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    Prueba Hyundai i30 N-Line, no es solo fachada (con vídeo)

    Prueba Hyundai i30 N-Line, no es solo fachada (con vídeo)
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    Oscar Magro
    Oscar Magro12 min. lectura

    En esta ocasión analizamos el acabado N-Line del Hyundai i30, un modelo que además ha recibido una actualización de su tercera generación. Además de una estética más agresiva, este nivel de equipamiento incluye cambios dinámicos notables para hacer del compacto coreano un coche más eficaz y divertido.

    Hyundai i30 N-Line, un poco de picante para el compacto coreano

    Con su renovación, el Hyundai i30 presume de un diseño sofisticado en el que hay una abundante presencia de líneas estilizadas y detalles cromados para dar un toque de elegancia. La parrilla es muy ancha, los faros y pilotos led tienen una nueva firma lumínica en forma de V. Bonito pero quizá demasiado discreto para algunos.

    Para aquellos que quieran una imagen más provocadora Hyundai propone el acabado N-Line. Lleva unos paragolpes específicos que muestran unas entradas de aire más grandes que además incorporan aletas para beneficiar el flujo aerodinámico, parrilla acabada en negro, llantas de aleación específicas de 17 o 18 pulgadas y doble salida de escape cromada. Un conjunto más agresivo para llamar la atención.

    La imagen del i30 N-Line es exclusiva y dinámica

    Evidentemente las versiones N-Line del compacto coreano están basadas en el impresionante Hyundai i30 N creado por la división deportiva de Hyundai. Esta dinámica versión N-Line está disponible en las tres carrocerías de la familia del i30: el hatchback i30 5 Puertas con 4,34 m de longitud, el i30 Fastback de 4,45 m de largo y el familiar i30 CW que llega a los 4,58 m. Tres sabores para quien quiera algo más de picante en su conducción diaria.

    El habitáculo del Hyundai i30 presenta un aspecto sobrio pero destaca por emplear materiales de buena calidad y tacto agradable. No es un diseño muy atrevido pero esta versión N-Line gana algo de color gracias a la presencia de unos asientos deportivos con tapicería con pespuntes en color rojo de contraste y el logotipo N, el volante de piel con zonas de cuero perforado o el pomo de la palanca de cambios específico. La verdad es que está chulo.

    Dentro de la gama N-Line hay dos variantes: N-Line a secas y N-Line X. En la segunda el equipamiento puede ser muy abundante ofreciendo un cuadro de instrumentos parcialmente digital con pantalla de 7 pulgadas, acceso sin llaves y arranque por botón, techo solar panorámico, un selector de modos de conducción o unos asientos delanteros calefactados. Ambos niveles de equipamiento son prácticamente cerrados sin apenas opciones para quitar o poner elementos a nuestro gusto.

    La versión N-Line tiene el equipamiento más popular, quien lo quiera todo tendrá que escoger el N-Line X

    El sistema de infoentretenimiento puede tener una pantalla de 8 pulgadas, como la de nuestra unidad de pruebas, o equipar una versión más completa que recurre a una gran pantalla táctil flotante de 10,25 pulgadas. En dicho sistema tope de gama hay accesos directos táctiles y un controlador físico para el volumen en la parte inferior de la pantalla. Además, las funciones de climatización van en un módulo aparte y se agradece que no esté todo integrado en la propia pantalla.

    El sistema cuenta con todas las funciones deseables y además ofrece varios servicios online que proporcionan información del tráfico en tiempo real, alerta de radares o la previsión meteorológica, por ejemplo. El interfaz es sencillo de manejar, la disposición de los iconos se puede personalizar como en un teléfono móvil y el sistema es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. Hablando de móviles, en la consola hay una base de carga inalámbrica para smartphones.

    La segunda fila de asientos ofrece un espacio suficiente para pasajeros de hasta 1,80 m de estatura y para tres pasajeros es estrecho como ocurre en la práctica totalidad de modelos de este segmento. Los ocupantes de las plazas posteriores se benefician de salidas de aire, bolsillos tras los respaldos delanteros y un reposabrazos abatible.

    Las versiones N-Line tienen una suspensión trasera diferente al resto de variantes

    La capacidad del maletero del i30 5 Puertas es de 395 litros, un volumen correcto en este segmento y que da una versatilidad de uso suficiente cuando se viaja en familia. Debajo hay un pequeño compartimento adicional. También tiene una práctica trampilla para llevar objetos largos y abatiendo los asientos posteriores en una proporción 60/40 se consiguen hasta 1.301 litros de capacidad. Quien necesite más espacio deberá recurrir a las carrocerías Fastback y CW.

