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Prueba BMW 430i Cabrio, el perfecto compañero

Prueba BMW 430i Cabrio, el perfecto compañero
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El BMW 430i Cabrio es una de las variantes más equilibradas del catálogo de la firma germana
Alberto Pérez
Alberto Pérez17 min. lectura

¿Existe el perfecto compañero de carretera? La respuesta correcta podría ser que depende de cada persona y cada caso. Sin embargo, vengo a proponerte uno que podría aproximarse mucho a una respuesta afirmativa. El BMW 430i Cabrio se presenta como todo un galán dentro de la diversa oferta de vehículos actuales.

Hay veces en las que las ilusiones y las falsas espectativas nos pueden jugar malas pasadas. Esto es algo que puede llegar a darse con cierta frecuencia en el sector del periodismo del motor, pues un coche al final puede decepcionarte o, simplemente, no ser lo que esperabas. Sin embargo, el BMW Serie 4 Cabrio ha sido toda una inyección de lo que es capaz de hacer el sector de la automoción por dar un coche a la altura de su legado. ¿Que si me ha gustado? Hablemos tranquilamente del que he pasado a denominar como “el compañero perfecto”.

En el año 2020, cuando BMW dio a conocer la segunda generación del BMW Serie 4, supuso todo un revulsivo para sus amantes, pues cambió radicalmente la imagen exterior de un modelo muy querido por la mayor parte del público. Por ello, inicialmente fue muy criticado en su momento pero, a buen seguro que nadie, a día de hoy, es capaz de lanzar “peros” a su diseño general. El Serie 4 es un coche que gusta, y gusta mucho; pero gusta más aún si transformamos su esbelta figura Coupé o Gran Coupé en un conveniente y elegante descapotable.

Estéticamente el BMW Serie 4 Cabrio tiene pocas cosas que puedan ser criticadas

La nueva generación del BMW Serie 4 Cabrio tomó para sí la ansiada capota de lona, abandonando después de dos generaciones de descapotables de tamaño medio (BMW e93 y BMW F33) el techo duro retráctil. Esta opción tenía grandes aciertos, como la practicidad que ofrece un techo “normal” frente a temperaturas o posibles actos vandálicos; sin embargo, arroja un mayor peso general al coche, algo que puede repercutir directamente en su dinámica una vez todo ese peso se guarde tras los asientos traseros y derive en un “culo más inquieto”.

Más allá de ello, el sustituir el techo duro retráctil por una solución de lona es algo que siempre es de agradecer, pues también presenta una imagen más deportiva y aparente. Adicionalmente, los techos de lona actuales ya no son ni remotamente parecidos a lo que pudimos conocer hace décadas, pues ahora cuentan con un buen aislamiento exterior, tanto de temperatura como de ruido.

El techo de lona del BMW Serie 4 Cabrio no es de los más rápidos en plegarse o desplegarse, ya que su mecanismo completa esta tarea en unos 18 segundos; sin embargo, sí ha mejorado de forma notable el tiempo de demora de la generación anterior, ya que precisaba de un total de 32 segundos. El mecanismo de la capota se puede accionar circulando hasta una velocidad máxima de 50 km/h.

Pulsando 15 segundos este botón haremos de este un coche con el cielo como techo

Desde BMW afirman que el renovado mecanismo, junto al nuevo material del techo (la lona) proporciona un menor peso general del mismo, reduciéndose en un 40% con respecto a la generación precedente. Este, en todo caso, siempre será en color negro, ya que, por el momento, la firma no ofrece colores alternativos con los que decorarla, algo que le sentaría notablemente bien al conjunto.

Sin embargo, el Serie 4 Cabrio no cambia especialmente con respecto a su hermano de carrocería coupé, al menos en término generales. Ambas carrocerías presentan las mismas dimensiones: 4,77 metros de longitud, 1,85 metros de ancho y 1,38 metros de alto. Sin embargo, el complejo mecanismo hace que se reduzca el espacio en las plazas traseras (especialmente en anchura), así como en el propio maletero. Debido a esto, el BMW Serie 4 Cabrio tan solo cuenta con homologación para dos pasajeros en la segunda fila de asientos.

