GP AustraliaAlonso salva el mal trago del sábado y avisa: "Al mínimo dato anómalo..."
El piloto de Aston Martin logró rodar por fin sin grandes problemas mecánicos, y las averías ajenas le dejaron en 17º lugar, rozando entrar en Q2. Pese a todo, continúa el notable pesimismo, a tres segundos y medio de los Mercedes.

Visto desde la perspectiva del deprimente último mes que acumula Aston Martin, donde cada mala noticia parece peor que la anterior, un ligerísimo halo de esperanza se ha podido vislumbrar en la clasificación del Gran Premio de Australia para un Fernando Alonso que, por primera vez, ha podido rodar con su Aston Martin sin averías limitantes. El piloto asturiano fue extrayendo ritmo de su monoplaza a marchas forzadas y, aunque todavía muy lejos de cualquier pelea importante, un sábado de lo más agitado le ha permitido clasificar en 17ª posición para mañana.
Sin ir más lejos, durante buena parte de la Q1, Alonso llegó a estar en posición de avanzar de ronda. La ausencia total de Carlos Sainz y Lance Stroll por avería, el accidente de Max Verstappen, la falta de competitividad de los dos Cadillac y unos malos cronos iniciales de Franco Colapinto, sumado a las primeras incursiones del AMR26 en los 1:22, llevó a pensar brevemente en el milagro. Alonso incluso consiguió bajar a un 1:21.969, "solo" un segundo peor que la eventual referencia de Williams.
Sin embargo, Colapinto se recompuso a tiempo para devolver al veterano bicampeón español a la realidad por siete décimas, en un Alpine que rodó segundo y medio más rápido en la Q2 que Alonso de la mano de Gasly. Por todo ello, completamente resignado a la viscisitud de su presente, el asturiano no pudo hacer más que recoger las escasas briznas verdes de su jornada ante la prensa: «Bueno, ha sido difícil, no es ningún secreto. Ya sabemos la situación en la que estamos, el reto que tenemos por delante, y cada día vamos aprendiendo cosas. Seguimos teniendo la misma unidad de potencia de ayer y el mismo déficit de potencia».
«Ayer estábamos a cuatro segundos y hoy a tres. No hemos cambiado nada, hemos mejorado un segundo y medio solamente porque hemos podido dar vueltas, cosa que no hemos podido hacer en todo el invierno ni en los Libres 1», apostillaba Alonso, que continuó apuntando al mismo lado para evidenciar la gran problemática del AMR26 con los motores de Honda. «Sabemos del potencial del coche, sólo nos hace falta un poco de fiabilidad para desbloquear todo el potencial del chasis. Luego, llevará mucho más tiempo desbloquear la potencia del motor».
Un segundo por obtener... y otros dos por encontrar

De poco sirve la ropa si el paciente no tiene pulso / Aston Martin F1
«En cada vuelta que damos, sabemos que tenemos mucho que desbloquear todavía del chasis. En Bahréin dábamos 40 o 50 vueltas, pero todas las tandas estaban alteradas por la unidad de potencia, que no nos dejaba hacer un trabajo contínuo de desarrollo del coche. Aquí hemos tenido una sesión y media, y hemos mejorado un segundo y medio, eso te dice el potencial». Eso sí, Alonso considera que el margen de mejora a estas alturas todavía es escaso en relación al resto. «Si tuviésemos tres o cuatro Grandes Premios normales, creo que todavía queda otro segundo de chasis por desbloquear, solamente por rodar más y entender la dinámica. Una vez fijado eso, todavía nos quedarían dos segundos, que esos se antojan difíciles de recuperar».
La carrera, por tanto, será cuestión de ver hasta dónde llega la mecánica, algo que desde el equipo no apunta en absoluto a ver la bandera a cuadros. La situación con las piezas marca la tónica de lo que sucederá si el coche empieza a dar lecturas anómalas: «(Tendremos que) mirar un poco la situación, ver cómo vamos en carrera... No es ningún secreto que no tenemos ningún repuesto para las baterías, así que, al mínimo dato anómalo que vean en la telemetría, tendremos que parar el coche para poder correr en China.
«Tenemos China la semana que viene, con una sola sesión de entrenos porque luego llegamos a la crono con el sprint, así que lo que podamos aprender mañana y en los libres de China nos dictará el próximo fin de semana también. Es importante seguir conociendo el coche y estar unidos. Sabemos que tenemos este reto por delante, y hay que afrontarlo entre todos». Un reto que pondrá a prueba todos los estamentos del alonsismo, empezando por el propio piloto, de cara a un 2026 que se presume como una travesía en el desierto similar, si no peor, a la de hace once años.
Fotos: Aston Martin F1 Team

