Cierra una marca china tras apenas un año: su único coche ni tenía chasis y se movía por control remoto
El fabricante de aspiradoras chino Dreame, apenas 12 meses después de crear su división de automóviles y su proyecto, decide darlo por muerto después de que las autoridades del gobierno intervinieron el uso de sus fondos de inversión de modo que no podía gastarlos como tenían previsto.

Del proyecto ‘cielo estrellado’ a estrellarse contra el suelo. Así ha sido la aventura automovilística del fabricante de aspiradoras y robots de limpieza Dreame Technology. Culmina así un vertiginoso fiasco industrial que ha durado apenas un año desde su anuncio oficial en agosto de 2025, que tuvo como punto más surrealista la exhibición de un coche con cohetes y unas prestaciones que parecían sacadas de otro mundo (o una realidad paralela).
El nombre de Dreame Technology comenzó a sonar ya a finales del pasado 2025, cuando mostraron lo que parecía ser una especie de Bugatti eléctrico, con una silueta similar a la de un Chiron o un Mistral. Ellos lo llamaron proyecto ‘Starry Sky’ del cual debía salir ese Nebula Next 01 que prometieron al mundo en el CES de Las Vegas. Pero donde llamaron la atención fue con su coche-cohete.

Se acabó el sueño de Dreame en el sector del automóvil
Después de la presentación de Las Vegas, donde de verdad hicieron ruido, metafórico y literal, fue lo que presentaron durante el mes de abril en San Francisco. Una variante extrema, y mucho, con dos propulsores que sobresalían de la parte trasera del vehículo. Este es el que llamaron Nebula Next 01 Jet Edition.
Dreame aseguraba que este vehículo integraba propulsores de cohete de grado aeroespacial con un empuje de 100 kN, capaces de catapultar el coche de 0 a 100 km/h en tan solo 0,9 segundos. Además de estos cohetes, prometía baterías de estado sólido a base de sulfuros con una densidad energética de 450 Wh/kg, un LiDAR de 4.320 líneas y una autonomía superior a los 550 km, contando incluso con la presencia de Sebastian Thrun, profesor de la Universidad de Stanford, para avalar el concepto.
De 1.000 empleados a apenas un puñado en cuestión de meses
El problema comienza cuando se descubre que su modelo de negocio funciona al revés de como se supone que deben funcionar en la industria. Es decir, en lugar de destinar miles de millones para I+D para desarrollar tecnología propia y prototipos para después crear algo viable en el mercado, los equipos de trabajo tenían como prioridad conseguir financiación externa antes de que se asignaran fondos al desarrollo técnico.

La empresa recurrió a salarios desorbitados y títulos de alta dirección inflados para fichar talento procedente de fabricantes consolidados, utilizando sus nombres como escaparate para atraer inversores privados e instituciones financieras. Así, llegaron a contar con cerca de 1.000 empleados a principios de año.
En realidad, no habían desarrollado ningún coche
Ahora ha trascendido que, desde el mes de mayo (es decir, justo después de la presentación de su coche-cohete en San Francisco) comenzó una oleada de despidos que ha llevado a que sólo queden en su barco los trabajadores de los departamentos financiero, legal y de recursos humanos, abocados a liquidar deudas con proveedores y disolver legalmente las filiales.
Suena a práctica deshonrosa… y lo que han dicho ex empleados de Dreame suena aún peor. Estos revelaron a medios locales que no había ingeniería real. El vehículo expuesto en el CES de Las Vegas ni siquiera contaba con un chasis funcional y lo estaban moviendo mediante un sistema de control remoto. Con respecto al Next 01 Jet Edition, en realidad era una maqueta que fue adquirida a una empresa de modelismo de Shanghái por varios millones de yuanes y modificada con embellecedores y propulsores de pega para causar impacto ante todo el mundo.

Seguirán haciendo aspiradoras y robots de limpieza
Todo parece indicar que la caída desde la presentación de esta maqueta a estrellarse de bruces se debe a un motivo concreto: la intervención de las autoridades gubernamentales locales. Estos comenzaron una auditoría sobre el destino de las subvenciones e inversiones públicas asignadas al proyecto, lo cual restringió el uso libre de los fondos como estaban haciendo hasta ese momento. Eso fue lo que inició los despidos en masa y, en esencia, a desmontar el proyecto que ahora se da por terminado prácticamente un año después de comenzar.
Dreame sigue adelante con la intención de salir a bolsa en un futuro próximo. El CEO de Dreame Technology, Yu Hao, ha confirmado que la empresa se centrará en su negocio principal: aspiradoras, robots de limpieza, robots cortacésped y vehículos eléctricos de dos ruedas. También están involucrados en el desarrollo de robots humanoides, como otros fabricantes de coches - los de verdad.
Fuente: Car News China
