BMW jubila al rey de los comerciales: el Serie 3 pierde el diésel tras 41 años y le pide al i3 lo imposible
BMW ha sido una de las marcas líderes del mercado europeo en la venta de coches diésel. Pero, tras cuarenta años de matrimonio, la marca alemana ha decidido no vender versiones de este combustible con el nuevo Serie 3. Un capricho carísimo de justificar que tiene explicación.

BMW ha decidido enterrar el diésel en el Serie 3 tras cuarenta años de matrimonio. Una decisión más que atrevida de la que veníamos avisando, especialmente frente a una competencia que sigue fabricándolo. Tanto Audi como Mercedes no están por la labor de seguir los pasos de la marca de Múnich, y eso que la exigente norma de emisiones Euro 7 está a punto de desplegarse.
La seria amenaza de convertir cada turbodiésel nuevo en un capricho carísimo de justificar. Durante 41 años, pedir un Serie 3 y diésel era casi lo mismo. Eso se acabó. La octava generación ya se encuentra a la venta, en un principio con una escueta gama de versiones, pero todas con motores de gasolina microhíbridos. Las primeras entregas, que tendrán lugar en marzo de 2027, y cuando se ampliará la oferta, no contempla hacerlo con una sola opción de gasóleo.

La cuota de un motor en extinción
La octava entrega del Serie 3 se ha convertido en el primer modelo de volumen que no cuenta con una versión como la del 324d que se estrenó en 1985. Durante más de cuatro décadas, ha sido la opción mayoritaria especialmente en un mercado como el de España. Sin embargo, la decisión de los bávaros no sorprende a nadie que haya mirado las matriculaciones.
En España el diésel creció hasta máximos cercanos al 70 % entre 2006 y 2010. Desde entonces ha caído sin pausa. En 2015 cerraba con un 62,7 % (647.154 unidades), en 2018 estaba en el 35,7% con y en 2024 en el 14,3%, con 118.331 coches. El desplome ha sido realmente tal brutal que, según los datos de ANFAC, entre enero y octubre de 2025 apenas llegó al 5,5 %.
En abril de 2026 se quedó en un 3,7 %, no más de 4.000 ventas en un mes en que el mercado superó las 106.000 matriculaciones. Cifras que muestran la realidad de la industria, en la que los coches eléctricos cada vez cobran más interés, pero a cambio de acabar con un combustible que llegó a ser una estrella.

El mejor año del diésel en España vs el nudo de la Euro 7
Con el «dieselgate» de fondo, 2016 marcó 648.556 unidades, algo más que 2015, pese a que la cuota ya había bajado al 56,7 %. El mercado crecía tanto que tapaba la fuga, pero en 2017 las ventas ya cayeron a 593.851 y, a partir de ahí, el desplome fue una caída libre de la que se aprovecharon los híbridos, y en menor medida, los eléctricos. Estos, y los diésel, han ido alternando fases de explosión y recuperación, hasta que ha llegado el momento que pocas marcas se atreven a llevar a cabo.
Pero hay otras cuentas que también cuentan. Adaptar un turbodiésel moderno a la nueva norma de emisiones Euro 7 exige más inversión en investigación y desarrollo de nuevos sistemas de postratamiento de gases, y esa es una factura que hoy es muy difícil de amortizar con un combustible que compra cada vez menos gente.
Con un 4 % de cuota, está claro que el excel no cuadra. Y el calendario aprieta: la Euro 7 se aplicará a los modelos nuevos desde noviembre de 2026 y a todos los que se matriculen desde noviembre de 2027. Esta es una de las grandes razones que ha llevado a BMW a mover ficha en sus intenciones a largo plazo, y dirimir la estrategia a seguir en la que el nuevo BMW i3 tiene mucho que ver.
Cuando el i3 eléctrico no es un relevo, aunque lo pretendan
En esta generación, BMW ha decidido partir el Serie 3 en dos. El de combustión sigue estando basado sobre la plataforma CLAR mientras que el i3 se apoya en la nueva arquitectura «Neue Klasse», una base que le permite disponer de hasta 912 kilómetros de autonomía con una carga. Una cifra más que generosa para un modelo que la marca ha considerado como un sucesor del 320d, pero cuyo precio le cambia de liga.
Los 74.650 euros que cuesta en España este i3 le impiden ser el sucesor natural del 320d. El heredero para quien hace muchos kilómetros será el híbrido enchufable del 330e que ya se ha confirmado que llegará en 2027.
BMW no renuncia del todo a la tecnología. Los diésel seguirán disponibles en mercados donde la demanda lo justifique, aunque Europa, desde luego, ha dejado de ser uno de ellos. En otros modelos de la gama, lo iremos en los próximos meses, porque lo de este Serie 3 puede ser el principio del fin. Incluso, habrá que ver cuánto aguantan con la misma cuenta de Euro 7 sobre la mesa y unas cuotas que no levantan cabeza sus rivales alemanes de Audi y Mercedes.
BMW Serie 3 y sus rivales
P.V.P 49.514 €44.176 €
P.V.P 51.674 €42.403 €
P.V.P 48.996 €39.320 €






