Volkswagen Tiguan: la experiencia que nunca esperé vivir
Compré un Volkswagen Tiguan nuevo en noviembre de 2024 con la tranquilidad de estar adquiriendo un vehículo de una marca de referencia. La realidad, sin embargo, ha sido completamente distinta.
Desde prácticamente el primer día, el vehículo ha sufrido incidencias recurrentes que han provocado múltiples entradas en taller. A lo largo de estos meses hemos acumulado visitas, llamadas, gestiones, pérdida de tiempo y una enorme frustración, sin que los problemas hayan quedado solucionados de forma definitiva.
De hecho, el vehículo ha permanecido más de 45 días en el taller, repartidos en más de cinco intervenciones durante los últimos meses, una situación plenamente acreditable mediante los correspondientes partes de trabajo y documentación emitida por el propio servicio técnico.
Lo más preocupante no es únicamente que un coche nuevo presente fallos desde el inicio, sino la sensación de que el cliente tiene que aceptar como normal una situación que claramente no lo es. Un vehículo nuevo debería ofrecer fiabilidad y tranquilidad, no una dependencia constante del taller.
Actualmente seguimos con una incidencia abierta desde septiembre de 2025. Hemos presentado reclamaciones formales e incluso enviamos un burofax el 10 de marzo solicitando una solución. A día de hoy, seguimos esperando una respuesta satisfactoria.
Hemos invertido una cantidad muy importante de dinero en un vehículo nuevo y, después de más de un año de problemas, la única sensación que nos queda es la de abandono por parte de Volkswagen España y del concesionario Mogauto Barcelona.
No estamos pidiendo nada extraordinario. Solo pedimos que Volkswagen asuma su responsabilidad y proporcione una solución real, definitiva y acorde con el nivel de calidad y atención al cliente que anuncia.
Porque lo que estamos viviendo no es la experiencia que nadie espera al comprar un coche nuevo.
Mejorable
- Fiabilidad
- Gestión Postventa
- Fallos