de la gama ID. como también al CUPRA Born, entre otros, apostando por deslizadores sin retroiluminar para el volumen y el clima. Volkswagen se ha encargado de solucionar todos estos inconvenientes en el renovado ID.3 y también en los nuevos eléctricos que se han sumado a su oferta.

Los ID. Polo e ID. Cross ya disponen de interruptores físicos para la calefacción, de un mando giratorio, accesible tanto para el conductor como para el acompañante, para ajustar el volumen o seleccionar una canción, y uno independiente para cada una de las cuatro ventanillas, además de sustituir los controles táctiles del volante por botones físicos. Además, bajo la pantalla táctil hay una fila específica de botones para el climatizador y las luces de emergencia.

Schäfer lo admite, «nos ha hecho daño»

La autocrítica no se queda en el departamento de calidad. El CEO de Volkswagen Turismos, Thomas Schäfer, ya había sentenciado los botones capacitivos del volante calificándolos de menos funcionales que los mandos físicos, llegando a calificar el efecto de aquella decisión sobre la marca como directamente «dañino».

Es una admisión pública poco frecuente para un fabricante que hace apenas unos años defendía el «todo pantalla» como la única vía posible hacia el futuro.

Volkswagen rectifica porque Euro NCAP aprieta

Pero, Volkswagen no rectifica solo por presión de sus clientes. Desde 2026, Euro NCAP exige controles físicos para intermitentes, limpiaparabrisas, luces de emergencia, claxon y llamada de emergencia si un modelo quiere aspirar a las 5 estrellas de seguridad, aunque no se trata de una obligación legal; un coche que lo deje todo en manos de la pantalla seguirá siendo perfectamente homologable, aunque no podrá optar a la máxima puntuación.

Volkswagen ha aprendido la lección, Mercedes también ha reconocido públicamente conclusiones similares a partir de su propia telemetría, pero no es de las que esté por cambiar de estrategia, más allá de estar sustituyendo el volante multifunción en todos sus modelos, ahora con botones y con ruedas basculantes.

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