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    Ford irá a juicio en septiembre por la demanda colectiva de los Mustang Shelby GT350 que se calientan en circuito

    2016-18 Ford Mustang Shelby GT350

    ¿Es razonable que un Shelby GT350 se sobrecaliente al estar 15 minutos rodando en pista? A un grupo de clientes estadounidenses esto les parece inaceptable. Después de cuatro años de proceso, sentarán a representantes de Ford ante un tribunal buscando una compensación.

    Bien es sabido que los coches destinados a conducirse en circuito (y a ritmos altos) deben tener componentes pensados para ello, la tortura que deben soportar es muy elevada. Uno de esos coches es el 2016 Ford Mustang Shelby GT350, promocionado como un coche apto para conducirlo en circuito.

    Sin embargo, existe un problema con estos coches cuando no cuentan con el Track Pack, y es que la cadena cinemática no aguanta mucho tiempo la conducción rápida en pista o circular por vías públicas a ritmos muy elevados (algo que en EEUU no es legal). Caja de cambios y diferencial se sobrecalientan.

    En estas circunstancias la electrónica del Shelby GT350 actúa para proteger los órganos mecánicos, forzando que el motor solo responda al acelerador a bajas revoluciones, obligando al conductor a bajar el ritmo y que se pase el calentón. Por allá lo llaman «limp mode», traducible como «a la pata coja».

    En este vídeo podemos ver cómo funciona la limitación de prestaciones a partir del minuto 4:25

    En mayo de 2017 se presentó una demanda colectiva por parte de los bufetes Hagens Berman y Grossman Roth Yaffa Cohen, conocidos en el país por haberse metido en pleitos con los principales fabricantes automovilísticos. A esta demanda colectiva puede apuntarse cualquier afectado sin poner un solo dólar por delante.

    Están invitados a unirse los dueños de un 2016 Shelby GT350 con los paquetes Base y Technology, susceptibles de tener este problema. Estos bufetes buscan conseguir un reembolso de, a su juicio, el sobreprecio que pagaron por un coche que no admite conducción fuerte en circuito ni ir rápido.

    Argumentan que Ford sabía que, sin los radiadores de transmisión y diferencial del paquete Track, no es un deportivo tan capaz, y que no instalando esos componentes en todos los Shelby GT350 les hace más ser más un coche como un Pinto que como un Mustang, pese a tener más de 500 CV.

    El caso «Tershakovec et al versus Ford Motor Company» (1:17-cv-21087) fue admitido en la Corte del Distrito del Sur de Florida. Lo va a llevar el juez Federico A. Moreno, y las partes se verán en un tribunal en el mes de septiembre. Han pasado cuatro años desde que se registró la demanda.

    Podemos ver este caso desde la óptica contraria, que los propietarios o clientes de leasing que se hicieron con un 2016 Shelby GT350 sin el paquete Track no pueden pretender que el coche aguante lo mismo sin las citadas mejoras (entre otras).

    De todas formas, si nos vamos a la nota de prensa de ese modelo, «El nuevo modelo Shelby GT350 Mustang, con el motor atmosférico más potente que ha montado Ford, es un coche de altas prestaciones de referencia mundial, diseñado para lidiar con las carreteras más desafiantes del mundo; un coche para todo un día de circuito que también es matriculable».

    Si tenemos en cuenta esto último, por la boca murió el pez, y Ford se vino muy arriba promocionando las bondades de su deportivo último modelo, incapaz de estar un día entero dándole caña en circuito sin que salte la protección por sobrecalentamiento.

    Pero el colmo es que eso suceda en una carretera, aunque el usuario vaya muy por encima de lo que permiten las señales. Si el juez llega a la conclusión de que la publicidad fue engañosa, a Ford le va a salir todo esto por un buen pico. Posiblemente esto acabe con un acuerdo privado y unos millones de dólares para no agotar la vía judicial.

    En Estados Unidos hay que tener muchísimo cuidado a la hora de promocionar un bien o advertir de algún peligro (por evidente que sea), ya que su sistema judicial es muy dado a demandar, y cuando se gana, las empresas grandes pierden enormes cantidades de dinero.

    Fuente: Hagens Berman