La fiebre SUV en España ya se lo está tragando todo: incluso coches que antes eran intocables
Aunque parezca que era imposible, la tendencia sigue yendo aún más fuerte a favor de carrocerías SUV, mientras que algunos coches de toda la vida empiezan a convertirse cada vez más en nichos de mercado.

Hay compradores que se muestran reticentes ante el innegable dominio de los SUV en nuestras carreteras, buscando formatos más 'de toda la vida'. Un tipo de comprador que en estos momentos va a tener que ponerse a buscar bien, porque las cifras de nuevas matriculaciones hablan de un dominio cada vez mayor, si cabe.
Según los datos de ANFAC elaborados por IDEAUTO en base a datos de la DGT, en estos dos primeros meses del año se han matriculado 170.186 turismos nuevos en España. Un crecimiento del 4,6% con respecto a febrero de 2025, algo notable si tenemos en cuenta que aquí se incluyeron nuevas matriculaciones relacionadas con los vehículos que reponían a los que se perdieron en la DANA de octubre de 2024 en Valencia.

Los SUV siguen al alza, son imparables
Ya era un dato conocido que el cómputo total de SUV, sobre todo aquellos catalogados en los segmentos de SUV pequeño y SUV medio - es decir, derivados de utilitarios y compactos - superaban más de la mitad del total de la cuota de mercado. Junto con los SUV de gran tamaño, suponía que 6 de cada 10 coches que se matriculan en España son SUV, además de un 'extra' que viene de aquellos pertenecientes a marcas premium, listados aparte.
Con la entrada del año, esta tendencia no solo no ha cambiado, sino que se refuerza de manera notable. No sólo queda un mercado algo más polarizado, sino que hay segmentos que cada vez se empiezan a parecer más a un nicho con menos y menos porcentaje del total. Y, entre ellos, vemos coches de los de toda la vida, por decirlo de un modo coloquial.
Casi dos de cada tres coches nuevos son SUV en España
En estos dos meses, el 18,9% de lo que se ha matriculado en España son SUV pequeños, mientras que el 37,6% del total son de tamaño medio. Esto es prácticamente el doble que los utilitarios (19%), los segmento B entre los que encontramos al SEAT Ibiza, el Dacia Sandero, el Peugeot 208 y el Renault Clio, cuatro de los cinco vehículos más matriculados en España en lo que llevamos de 2026.

Si sumamos el 5,4% de los SUV grandes y el 0,9% de aquellos pertenecientes a marcas premium, nos queda una cuota total del 62,8% - es decir, casi dos de cada tres coches que se matriculan en nuestro país. Casi una quinta parte se la quedan los utilitarios asequibles de diversas marcas (más en este 2026 en el que salen al mercado nuevos modelos), mientras que los coches de segmento medio crecen un poco, pero siguen con un 3,2% del total.
Compactos y urbanos ceden terreno
Esto implica, por un lado, que se está reduciendo de manera notable el segmento de compactos, el de coches como el Volkswagen Golf, el SEAT León o el BMW Serie 3. El Toyota Corolla sigue siendo el más matriculado de todos estos con diferencia, mientras que la despedida del Ford Focus meses atrás de seguro va a dejar huella ya no solo en España, sino en toda Europa.
Por otro, el segmento de los coches urbanos se queda en un 1,4%, pese a que aquí se concentran algunos de los coches más asequibles de los concesionarios. Quizás por un equipamiento modesto o por no existir coches tan asequibles como hace 10-15 años, y pese a que son una solución económica para acceder al coche eléctrico, sus matriculaciones son cada vez menos en una España que sigue abrazando al SUV.

Muchos de ellos vienen con mecánicas híbridas, PHEV o BEV
Y este ejército incesante de SUV, ¿Qué motores tienen? En su inmensa mayoría, son híbridos o electrificados (BEV o PHEV), correspondiéndose con el hecho de que los HEV son actualmente casi cuatro de cada diez vehículos que se matriculan en España en estos momentos. También ocurre entre los diésel, aunque en menor medida, en buena parte por varios modelos procedentes de Alemania como Volkswagen, Audi o Mercedes-Benz.
Un fenómeno que ha dejado a varios otros segmentos con muy poca parte del pastel. Es el caso de los deportivos (sin contar hot hatch o similares) o el de los monovolúmenes, que fueron en cierto sentido sus primeras víctimas y en parte lo siguen siendo. También tratan de aflorar los todoterrenos, en una situación similar.
