¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
Mis favoritosAccesoVender coche
    Autobild.es

    Daimler ha perdido el pulso con la UE por el uso del gas de aire acondicionado R-134

    El fabricante ha perdido una batalla, pero ha ganado una guerra. Tendrá que pagar una sanción por vender durante 6 meses coches con un gas refrigerante prohibido -al ser su reemplazo peligroso en caso de incendio-, pero ha evitado el chantaje de la industria química.

    Las cuentas de Daimler AG, la matriz de Mercedes-Benz, van a sufrir un impacto seguro por un asunto que empezó hace 5 años. Hagamos un viaje en el tiempo hasta 2013, cuando era inminente la entrada en vigor de la normativa 2006/40/EC, que regula los gases de aire acondicionado. Dicha normativa ilegalizaba a futuro el gas vigente, R-134a (tetrafluoroetano), por su potencial de cambio climático o PCG.

    Los fabricantes se vieron obligados a cambiar a la única alternativa posible, el HFO-1234yf (tetrafluoropropeno) del consorcio químico Honeywell/Dupont. La ventaja del nuevo gas es que, en caso de fuga, es prácticamente inocuo con el medio ambiente, y reduce el esfuerzo de los compresores de aire acondicionado. La pega era que costaba 10 veces más, pero no había otra.

    Pero Daimler descubrió en unas pruebas rutinarias que el nuevo gas podía ser peligroso. Se determinó que, en caso de una colisión, se podría producir un incendio por el mayor carácter inflamable del gas. Solo había dos soluciones, o reformar la instalación de aire acondicionado de la reciente clase compacta (A, B, CLA y GLA) o no usar el nuevo gas.

    Esta chapita en el vano motor identifica el gas para el sistema de aire acondicionado, en este caso R-744. GWP=1 significa que su impacto en el cambio climático es nulo

    Daimler puso en las calles unos 130.000 coches con el gas de la generación anterior, R-134a, estando ya prohibido, hasta que logró un permiso de la autoridad federal de transporte alemana, Kraftfahrt-Bundesamt (KBA), para usar el R-134a hasta tener listo otro gas refrigerante alternativo.

    Francia llegó a paralizar las ventas de algunos modelos Mercedes-Benz por saltarse temporalmente la normativa

    Y el fabricante lo logró. Usando un agente refrigerante basado en dióxido de carbono (CO2) a alta presión (100 bares), denominado R-744, se lograron tres objetivos: se elimina el riesgo de incendio, cumple con los requisitos de la directiva europea y no hace falta pagar el carísimo nuevo gas refrigerante de Honeywell/Dupont.

    A partir de 2017 se comercializaron los primeros coches con el nuevo gas refrigerante "propio" de Daimler. En realidad, la alternativa al gas HFO-1234yf se gestó en marzo de 2013 y se implicaron BMW, Daimler y Volkswagen. Con el tiempo, toda la oferta de estos fabricantes alemanes usarán dicho gas refrigerante, que implica tener las instalaciones reforzadas para lidiar con la alta presión.

    Volvemos de nuevo al presente. Durante esos seis meses que Daimler vendió 130.000 coches con el gas proscrito, R-134a, se cometió una violación de la normativa europea. Lo correcto habría sido que Daimler contase desde el principio con el permiso de la KBA para seguir usando el gas prohibido temporalmente, pero no fue así.

    En consecuencia, Daimler tendrá que pagar una sanción a la Unión Europea y probablemente efectuar una llamada a revisión para reemplazar el gas R-134a de las instalaciones de aire acondicionado de los SL y derivados de plataforma MFA para usar el denostado HFO-1234yf. Sí, es el gas del riesgo de incendio.

    Los creadores de dicho gas son conocedores de que existe riesgo de incendio, pero es un riesgo pequeño, y se tiene que tener en cuenta el diseño de las tuberías del sistema de aire acondicionado. Daimler prefirió no reformar los suyos, que se habían diseñado para funcionar con el R-134a.

    Deberíamos interpretar que Daimler ha pensado antes en la seguridad de sus clientes -reduciendo el riesgo de incendio- y que, en segundo lugar, ha preferido usar un gas más económico y evitar una costosísima llamada a revisión para reformar los sistemas de aire acondicionado de decenas de miles de coches.

    El gas R-744, alternativa al HFO-1234yf, es aún más ecológico y es apto para todo tipo de usos en refrigeración

    Seguramente al propietario de un Clase A, B, CLA o GLA de la generación previa, matriculado en 2013 o después, le puede provocar escalofríos que el fabricante vaya a reemplazar el gas refrigerante R-134a, que no presenta riesgos, por el inflamable HFO-1234yf. La obligación de la llamada de revisión será para el fabricante, no para el cliente.

    Por lo tanto, el que escribe estas líneas va a mojarse: en el supuesto de que tuviese un coche de esos, con el gas R-134a, y me dijesen que me van a poner el gas HFO-1234yf, les denegaría mi permiso para tocar el sistema de aire acondicionado. Conoceremos más detalles cuando se anuncie la llamada a revisión, puede que Daimler tenga que retocar finalmente las tuberías para poder usar sin riesgo el gas de Honeywell/Dupont.

    Moraleja de esta historia: la avaricia de Honeywell/Dupont rompió el saco y ahora tienen un competidor con el que no contaban, el R-744

    Configuración de cookiesLas cookies son importantes para el correcto funcionamiento de nuestra web. Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, recordar tus datos de inicio de sesión y recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad de la web y ofrecerte contenido personalizado en función de tus intereses. Lee aquí nuestra política de cookies. Acepto