Es el mejor juguete que te puedes comprar. Tras probarlo, confirmo que es lo más parecido a un kart con matrícula
Actualmente, muy pocos coches nuevos pueden recibir la consideración de “futuro clásico”. En la gama de Toyota existen unos cuantos y uno de ellos es el GR Yaris. Los japoneses prometen sensaciones inigualables y lo cierto es que, tras probarlo con su caja de cambios manual, doy fe de ello.

Hay quien dice que el mercado automovilístico actual puede ser tildado de «anodino» o incluso de «aburrido». Los coches nuevos ya no transmiten esa esencia y ese espíritu que sí tenía cualquiera de sus antepasados hasta hace sólo un par de décadas. Hay quien atribuye estos adjetivos a la electrificación o al exceso de sistemas de seguridad, tanto activo como pasivo. Pese a todo esto, aún hay esperanzas para los que amamos el mundo del motor como antaño fue.
De hecho, ejemplos de ello caben muy pocos. Coches nuevos que puedan considerarse «futuros clásicos» por precios no demasiado disparatados existen los justos para contar con los dedos de una mano. Afortunadamente, Toyota dio a luz a su división GR donde los sueños más locos de los petrolheads siguen siendo realidad. Y para demostrar esto, yo he podido tener en mi garaje el nuevo Toyota GR Yaris durante una semana.

Así ha madurado el Toyota GR Yaris desde su llegada
Como muchos recordarán, el Toyota GR Yaris llegó al mercado allá por el año 2020 con un aspecto inconfundible. Sin embargo, a lo largo del año 2024, la compañía japonesa presentó su primer lavado de cara en el que no sólo pusieron al día su imagen exterior, sino especialmente su interior y también su mecánica. Todo ello con la idea de hacerlo más impactante a la vista y, sobre todo, mucho más radical y deportivo que hasta entonces.
Con su lavado de cara, su exterior introdujo un nuevo parachoques delantero, con unas tomas de ventilación más exageradas, así como nuevas molduras. Como decimos, todo ello para hacerlo realmente más impactante a la vista. De hecho, llama especialmente la atención su inscripción de ‘GR-Four’ sobre el radiador que queda a la vista por la parrilla delantera.
En la vista de perfil sigue manteniendo esa forma inconfundible del GR Yaris; o sea, mucho músculo y una fisionomía que quita el hipo. Sus medidas son realmente escuetas: 3.995 mm de longitud, 1.805 mm de anchura y 1.455 mm de altura. Su distancia entre ejes es de tan sólo 2.560 mm. Todo ello no hace más que aumentar las sensaciones de kart matriculado, aunque de esto hablaremos más tarde. Sus llantas son de 18 pulgadas y calzan unos neumáticos Michelin Pilot Sport 4S.

En la zaga sucede lo mismo que en el frontal. Aunque hay cambios, estos son realmente sutiles pero igualmente identificables. Sus pilotos traseros han sido revisados para incorporar ahora una firma específica y muy ligada a la del Yaris convencional. Su parachoques incluye las dos colas de escape redondas, una a cada lado. Por último, se elimina por completo el logo de Toyota de esta parte.
Un habitáculo digno del mejor videojuego de coches
Pero donde más hincapié ha hecho Toyota en el cambio ha sido en su interior. El salpicadero evoluciona por completo y ahora se instalan casi todos los elementos sobre un gran panel totalmente dirigido hacia el conductor. En él se acopla el botón de arranque o los cuatro intermitentes. Junto a esto se instala una instrumentación y un panel central multimedia, ambos, por supuesto, totalmente digitales.
Más abajo de todos estos puntos se sitúa el módulo de climatización, el cual sí es idéntico al que se acopla en casi cualquier otro Toyota (incluido el Yaris híbrido). Bajo él hay más botones físicos, como el selector de modo de tracción, el iMT del cambio manual o los modos de conducción. En nuestro caso, la unidad que pudimos probar iba equipada con caja de cambios manual de seis relaciones. Por supuesto, como buen coche purista, cuenta con un freno de mano clásico.

Sobre su habitabilidad, lo cierto es que los pasajeros delanteros viajarán más o menos cómodos aquí, gracias a unos asientos deportivos muy envolventes. Sin embargo, los que busquen acomodarse en las plazas traseras lo tendrán más complicado. El espacio es realmente escueto y podría ser complicado para personas de más de 1,80 metros de estatura (o incluso menos).
Finalmente, terminando el apartado del espacio interior, el maletero es bastante escueto. Este cuenta con un volumen mínimo de sólo 174 litros, lo cual no es demasiado extenso. Bien es cierto que su segunda fila de asientos se podrá abatir para lograr un hueco de carga mayor, aunque este no será útil si llevamos a más de dos ocupantes en el interior.
Mecánica y precios del Toyota GR Yaris en España
El Toyota GR Yaris es un coche significativamente especial, en todos los sentidos. Esta pequeña «pelotilla» guarda bajo su capó un bloque motor de tres cilindros en línea y 1.6 litros de cubicaje. Con la renovación de 2024 aumentó su potencia hasta los 280 CV (antes eran 261 CV) a 6.500 revoluciones. Su par máximo también ha crecido hasta los 390 Nm (antes 360 Nm).