En término de espacio de carga, el BMW Serie 4 Cabrio cuenta con un volumen máximo de 385 litros en su maletero, en condiciones normales. Esta capacidad se obtendrá cuando el techo esté “puesto” y se pueda aprovechar así todo el espacio, el cual está muy bien aprovechado. Alternativamente, una vez el techo esté almacenado en su respectivo espacio, el volumen del maletero se verá reducido hasta los 300 litros de capacidad. Este volumen se podrá ampliar a través de abatir el respaldo de la segunda fila de asientos, el cual consta de una única pieza y nos dará libertad para transportar objetos particularmente largos.

El espacio del maletero puede ser de 300 o 380 litros, según la posición del techo

Más allá de esto, el modelo cuenta con una segunda fila muy práctica y utilizable. Ambos asientos cuentan con los convenientes anclajes ISOFIX y con un adecuado espacio para las piernas y la cabeza de sus ocupantes. Sí se echa en falta que el respaldo esté algo más inclinado hacia atrás, así se ganaría en algo de comodidad ya que estos, después de un largo camino tienden a sentirse más rectos de los que nos gustaría. Adicionalmente también estaría bien un reposabrazos central.

Más allá de la -espectacular- estética del BMW Serie 4 Cabrio y las posibilidades que presenta para poder conducir con el cielo como techo, BMW ha hecho que, adicionalmente, el modelo se sienta particularmente deportivo a través de sus diferentes mecánicas y su puesta a punto.

En primer lugar, la firma bávara vuelve a ofrecer un catálogo de mecánicas vinculadas exclusivamente a la caja de cambios automática deportiva, tal y como ya sucede en los otros dos integrantes de la familia Serie 4 (Coupé y Gran Coupé). Adicionalmente, todos sus bloques serán de gasolina o diésel y, solo algunos de ellos, podrán ir combinados con una micro-hibridación que le proporcionará la ansiada etiqueta ECO de la DGT. Estos serán el M440i y el 420d.

La segunda fila es cómoda en espacio, aunque sus respaldos son demasiado rectos

En gasolina existen 3 niveles de potencia a partir de las denominaciones 420i Cabrio (184 CV), 430i Cabrio (245 CV) y el M440i Cabrio (374 CV). Los dos primeros serán siempre tracción trasera, mientras que el más potente de ellos podrá tener opcionalmente tracción total xDrive. En diésel tan solo existe un único escalón de potencia con la mecánica 420d Cabrio y sus 190 CV. Por encima de estos solo se encuentra el BMW M4 Cabrio y sus 510 CV de potencia máxima.

BMW también ha confirmado que el Serie 4 Cabrio cuenta con nuevos refuerzos estructurales en su chasis para compensar la rigidez perdida con la ausencia de techo. Ello ha detonado directamente en un insalvable aumento en el peso total del conjunto, el cual alcanza los 170 kilos en las versiones 420d y 430i, y de 150 kilos en el M440i xDrive.

Prueba dinámica

La unidad que ha pasado por nuestras manos es la variante mecánica 430i. Esta aloja bajo el capó un motor de 4 cilindros sobrealimentado por turbo que eroga una potencia de 245 CV y 400 Nm de par máximo enviados directamente al tren trasero a través de una caja de cambios automática por convertidor de par con 8 relaciones.

El interior casi no recibe cambios con respecto a la versión Coupé

El sonido del motor en este coche se deja notar con un particular bramido, mucho mejor que en otros modelos de la gama (sin contar el M440i o el M4). Incluso llevando la capota sobre nuestra cabeza y las ventanillas cerradas, este sonido se meterá en el habitáculo para hacer de nuestra conducción algo más espirituoso. No obstante, el sistema de altavoces también realiza su trabajo y transmite parte de este sonido a través de sus bocinas.

El BMW Serie 4 Cabrio será un coche con el que viajaremos muy cómodamente en rutas largas; poco o nada notaremos un cansancio generalizado, pues sus asientos y la propia posición de conducción contribuirán de manera efectiva a que esto apenas se deje notar. El conductor va sentado bastante bajo en este modelo, aunque no tanto como en otros vehículos con una deportividad más acusada, y la visibilidad al exterior es notable a través de cualquiera de sus tres espejos retrovisores o el acristalamiento general del modelo.

