Williams pone orden con el FW48: la situación real y el plan para Sainz y Albon
Williams ha sido el único equipo que ha estado ausente en el primer test de pretemporada en Barcelona. Estas son las razones y la situación actual, así como los objetivos a cumplir en febrero.

Se ha hablado mucho sobre lo ocurrido en Williams y su FW48, un monoplaza que en principio iba a estar preparado con tiempo más que suficiente para rodar antes incluso del primer test de pretemporada en Barcelona.
Sin embargo, la situación ha degenerado hasta tal punto que Williams ha sido el único equipo que no ha viajado al Circuit de Barcelona-Catalunya para comenzar la pretemporada. En lugar de eso, viajará directamente al test Baréin, cuando el resto de equipos ya habrán completado entre uno y tres días de test.
Pero, ¿qué ha ocurrido exactamente y por qué Williams ha tenido tantos problemas para cumplir con un objetivo que incluso Cadillac, un equipo totalmente nuevo, sí ha alcanzado?
«Las cifras de las que hablamos son probablemente tan pequeñas que necesito ver el coche pesado para poder evaluar dónde estamos»
Por qué Williams no ha estado en el test de Barcelona
Semanas atrás, aparecieron informaciones que aseguraban que el monocasco del Williams FW48 no había pasado los test de impacto de la FIA, retrasando el proceso de fabricación de muchas piezas.
James Vowles ha reconocido que, efectivamente, hubo problemas en este sentido, pero que estos quedaron resueltos muchas semanas atrás y no eran, por tanto, la causa del retraso. No la principal, al menos.
En su lugar, el director del equipo Williams ha hecho referencia a la inmadurez del equipo en algunas áreas, lo que unido a la complejidad del nuevo reglamento ha propiciado que ser produjeran retrasos considerables en la producción.
«El coche que hemos construido este año es aproximadamente tres veces más complejo que cualquier otro que hayamos hecho antes. Esto significa que la carga que pasa por nuestro sistema es aproximadamente tres veces mayor que antes. Y empezamos a quedarnos un poco atrás y a recibir piezas tarde», ha admitido Vowles.
«Superamos nuestros límites en ciertas áreas, y una de ellas fueron ciertas pruebas», añade en relación con los crash test de homologación del monocasco. «Pero eso fue solo un pequeño detalle en el panorama general. Fue uno de los muchos elementos que nos llevaron más allá de lo que podemos lograr en el tiempo disponible».
«Por lo tanto, se trata más bien de superar no solamente los límites del diseño, sino también los límites de cuántos componentes se pueden fabricar en muy poco tiempo», reitera.

Williams sigue siendo un equipo pequeño
Durante los últimos meses, especialmente a raíz de la llegada de Carlos Sainz al equipo y del buen rendimiento ofrecido en 2025, James Vowles ha insistido en rebajar la euforia y recordar que Williams tiene aún mucho que mejorar para ser considerado un equipo aspirante.
Lo ocurrido con el FW48 es el mejor ejemplo de ello, poniendo de manifiesto que el equipo no cuenta con la capacidad de los grandes para producir un monoplaza en los plazos convencionales, especialmente si un nuevo reglamento le obliga a concebirlo desde cero.
A diferencia de otros años, cuando el reglamento permanece estable, muchos elementos se transfieren del coche anterior para ahorrar costes y ganar tiempo, ya que no cambia su diseño. Esto suele ocurrir, incluso, con el monocasco, que solamente se rediseña si se produce un cambio de motorista o un rediseño profundo de la aerodinámica.
En 2026, sin embargo, todo ha tenido que diseñarse, desarrollarse y producirse desde cero, sacando a la luz las limitaciones de Williams.
Barcelona era posible, pero no aconsejable
James Vowles también ha asegurado que Williams podría haber llegado a tiempo para rodar en Barcelona. Sin embargo, decidió no hacerlo por dos razones. La primera, un número muy limitado de piezas que, de haberse utilizado, habría comprometido muy mucho la capacidad del equipo de rodar con normalidad en Baréin y también de competir adecuadamente en Australia.
Por otro lado, el test de Barcelona, con bajas temperaturas y lluvias previstas para varios días no invitaba a maximizar el tiempo en pista ni recoger datos 100 % fiables. Así, Williams decidió prescindir del viaje a la ciudad condal y centrarse en seguir evolucionando el coche hasta el test de Baréin.
«Podríamos haber llegado a las pruebas de Barcelona, así de simple. Pero al hacerlo, habría impactado en los componentes de repuesto y las actualizaciones en Baréin, Melbourne y más allá», ha explicado Vowles.
«La evaluación fue que, rodar en un Barcelona frío y mojado en lugar de hacer una prueba en pista virtual (VTT por sus siglas en inglés) con la situación en la que estamos con los repuestos… francamente, no había ventaja en hacer el shakedown y tomamos la decisión», añade, antes de afirmar que está seguro de haber tomado la decisión correcta. «Mantengo mi postura de que lo correcto es asegurarnos de llegar a Baréin y a Melbourne preparados».
El sobrepeso del Williams FW48
James Vowles también ha reaccionado a las informaciones que aseguraban que el monoplaza empezaría la temporada con un notable sobrepeso, hablándose incluso de hasta 30 kilogramos de más.
A este respecto, el ingeniero británico ha afirmado que «el peso no se sabe hasta que lleguemos a la segunda prueba de Baréin. Es necesario desmontar todos los sensores para saber realmente dónde estamos. Es imposible saberlo porque necesitas el coche completo, sin sensores y en la configuración adecuada, y eso no existe hoy en día».
«Las cifras de las que hablamos son probablemente tan pequeñas que necesito ver el coche pesado para poder evaluar dónde estamos. Así que no estamos tan lejos de ese punto. Ahora mismo, cualquier rumor en los medios es solo rumor», ha zanjado.
El plan de Williams con el FW48
Dada la situación, Williams ha optado por continuar desarrollando y testeando el FW48 en el túnel de viento, la simulación computacional y el banco de pruebas VTT.
Simultáneamente, prepara el viaje a Baréin para realizar un filming day antes del comienzo de los test colectivos. Dicho debut del coche en pista se producirá entre el 7 y el 10 de febrero, comenzando los test el día 11 y alargándose hasta el 13.
Además, Williams ha modificado la presentación de la decoración del monoplaza, que iba a ser física. Para ganar tiempo y aligerar la agenda, el equipo la mantendrá para el día 3 de febrero, pero consistirá en la publicación de imágenes de estudio a través de medios digitales y redes sociales.
Después de eso, Williams analizará los datos recopilados en Baréin para preparar la última tanda de test en ese mismo emplazamiento entre el 20 y el 22 de febrero.
Mientras, en la factoría de Grove se seguirá trabajando en la primera evolución aerodinámica del monoplaza, así como en la producción de piezas de repuesto que deberán ser enviadas a Melbourne, donde comenzará el campeonato entre el 6 y el 8 de marzo.
Fotos: Williams Racing