Para generar estos números, la marca japonesa ha recurrido a una mayor presión en la inyección, un nuevo conjunto de distribución reforzado, nuevas válvulas de escape, pistones más ligeros y un actualizado sensor de admisión. Pero otra novedad con la que cuenta este coche es su caja de cambios. Por primera vez el cliente podrá escoger entre una automática por convertidor de par con 8 relaciones o una manual de 6.
El renovado GR Yaris ha crecido notablemente en su precio de partida con respecto al primer GR Yaris. Ahora mismo, este parte en España desde 48.500 euros. Esto puede tener cierto sentido dadas las mejoras que aplica ahora el modelo, pero también porque, en esencia, es un Circuit Pack. Esto implica que tiene mejoras con puntos de soldadura extras en el chasis, suspensiones tipo McPherson para el eje delantero y de paralelogramo deformable en el trasero, también tiene muelles más rígidos o una tracción total con acoplamientos tipo Torsen.
El Toyota GR Yaris es todo un kart matriculable
Casi ningún coche actual es comparable al Toyota GR Yaris. Su propia concepción ya lo hacer ser una alternativa prácticamente única, pero en cuanto te subes en él y haces sólo un par de kilómetros, esta sensación se vuelve directamente una realidad. No tiene una competencia viva real. Se puede comparar con modelos como el MINI GP, como ya hicimos aquí hace unos años, pero la realidad es que ninguno es claramente una alternativa para él. Te puede gustar más o menos en estética, pero en dinámica es sencillamente excelente.
Con la actualización, Toyota ha mejorado un punto que antes no era tan bueno: ha situado el asiento del conductor 25 mm más bajo, lo que redunda en una postura mucho más deportiva. El volante queda así de forma muy horizontal. Gracias a su pequeño tamaño, todo en el interior cae a la mano. Se siente como en un auténtico coche de carreras.
Al arrancar el coche en frío, el sonido se deja notar significativamente. No obstante, en cuanto las revoluciones se van optimizando el rugido se vuelve cada vez más tímido. Y este es, posiblemente, el «gran pero» del GR Yaris: su sonido. No es demasiado excitante aún cuando vas a altas vueltas del tacómetro. Se echa en falta un ruido más profundo o incluso alguna que otra recompensa en forma de petardeos.

Como ya hemos mencionado, nuestra unidad era la de caja de cambios manual. El pedal del embrague, aunque es duro, no llega a ser incómodo para una conducción rutinaria. Tampoco lo es su palanca de cambios, la cual presenta una rigidez perfecta, lo cierto es que el GR Yaris anterior (que comparamos con el MINI GP) sí la recuerdo con un tacto aún más duro. A esto se une el sistema iMT con el que, al reducir una marcha, aumentarán automáticamente las revoluciones antes de soltar el embrague, haciendo así un «punta tacón» automatizado.
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Ahorras 5.677 €En general, se puede decir que el GR Yaris es un coche bastante «utilizable» en el día a día. Bien es cierto que sus suspensiones son duras, lo que repercutirá en más de una sacudida generosa si se circula por una zona bacheada. Sin embargo, es algo a lo que terminas haciéndote poco a poco y de lo que finalmente sólo te darás cuenta cuando cojas otro coche y notes que sí es mucho más cómodo que el Yaris. Pero qué decir. Gajes del oficio. Lo cierto es que no le pongo ni la más mínima pega a estas amortiguadores.
Para los que critiquen el motor de tres cilindros, a la hora de acelerar a este pequeñín se te olvida todo eso por completo. Corre como si no hubiese un mañana. Gana velocidad a un ritmo realmente endiablado. Y es que a sus 280 CV hay que sumar que estamos ante un coche de menos de 4 metros de longitud y apenas 1.350 kg de peso.

La combinación de estas tres cosas lo hace ser explosivo y, por qué no, ¡realmente excelente! La dirección es muy directa y también cuenta con un tarado más bien rígido. Ahora une todos estos puntos y tendrás, directamente, al juguete ideal para todo amante de la gasolina. Pero esto no es todo.
Recordemos que el Toyota GR Yaris, aunque siempre es tracción total, sí puede modificar su balance más hacia el tren trasero (Track) o hacia el delantero (Normal), dependiendo de nuestros gustos y necesidades. Con el Track, además, también suavizará el protagonismo de sus elementos electrónicos de seguridad, dando un extra de picante a la conducción. En una carretera de curvas, esto puede ser realmente divertido e incluso adictivo.

Pero por mucho motor de tres cilindros con el que cuente el GR Yaris, lo cierto es que no es un coche especialmente eficiente en su consumo. En una circulación normal y cotidiana, su media oscilará en todo momento en los 8 litros/100 km. Pero en cuanto decidas que es momento de dar rienda suelta a todo su potencial, esta cifra se elevará hasta números mucho más altos, llegando así a coquetear con los 13 litros en cuanto juguemos más de la cuenta.
- Estética radical
- Puesto de conducción deportivo
- Dinámica excelsa
- Puede llegar a ser usado diariamente
- Sonido escaso
- Plazas traseras y maletero
- Precio elevado


