Newey desvela quién manda de verdad en Aston Martin mientras él hace de ingeniero
Adrian Newey es, oficialmente, gerente técnico y director del equipo Aston Martin. Este segundo rol, que ocupa desde finales de 2025, ha generado mucho debate al estar muy alejado de lo que siempre ha hecho el ingeniero británico. Por eso, el propio Newey ha aclarado sus funciones.

Adrian Newey siempre ha asumido roles muy técnicos y enfocados al rendimiento del monoplaza desde que comenzó su trayectoria profesional en el automovilismo en los años 80. Y, aunque en Red Bull su cargo oficial era el de director técnico, en realidad fue siempre más un director de ingeniería, con Pierre Waché al frente de las labores más convencionales de dicho cargo.
En Aston Martin, Adrian Newey llegó como gerente técnico en marzo de 2025, pero a finales de año fue nombrado director del equipo. Algo extraño que generó mucho debate, pues las labores habituales de un Team Principal incluyen mucho trato con los medios de comunicación, los patrocinadores y la propia FIA. Todas ellas muy alejadas de la esencia de Newey como ingeniero.
Adrian Newey 'forzado' a ser director de Aston Martin
Lo cierto es que muy pronto quedó claro que Adrian Newey no iba a ser un director de equipo convencional, pues tras hacer acto de presencia en el Gran Premio de Australia, no volvió a aparecer por un circuito hasta Mónaco y, posteriormente, el domingo pasado en Silverstone.
Mientras tanto, Mike Krack ha ejercido de director de equipo en funciones, un cargo que ya desempeñó durante tres temporadas antes de ser reemplazado por Andy Cowell a principios de 2025.
En una entrevista concedida a la web oficial de Aston Martin F1, Adrian Newey ha abordado este asunto, detallando cuáles son en realidad sus funciones y qué equipo comparte con él la responsabilidad de hacer funcionar a la formación británica.
«'Director de equipo' es, en parte, un requisito formal: según el reglamento de la FIA, hay que nombrar a alguien para ese puesto. Es un título, no una descripción del trabajo», comienza aclarando Adrian Newey, que viene a decir que, tras la degradación de Cowell, fue nombrado por una cuestión puramente administrativa.

Una estructura horizontal con varios responsables de área
A continuación, Newey pasa a profundizar en el organigrama directivo de Aston Martin. El británico apunta que «la forma en que lo interpretamos es que, en lo que respecta a las decisiones estratégicas clave, la responsabilidad recae en mí».
«Esa es la esencia del trabajo. Por supuesto, [el presidente ejecutivo] Lawrence [Stroll] también participa activamente en esas decisiones importantes», agrega a continuación.
Si bien Newey y Stroll se sitúan en la cúspide de la pirámide, delegan muchas de sus teóricas responsabilidades en varios miembros sénior del equipo. El ingeniero británico aclara que «el puesto de director del equipo admite distintas interpretaciones» y la suya funciona de la siguiente manera:
«Sí, yo soy el director del equipo, pero en realidad el liderazgo recae en un equipo formado por Enrico Cardile [director técnico], Paul Fiedler como COO [director de operaciones], Janet Mage como director de personal y Robert [Yeowart] como director financiero y director general. Ese es el gran equipo con el que trabajamos», enumera Adrian Newey.

Además, existe una quinta persona clave en la estructura: Mike Krack. «En la pista, en cuanto a representar al equipo públicamente y tratar con los medios, ese es el rol principal de Mike. Es extremadamente bueno en ello».
«Esa estructura me permite concentrar mi tiempo donde puedo aportar más valor: trabajar con el equipo en Silverstone en la ingeniería, la estrategia a largo plazo y la dirección general, mientras que Mike se encarga de las responsabilidades en pista de fin de semana a fin de semana», argumenta Adrian Newey.
Un sistema «socialista» que puede funcionar
Lo cierto es que Aston Martin no es el primer equipo que ha intentado implementar una estructura horizontal con varios responsables de área con niveles de responsabilidad similares, pero en líneas generales ninguno de ellos ha funcionado realmente.
A pesar de eso, Adrian Newey considera que puede hacer que funcione de forma eficaz, si bien reconoce que tiene sus limitaciones y puede ser complicado lograrlo.
«Nuestra organización tiene una estructura muy plana. Y, aunque ahora mismo pueda decirse que los resultados todavía no acompañan, creo sinceramente que es una estructura que debemos mantener», expone Newey.
«Por supuesto, las estructuras planas pueden compararse con el socialismo, y todos conocemos los problemas del socialismo...», añade el británico. «Pero, en este caso, todo consiste en tener a las personas adecuadas y conseguir que trabajen bien juntas. Estoy convencido de que podemos lograrlo y, de hecho, creo que ya lo estamos consiguiendo».
Hasta ahora, Aston Martin no ha dado muestras de ser un equipo eficiente y bien estructurado, aunque es cierto que el liderazgo de Adrian Newey apenas cuenta con siete meses de vigencia.
No obstante, es necesario apuntar que falta una pieza más de este puzle: Jonathan Wheatley. El británico abandonó su cargo de director del equipo Audi en marzo y, una vez que las cláusulas de no competencia de su contrato se lo permitan, se incorporará a Aston Martin en ese mismo cargo.
Será entonces cuando Adrian Newey se dedique en exclusiva a su faceta técnica y Mike Krack vuelva a actuar como director de operaciones en pista y no como director en funciones. Esto, en cualquier caso, no ocurrirá antes de finales de este año o principios del siguiente.
