Sainz, piloto de Williams, sostiene que «el equipo no está ni cerca de donde queríamos»
Carlos Sainz admite abiertamente que el rendimiento de Williams está lejos de los objetivos fijados para esta temporada. Pese a las mejoras de chasis programadas para Azerbaiyán, el piloto español confiesa que el equipo ya tiene concentrados casi todos sus esfuerzos en dar un salto definitivo en 2027.

La temporada de Williams no está transcurriendo según el plan trazado a principios de curso. Ubicados en la novena posición del campeonato de constructores con tan solo 11 puntos y sin sumar desde el Gran Premio de Mónaco, la estructura británica busca un punto de inflexión que les permita salir del pozo en esta segunda mitad del año.
Ante esta delicada situación, Carlos Sainz ha afrontado la realidad con absoluta transparencia. A pesar de que el equipo introducirá una importante actualización de chasis en la próxima cita en Azerbaiyán, el madrileño reconoce el alcance real del monoplaza.
«Sí, creo que esa mejora nos va a ayudar definitivamente a acercarnos a luchar potencialmente por algunos puntos. Pero, siendo realistas, eso no está ni cerca de donde queríamos estar este año, ni cerca de lo que prometimos», lamenta el madrileño.
Para el equipo afincado en Grove, el reto va más allá de rascar algún punto en los próximos compromisos. Se trata de un examen profundo para reestructurar procesos internos y comprender por qué la correlación de datos entre las simulaciones de fábrica y el asfalto no ha dado los frutos esperados.
Un pequeño balón de oxígeno para la motivación del equipo
Las novedades técnicas previstas para la cita urbana de Bakú suponen un esfuerzo notable para Williams, pero en el garaje son conscientes de que no revertirán drásticamente la jerarquía de la parrilla. Sainz confía en que este paquete aerodinámico y de chasis sirva, al menos, para inyectar moral al personal técnico y dar pelea en la zona media.
«Todavía no es suficiente y sigue sin ser donde queremos estar. Es una mejora que ayudará un poco a la motivación del equipo y a encarar el fin de semana con algo que ilusione, tal vez para conseguir un punto o dos como al principio del año», explicó el piloto español sobre lo que cabe esperar a corto plazo.
Sin embargo, el diagnóstico del madrileño es claro al fijar las prioridades del equipo a medio plazo. «No está ni cerca de donde queríamos estar y creo que nuestra mayor esperanza es poner todos los huevos en la cesta del año que viene», reconoció Sainz.

La fe de Sainz, intacta en el proyecto a largo plazo
A pesar del trago amargo que está resultando este campeonato, la confianza de Carlos Sainz en el proyecto de Williams no se ha resquebrajado. Su reciente firma de un contrato multianual demuestra que su apuesta responde a un plan de reconstrucción estructural y no a un espejismo de rendimiento inmediato.
Otro tema es que dicho plan funcione, pero el madrileño confía plenamente en la capacidad del equipo para aprender de los errores de diseño e ingeniería cometidos en el coche actual.
«Sí, obviamente, si firmé ese contrato es porque sigo creyendo en el equipo. Sigo creyendo que esto es solo un bache en el camino, por cómo estamos y por la capacidad que tiene este equipo para darle la vuelta a la situación», afirmó con rotundidad.
Lejos de adoptar una postura derrotista, Sainz prefiere entender los problemas de este año como una lección imprescindible para sentar bases sólidas.
»Sinceramente, creo que lo que hemos aprendido este año son tantas lecciones y tantas cosas que hicimos mal, o que creíamos que estábamos en un cierto nivel y claramente no lo estamos, que creo que este bache nos va a ayudar enormemente a cambiar cosas fundamentales que hacíamos mal para ser un mejor equipo en el futuro», añadió.
La obligación de reaccionar de inmediato de cara al próximo curso
El aprendizaje es valioso, pero en la Fórmula 1 el tiempo es un recurso escaso y los rivales no se detienen. Por ello, Sainz insiste en que Williams tiene la obligación de plasmar esta reestructuración en resultados visibles a partir de la próxima temporada.
«Habiendo dicho esto, creo que es extremadamente importante que volvamos a levantarnos y que mostremos una señal prometedora de recuperación ya el próximo año, porque creo que es muy importante asegurarnos de que esto sea solo un pequeño bache en el camino en lugar de un período prolongado», advirtió el piloto madrileño.
Sainz concluyó su análisis asumiendo la dureza del momento, pero manteniendo la vista puesta en un horizonte mucho más competitivo: «Ha sido un bache más grande de lo esperado y, desde luego, no es lo que todos queríamos. Pero sí, espero que el año que viene ya tengamos un aspecto mucho mejor».
