La DGT pone en duda la fiebre de señalizarlo todo: “Tendríamos que hacer una auditoría”
Pere Navarro ha criticado la costumbre de muchos ayuntamientos de recurrir a la señalización para resolver los problemas de siniestralidad que se producen en las calles y carreteras.

Cuando un punto concreto de una carretera o vía urbana se convierte en un problema de seguridad, hay dos opciones: modificarlo para reducir o eliminar ese riesgo o señalizarlo para advertir del peligro.
Según el director general de la DGT (Dirección General de Tráfico), es lo segundo lo que se ha convertido en una costumbre en España, ya que muchos ayuntamientos prefieren señalizar a prevenir, puesto que sale mucho más barato.
«Nadie debería asumir que caminar es un riesgo»
Cuando en una ciudad ha habido un problema de siniestralidad, se ha resuelto «colocando una señal. A lo mejor algún día tenemos que hacer una auditoría para ver qué señales no son indispensables», ha afirmado Pere Navarro.
Unas declaraciones pronunciadas durante su intervención en la jornada Peatones y Seguridad Vial, a la que también ha asistido el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Peatones zombis
En dicho evento, Navarro también habló de la poca costumbre que tenemos los españoles a caminar, pero hubo muchos temas más. Por ejemplo el del cada vez mayor uso del teléfono móvil en las calles, lo que ha incrementado los atropellos por falta de atención de los viandantes.
«Queremos avisar del mal uso del teléfono móvil. Nos pasó lo mismo con el tema de la somnolencia. Dormimos un 10 % menos que la media europea y tenemos un problemón de horarios», ha apuntado el máximo responsable de la DGT.

Fernando Grande-Marlaska ha añadido algunos datos a este respecto, desvelando que un 35 % de los ciudadanos cruza los pasos de peatones mientras mira el móvil. Y, aunque no ha concretado, también afirma que las cifras de personas que cruzan semáforos en rojo o en zonas sin pasos de peatones ha crecido «por impaciencia, por rutina o por familiaridad con el entorno».
«Esto no va de culpabilizar, va de comprender para actuar, y debemos entender que el móvil y otros dispositivos se han instalado en nuestra vida cotidiana. En una sociedad moderna, nadie debería asumir que caminar es un riesgo, que cruzar una calle puede convertirse en una tragedia», ha añadido el ministro.
Un palo ‘orquesta’ para todo
Pere Navarro también ha abordado el asunto de las numerosas barreras arquitectónicas presentes en las ciudades en forma de obstáculos verticales para todo tipo de elementos.
El titular de la DGT ha explicado que cada uno de ellos corresponde a una empresa distinta, por lo que al final se consigue una vía repleta de todo tipo de obstáculos, muchos de ellos innecesarios.
«No seremos capaces de construir un palo que tenga la luz, el semáforo y una señal y una papelera», ha resumido de forma muy coloquial. ¿Habrá tomado nota el ministro de Interior, sentado a su lado?
