¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Spa reabre la guerra entre Hamilton y Rosberg en Mercedes

    Jose Carlos de Celis
    Jose Carlos de Celis

    El duelo entre los dos pilotos del equipo alemán se reanudó en Spa-Francorchamps con un toque en la segunda vuelta que arruinó la carrera de Hamilton. La batalla entre los dos coches de plata es algo habitual esta temporada, pero el Gran Premio de Bélgica reabrió la herida para la recta final.

    Spa-Francorchamps reabrió una herida que no termina de cicatrizar desde que empezó 2014. Nico Rosberg había marcado el mejor tiempo en clasificación, pero una gran salida de Hamilton le puso por delante en los primeros momentos de la carrera. El alemán quiso recuperar su posición, y se tocaron en la vuelta dos, produciéndose un pinchazo en el neumático de Lewis que, unido a que se encontraban en una zona lejana a boxes, echó por tierra todas las opciones del británico. A pocas vueltas del final se produjo el abandono definitivo de Hamilton, que cargó contra su compañero cuando se enfrentó a los micrófonos.

    La situación preocupa a Mercedes. Se produjo una reunión de urgencia tras la carrera, en la que, según Lewis, Nico reconoció haberlo hecho deliberadamente: "Básicamente dijo que pudo haberlo evitado, que lo hizo para demostrar una cosa". El campeón de 2008 se mostró sorprendido: "Estaba atónico escuchando su versión en la reunión, decía que era mi culpa. ¿Qué quería demostrar? Acababa de llegar allí, yo iba delante". Ahora Hamilton está 29 puntos por debajo y la desventaja comienza a ser muy grande: "Lo más decepcionante para el equipo y para mí es que he perdido muchos puntos y eso hace el campeonato mucho más difícil para mí".

    El alemán, por su parte, declaró ante los medios que se trató de un lance de carrera: "Eso decidieron los comisarios y yo estoy de acuerdo. No quise esperar, era más rápido en ese momento y lo intenté por el exterior porque el interior estaba bloqueado". Rosberg quitó hierro a la maniobra: "Tenía la oportunidad y no había riesgo". Según Niki Lauda, uno de los más importantes cargos de Mercedes, sí fue una situación arriesgada: "Son cosas que pueden ocurrir al final cuando llevas toda la carrera luchando, pero no en la vuelta 2".

    El equipo tiene que actuar de juez y a la vez de bombero para apagar el fuego. Especialmente Toto Wolff, que mostró su decepción y enfado ante unas reglas que sus pilotos se saltaron: "Se acabó el dejarles competir, tomaremos medidas, no podemos perder el título por darle emoción a las carreras". Posteriormente quiso calmar las críticas hacia Nico, que fue incluso silbado en el podio de Spa: "No lo hizo deliberadamente, se malinterpretaron sus palabras. Quería demostrar que no daría su brazo a torcer. No cedió, pero seguramente si pudiera volver atrás no haría lo mismo". Y concluyó: "No fue a propósito, pero eso no cambia nada. No es una situación aceptable para nosotros". Dentro de dos semanas, en Monza, nuevo capítulo.