Pere Navarro dejó claro cómo usar la baliza V16 pero los españoles no le hacen caso y ahora la DGT tiene un problema
En muchos casos que estamos observando en nuestras carreteras, el uso de la baliza V16 no es exactamente el esperado, sino que no deja de parecerse al que conocíamos hasta finales del año pasado con los triángulos de toda la vida.

Incluso con toda la polémica levantada hasta ahora con la baliza V16, al final parece imponerse el sentido común. El sentido común de, en situaciones con un peligro potencial, hacer lo más seguro cuando sucede un problema en carretera. Y no, no nos referimos a usar los triángulos dado que la ley actualmente señala que hay que utilizar la baliza.
La cuestión en este caso no es el dispositivo en sí, sino el modo. En reiteradas ocasiones hemos escuchado a Pere Navarro, director general de tráfico, hablar de la V16 como un dispositivo con grandes ventajas, sobre todo para las personas de movilidad reducida, dado que no hace falta bajarse del vehículo para instalarla, como sí sucede con los triángulos.

La baliza V16 no se está usando como nos decía Pere Navarro
Y ese es el problema. Da igual si usas los triángulos y vuelves al coche o colocas la V16 que se verá menos que los propios intermitentes del vehículo, en la inmensa mayoría de los casos. ¿Dónde se está menos expuesto a ser atropellado en carretera? Muy sencillo: fuera de la carretera.
Los que vean carreras a menudo, ya sea Fórmula 1, MotoGP u otra variedad, lo tendrán claro. Si algún piloto tiene un accidente y no puede continuar, lo que hace es quitarse de en medio. No se va a quedar expuesto en una zona donde otro coche o moto que venga a continuación o en la siguiente vuelta también pueda salirse.
Cuestiones de seguridad
Este principio, aunque en un entorno radicalmente distinto, es el mismo - y no es casualidad que la propia FIA sea también un gran impulsor de la seguridad en carretera. De hecho, fue uno de los miembros fundadores de la Euro NCAP que conocemos a día de hoy y que el próximo año cumplirá nada menos que 30 años en funcionamiento.

Que quede clara una cosa: no es ninguna crítica hacia la V16, ni a su legislación, ni a su funcionamiento, nada por el estilo. Ya se han escrito ríos de tinta al respecto. La cuestión es qué hacer no con la baliza V16, sino con nosotros mismos una vez nos encontramos en esa situación.
La importancia de situarse en un lugar seguro
Ya lo han comentado expertos en seguridad con los que hemos tratado este tema: lo más seguro es salirse del coche. Una cosa que no ha cambiado, ya sean triángulos, V16 o cualquier otro sistema, es que la forma más segura de que uno no sea atropellado es no estar en la carretera. Detrás del guardarraíl a ser posible, por ejemplo, si bien hay que recordar que si un vehículo choca con el guardarraíl este puede desplazarse unos 2-3 metros de distancia y no es una barrera que nos proteja de todo.
Aquí conviene recordar lecciones que, sin ir más lejos, nos da la propia FIA en los rallies. No colocarse detrás de guardarraíles es una de ellas, como también lo es asegurarse de que tengamos espacio para movernos en dichas situaciones (que no haya muros o precipicios en vías de escape).

Así están utilizando los españoles la baliza V16
De hecho, lo que vemos en muchos usuarios de la vía corrobora esto. Muchas V16 utilizadas allá donde vamos, las vemos puestas en la parte trasera del techo - para que se vea mejor con la silueta del coche -, un punto al que solo llega uno saliendo del coche. ¿Dentro del coche? Nadie.
Por lo tanto, al menos en la vía, el sentido común o el instinto de preservación prevalece. Con respecto a si la baliza V16 realmente está cambiando la historia o no en lo que respecta a atropellos en las carreteras, habrá que seguir viendo cómo evolucionan los informes de la DGT al respecto.
