GP Estados UnidosHonda admite que Alonso tenía razón en Singapur: «Se produjo una aceleración inestable; hemos aprendido de ello»

El fabricante japonés ha reconocido los problemas de respuesta del motor de Fernando Alonso en Singapur. Shintaro Orihara admite que el control del retardo del turbo no satisfizo al piloto y confirma que el fabricante trabaja en correcciones, aunque la inspección de la unidad de potencia no detectó averías.

Shintaro Orihara, con Mike Krack a la izquierda, habla ante los periodistas.
Shintaro Orihara ofrece explicaciones a la prensa en el circuito de Austin

Publicado: 22/10/2026 19:42

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El Gran Premio de Singapur debía permitir a Aston Martin acercarse a los puntos después del octavo puesto de Fernando Alonso en Sepang. Sin embargo, el AMR26 volvió a sufrir problemas de manejabilidad y respuesta del motor Honda, que condicionaron el fin de semana del piloto español.

Alonso llevaba tiempo reclamando mejoras en el comportamiento de la unidad de potencia y, en Marina Bay, señaló que el retardo del turbo le estaba haciendo perder tiempo. Honda decidió cambiar el componente antes de la carrera, pero las dificultades no desaparecieron por completo.

Ahora, Shintaro Orihara, responsable de Honda en pista, reconoce que el motor ofrecía una aceleración irregular y que el sistema de control todavía no responde a las necesidades del piloto. El fabricante japonés también prepara medidas correctivas para intentar resolver esos problemas.

Honda reconoce que el motor no respondía como necesitaba Alonso

Orihara explicó que la introducción de un nuevo turbocompresor no fue suficiente para resolver las dificultades en Singapur. Las características del trazado y las particularidades de la gestión energética complicaron el control del turbo lag, un problema que afecta a la respuesta del motor cuando el piloto vuelve a acelerar.

«Esto provocó una aceleración algo inestable para el piloto: en algunas vueltas la aceleración era buena, mientras que en otras no lo era tanto», reconoció el ingeniero japonés.

La declaración confirma que las sensaciones de Alonso no eran una simple impresión al volante. El piloto había advertido que el propulsor no rendía como debía y que el retraso del turbo estaba perjudicando su conducción. Honda admite ahora que la respuesta no fue consistente y que esa irregularidad resultaba incómoda para el asturiano.

El cambio del turbocompresor tampoco resolvió todas las dificultades. Durante la carrera, Alonso siguió sufriendo problemas relacionados con el despliegue de energía eléctrica, especialmente después de los periodos de coche de seguridad virtual. La potencia no siempre llegaba en el momento adecuado, lo que dificultaba los adelantamientos y le hacía perder terreno en las rectas.

Tras la prueba, Honda envió la unidad de potencia a su sede de Sakura para realizar una inspección completa. «Por el momento, no hemos detectado ningún problema grave», explicó Orihara. El fabricante no encontró una avería importante en la revisión, confirmando así que los problemas se deben a las limitaciones propias del propulsor.

Fernando Alonso conduce el Aston Martin AMR26 en el circuito de Singapur.
En Singapur, Fernando Alonso sufrió mucho más de lo esperado en un circuito que demandaba poca potencia del motor.

Honda prepara cambios para mejorar la respuesta del turbo

El fabricante japonés también admite que necesita mejorar su sistema de control. Orihara reconoce que este «no satisface del todo las necesidades del piloto», una afirmación que sitúa el problema más allá del rendimiento puro del motor.

La prioridad, en este momento, consiste en gestionar mejor el retardo del turbo y conseguir que la entrega de potencia sea más predecible para Alonso. «Hemos aprendido de lo ocurrido en Singapur y estamos preparando medidas correctivas para el futuro», explicó Orihara, que también confirmó que Honda ya ha implementado algunos cambios, aunque todavía debe verificar su eficacia.

Mike Krack, jefe de operaciones de Aston Martin, también reconoció la necesidad de analizar las causas de la pérdida de rendimiento. El luxemburgués considera que los problemas de entrega y recuperación de energía «van más allá de las simples simulaciones de sensibilidad» y reclama revisar dónde perdió prestaciones el equipo.

Krack atribuye parte de la decepción de Singapur a las expectativas generadas por el resultado de Sepang, donde Alonso terminó octavo. «En Sepang logramos más de lo que esperábamos. En cambio, en Singapur obtuvimos menos de lo previsto, y debemos entender por qué», señaló.

El responsable de Aston Martin considera que todavía existen oportunidades en los circuitos restantes, aunque anticipa que habrá trazados en los que el equipo sufrirá más. En Austin espera un rendimiento desigual según el sector, mientras Honda trabaja en una cuestión más concreta: conseguir que el motor responda de forma consistente a las demandas del piloto.

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