Circulando a altas velocidades en un tramo de autopista, por ejemplo, con la capota puesta y las ventanas cerradas no se percibirá más ruido exterior del que se recibe en otras variantes de carrocería, como en el coupé, aunque en horas punta de calor, sí se dejará notar un menor aislamiento en el habitáculo y, por ende, tendremos que tirar del siempre alabado aire acondicionado. Para estos momentos en los que queramos sombra pero al mismo tiempo no “aislarnos” del exterior, el Serie 4 Cabrio nos da la posibilidad de abrir las cuatro ventanas laterales, y poder pasear con un enorme hueco en cada costado sin las incómodas turbulencias que puede provocar el pilar B, ya que este modelo carece por completo de tal elemento.

Sus asientos delanteros son extraordinariamente cómodos para todo tipo de viajes

No obstante, esto es un descapotable y siempre que podamos llevaremos la capota almacenada en la zona trasera del habitáculo (como un servidor). Aún circulando a altas velocidades, el habitáculo queda bastante bien aislado del viento o las turbulencias exteriores, llegando incluso a poder mantener una conversación en un tono no demasiado elevado. Para ello, será bastante conveniente hacer uso del deflector plegable que se ubicará sobre la fila de asientos trasera y que se ofrece como parte del “Paquete Convertible” que podremos seleccionar por un precio adicional de 2.026 euros; este también incluye el acceso confort, el calefacción en volante y asientos, así como el llamado Air Collar, una bufanda de aire caliente que sale desde el cabezal de sus asientos delanteros. ¿Quién dijo que los descapotables eran solo para verano?

Dejando ya de lado el hecho más importante (que se trata de un descapotable), la dinámica del BMW 430i Cabrio es excelsa. Esta mecánica se posiciona de forma intermedia entre las alternativas más ahorradoras y las más deportivas, presentándose como un punto medio que lo hace ser el motor ideal para la práctica totalidad de compradores.

Si quieres ir tranquilo, el coche será muy cómodo, estable y, adicionalmente, no quemará demasiado combustible; mientras que si buscas un toque extra de picante el modelo te acompañará hasta donde quieras, con un sonido más que delicioso emitido por su doble salida de escape, una dirección muy rígida y comunicativa, así como unos cambios de marchas realizados en el momento ideal de cada una de las posibles situaciones.

El BMW 430i Cabrio es la opción perfecta

Como digo, adicionalmente a todo esto, el consumo de gasolina no será excesivo si tenemos en cuenta la cantidad de jamelgos que tenemos disponibles bajo el pedal derecho. Circulando por autopista a velocidad legal y con aire acondicionado activado, el consumo que nos generó el 430i Cabrio fue de apenas 6 litros, una cifra más que sobresaliente. Por otro lado, si somos asiduos al uso en territorio urbano, la cifra media se elevará hasta números más cercanos a los 9 litros de media. Como digo, unas cifras más que correctas para un vehículo de este nivel.

Los ocupantes de los asientos traseros, por su parte, tendrán algún que otro inconveniente adicional a la hora de viajar sin capota, pues estos recibirán todo el viento en la cara, algo que podrá llegar a ser agobiante en ciertos momentos. Para largos recorridos en los que queramos deshacernos del techo, lo mejor será siempre tomarnos a este coche como un bonito biplaza, así aseguraremos una mayor comodidad para todos.

Conclusión y precios

El BMW Serie 4 Cabrio, y más concretamente la motorización 430i me ha parecido, directamente, la mejor opción de todo el catálogo de mecánicas que posee este coche. Es la versión que ofrece un mejor equilibrio entre confort y deportividad, al mismo tiempo que nos deja con unos consumos muy contenidos si tenemos en cuenta las capacidades que posee.

El BMW 430i Cabrio inicia su precio en 64.300 euros

Sin embargo, no todo son buenas palabras para él, y es que llega el momento de hablar del siempre tedioso tema económico. El BMW Serie 4 Cabrio inicia su comercialización en 59.500 euros de la motorización 420i; la mecánica 430i, por su parte, presenta un precio de partida de 64.300 euros, un montante económico bastante considerable si tenemos en cuenta la cantidad de opciones que nos dará BMW para personalizar nuestra unidad, tal es su catálogo de extras que este modelo podrá coquetear rápidamente con los 90.000 euros; una cifra del todo desorbitada.

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