Recuperan y restauran un motor V12 de F1 de 1967 que corrió en Le Mans... ¡25 años después!
BRM ha restaurado su Grupo C con el que participaron en las 24 Horas de Le Mans de 1992, el P351 que supone hasta la fecha el último coche de competición de la marca que compitió en la década de los 50, 60 y 70 en Fórmula 1.

Las historias de restauraciones son siempre llamativas y con encanto, pero esta se sale de lo normal. En primer lugar porque hablamos de BRM. Sí, el equipo de Fórmula 1 que corrió entre los años 50 y 70. Sigue existiendo, siguen teniendo actividad, sigue en manos de la familia Owen como antaño… y siguen siendo tan excéntricos como siempre en los motores que ellos escogen.
Como prueba de ello, el autodenominado primer equipo británico en la historia de la Fórmula 1 ha restaurado varios de sus modelos clásicos, entre ellos su P15 con motor V16 (concretamente el Chassis IV), un 1.5 con supercharger. Junto a Graham Hill, en 1962 BRM lograría su título de pilotos y constructores, pero aquí la historia, irónicamente, va de un motor que utilizó un rival de aquellos años.

El BRM P351 revive y recupera su motor... ¡originado en los sesenta!
Y es que el coche que han restaurado es el BRM P351 que compitió en las 24 Horas de Le Mans de 1992… ¡con un motor de 1967! (más o menos). Este coche llevaba un bloque derivado del V12 3.5 Weslake que utilizó el equipo Eagle en la temporada 1967 de F1, uno de los motores más espectaculares de aquellos años y de los cuales apenas quedan unidades hoy día en todo el mundo. En 1992, sus pilotos fueron Richard Jones, Wayne Taylor (fundador del equipo WTR que corre con Cadillac en IMSA) y Harri Toivonen, hermano del legendario piloto de rallyes Henri Toivonen.
Este motor, en su variante de 1992, entregaba unos 625 CV de potencia y, pese a ser de los más rápidos y espectaculares en las rectas de Le Mans, en carrera no fue competitivo frente a sus rivales de Porsche, Toyota, Judd o Peugeot, quien acabaría ganando aquella edición de Le Mans. Aunque fueron capaces de mejorarlo, el P351 no volvió a Le Mans y tiempo después fue adquirido por Pacific Racing reconvertido al BRM P301, eliminando el techo (para convertirlo de Grupo C a LMP en la era GT1) y cambiando el motor por una unidad Nissan V6 3.0 biturbo procedente de IMSA, pero tras varios sinsabores desaparecería en 1998 con el cierre de Pacific Racing (quienes corrieron en F1 en 1994 y 1995).
BRM ha recorrido el mundo en búsqueda de las piezas originales
Ahora bien, la resurgida BRM ha adquirido el chasis y lo ha restaurado por completo, volviendo a añadirle el techo en un ejercicio de ingeniería inversa para que vuelva a ser el P351 tal como lo dejaron en 1992. Han adquirido tanto el motor original, el Weslake V12, así como la caja de cambios de 6 velocidades también desarrollada por BRM. Se trata del único chasis en existencia de este prototipo de Le Mans, comparable en cierto modo al Aston Martin Valkyrie que corre a día de hoy en IMSA y en el Mundial de Resistencia (WEC).

Otro detalle interesante está en la propia restauración: comenzó a finales de 2024 por parte de Dawson Racing, liderada por Ian Dawson… quien fuera manager del equipo BRM originalmente y quien se encargó de los test de desarrollo del P351. Junto a marcas como Motul UK, Goodyear y otros suministradores, el P351 ha sido restaurado y está listo para volver a competir.
El coche no será pieza de museo, sino que correrá
Sí, como lo has leído: no se van a conformar con exponerlo en un museo, pese a llevar un motor cuyo origen se remonta a los años sesenta. El BRM-Weslake V12 se destinará a competiciones, lo que hace esperar que pueda verse o bien en eventos de Peter Auto o en Le Mans Classic - de entrada, su primera muestra al público ha tenido lugar en CarFest en Silverstone, siendo expuesto junto al P15 con su motor V16.
Cuando lo haga, correrá con combustible sostenible - similar a las exhibiciones recientes de Sebastian Vettel con monoplazas históricos de F1. Además, BRM también ha restaurado su inusual coche de turbina de gas, con el que corrieron en Le Mans en 1963 con una alineación espectacular: Graham Hill, entonces vigente campeón de F1, Richie Ginther y un jovencísimo Jackie Stewart.
