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    La estrategia de UGT para conseguir coches eléctricos en la Ford de Almussafes

    La estrategia de UGT para conseguir coches eléctricos en la Ford de Almussafes
    Almussafes necesita inversión para poder fabricar coches eléctricos.
    David Plaza
    David Plaza4 min. lectura

    El auge del coche eléctrico ha puesto fecha de caducidad a la factoría de Ford en Almussafes, Valencia. Uno de los principales centros de fabricación de coches de combustión para la marca americana debe actualizarse o morir.

    Cuando Ford anunció que en 2030 dejaría de fabricar coches dotados de motor de combustión, indirectamente le puso fecha de caducidad a la factoría de Almussafes en su configuración actual, instalación en la que trabajan 6500 personas.

    Y es que la instalación valenciana es una de las principales productoras de vehículos térmicos que tiene Ford en Europa, pero necesitará una notable inversión para transformarse en un centro capaz de hacer lo mismo con los coches eléctricos que llegarán.

    En la primera mitad de 2021, la producción bajó un 56% en comparación con 2019

    La llegada de Stuart Rowley a la presidencia de Ford en 2019 vino acompañada de un plan de reducción de la estructura de la marca en Europa, recortando además 12.000 empleos y cesando la producción de modelos tan relevantes como el Mondeo, que precisamente se fabrica en Almussafes.

    Actualmente, Ford cuenta con varias plantas en Europa, pero mientras las de Colonia (Alemania), Craiova (Rumanía) y Kocaeli (Turquía) ya tienen apalabrados proyectos de inversión destinados a recibir coches eléctricos, la de Almussafes y Saarlouis (Alemania) han quedado fuera por el momento.

    Mucha incertidumbre

    La última negociación del ERTE ya dejó claro que Ford quiere reducir las condiciones actuales y los continuos recortes realizados durante el periodo de pandemia -y agudizados por la crisis de los microchips- no hacen sino sembrar las dudas sobre el futuro de Almussafes.

    En la primera mitad de 2021, la producción bajó un 23% en relación al año anterior y un 56% en comparación con 2019 y sólo el Ford Kuga tiene asegurada la producción en Almussafes más allá de 2023.

    Con este panorama, UGT, el sindicato mayoritario en la factoría, se ha mostrado abierto a negociar con Ford con el objetivo de garantizar la transformación de la planta para recibir modelos eléctricos en el futuro.

    En la última reunión celebrada esta misma semana, la empresa ha insistido en la necesidad de acometer ajustes salariales, reducir vacaciones e incrementar las horas de trabajo. En definitiva, ganar competitividad a costa de los empleados. O, dicho de otro modo, supervivencia a cambio de peores condiciones laborales.

    UGT ha admitido estar dispuesta a «negociar cuestiones de flexibilidad que puedan valer para resolver estos problemas», pero el sindicato niega que su propuesta vaya a incluir rebajas salariales, reclamando incluso la subida no realizada del IPC que se incluyó en el anterior convenio (un 7%).

    Además de realizar una consulta a sus afiliados para reforzar posturas, UGT se reunirá con la Generalitat Valenciana conjuntamente con los otros tres sindicatos (STM, CCOO y CGT), que se han mostrado totalmente en contra de aceptar las pretensiones de Ford.

    Fuente: El Economista