    Hyundai propone una paquete de sistemas de conducción asistida muy amplio que recurre a una cámara en el parabrisas y a un radar delantero y otro trasero para ofrecer elementos como el sistema de asistencia a la frenada de emergencia que detecta vehículos, peatones y ciclistas, el sistema activo de cambio involuntario de carril que avisa al conductor e interviene sobre la dirección si sobrepasamos las líneas de la calzada, el asistente de seguimiento de carril para mantener el vehículo centrado en el carril.

    N-Line vinculado a los motores MHEV

    La gama de motores del Hyundai i30 está compuesta por una única opción diésel con 116 CV y pero en gasolina hay mucha variedad. La versión de acceso es un motor de cuatro cilindros y 110 CV, el mayor volumen de ventas se concentrará en dos modernos bloques con turbo de 120 CV y tres cilindros y 160 CV y cuatro cilindros.

    El tope de gama es el espectacular i30 N con versiones de 250 y 280 CV que juega en otra liga. Las versiones N-Line, que trasladan la estética N al terreno de los mortales, solo pueden vincularse al 1.0 T-GDI 120 CV y al 1.5 T-GDI 160 CV. Dependiendo del motor es posible asociarlo a una caja manual de seis marchas o a una transmisión automática de doble embrague DCT y siete relaciones.

    Los asientos deportivos son cómodos, bonitos y tienen sabe extensible

    Estos dos propulsores turbo son buena opción porque son los que aportan unas mayores prestaciones pero además son muy eficientes. El consumo del motor T-GDI de 120 CV va a rondar los 6 l/100 km y el de 160 CV gasta medio litro más, que son unos valores muy interesantes. Para lograr esa eficiencia Hyundai ha recurrido a varios mecanismos.

    Estos propulsores llevan un sistema de hibridación suave (MHEV) de 48 V. Ayuda a reducir el consumo porque el sistema eléctrico apoya al motor de combustión e incluso es capaz de proporcionar hasta 60 Nm de par adicionales durante las aceleraciones. Y además esta solución también permite lucir la etiqueta medioambiental Eco que siempre es algo positivo.

    En las fases de aceleración el generador de arranque del sistema MHEV da apoyo al motor suministrando hasta 10 kW adicionales aprovechando la energía de la batería de 48 V y, por tanto, reduciendo las emisiones de CO2 y el consumo de combustible. En las fases de frenado el cigüeñal giratorio alimenta el generador de arranque, que transforma la energía cinética de frenado en electricidad y la almacena a la batería de 48 V.

    La caja automática proporciona comodidad, el cambio manual aporta un puntito más de diversión

    La hibridación ligera también tiene sus ventajas al activarse el sistema Start-Stop de parada y arranque automáticos como, por ejemplo, que para que actúe no es necesario que el vehículo esté totalmente detenido, en desaceleraciones el motor puede apagarse por completo a velocidades inferiores a 30 km/h. Como el generador de arranque da apoyo al motor de combustión cuando se reinicia tras una detención el arranque del motor es más rápido y suave.

    Siguiendo con la eficiencia, cabe mencionar que las versiones con cambio manual llevan una caja de nuevo desarrollo que Hyundai llama iMT que quiere decir que es un cambio manual inteligente. Esto es así porque es un cambio de seis marchas que puede desconectarse del motor cuando se suelta el acelerador, permitiendo que el vehículo avance en punto muerto y así ahorra gasolina. Es un modo vela que hacen algunas cajas automáticas como la DCT pero es muy infrecuente en cajas manuales. La verdad es que funciona bastante bien.

    El i30 es un coche que en general tiene un comportamiento agradable y es confortable. En esta versión N-Line, además, no sólo se añade una estética más deportiva sino que se mejora el apartado dinámico con una amortiguación de tarado más firme que en el resto de acabados convencionales, de manera que limita los movimientos de balanceo.

    El propulsor T-GDI de 160 CV tiene un rendimiento magnífico

    Además, la suspensión trasera es diferente al del resto de versiones porque Hyundai recurre a una suspensión multibrazo en lugar de un esquema de barra de torsión. Eso hace que el coche sea más ágil y más aplomado, sobre todo en asfalto irregular. Si a esto le sumamos un tacto de dirección fantástico el resultado es un coche divertido y muy preciso en carreteras reviradas sin perder la practicidad en el día a día.

    El Hyundai i30 está a la venta desde 15.520 euros en su carrocería i30 5 Puertas, desde 17.820 euros en su variante i30 Fastback y desde 18.420 euros en el familiar i30 CW. Estos precios incluyen las proporciones que actualmente ofrece la marca coreana y también comprende una atractiva garantía de 5 años sin límite de kilometraje.

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