Parece un Land Rover, pero no lo es: así es el nuevo Freelander 8 que llegará a Europa más barato que el Defender
El Freelander 8 se ha presentado en China apenas tres semanas después del concept que adelantaba su diseño. Es el primer modelo de la nueva marca creada por Jaguar Land Rover y Chery, mide 5,1 metros y llegará a Europa con tecnología china y un precio por debajo del Defender. Pero hay un detalle clave: no lleva el logo de Land Rover.

Tres semanas. Ese es el tiempo que ha necesitado la nueva marca Freelander para pasar de un prototipo a un modelo prácticamente listo para producción. El Freelander 8 se ha presentado este 25 de abril en el Chery International Business Summit, en paralelo al Salón de Pekín, y deja claro que el proyecto va muy en serio.
La marca no solo ha mostrado el coche casi definitivo. También ha confirmado algo poco habitual: un lanzamiento global desde el primer momento y su llegada a Europa con una versión específica. No es un modelo pensado solo para China que luego se adapte. Está planteado desde el principio para venderse fuera.
La gran diferencia respecto al Concept 97 presentado a finales de marzo es que aquí ya hay calendario. Hay cerca de 1.000 unidades de prueba circulando en distintos mercados (incluida Australia) y se ha confirmado que habrá versiones con volante a la izquierda, a la derecha y una configuración específica para Europa. Traducido: el Freelander 8 se está desarrollando ya con la normativa europea en mente.
Un SUV de 5,1 metros que supera al Defender
Aquí llega el primer choque con la idea que muchos tienen del Freelander original. El nuevo modelo no es un SUV compacto, sino un vehículo de tres filas y seis plazas que mide 5,1 metros de largo. Eso lo coloca unos 350 mm por encima del Defender 110 sin rueda de repuesto. También es más ancho y más alto.
La revista británica Auto Express, que ha podido verlo en directo en Pekín, lo describe como "imponente". Y no es para menos. No estamos ante un rival del Evoque, sino ante un SUV que se posiciona directamente frente al Defender, pero con una propuesta muy distinta.

El diseño, firmado por Phil Simmons (responsable del Freelander original y de una etapa clave en Range Rover), juega con códigos muy reconocibles: líneas cuadradas, faros rectangulares, ventanilla trasera triangular y proporciones de todoterreno clásico.
Pero hay un detalle que lo cambia todo: no hay ni un solo logo de Land Rover. En su lugar, solo aparece el nombre "FREELANDER" en el frontal y en la zaga.
Por qué no es un Land Rover (aunque lo parezca)
Detrás de este movimiento hay una lógica industrial bastante clara. Jaguar Land Rover firmó en 2024 un acuerdo con Chery para que la compañía china pudiera utilizar el nombre Freelander dentro de una empresa conjunta, CJLR.
Pero Freelander no forma parte de la estrategia actual de marcas de JLR, donde conviven Range Rover, Defender, Discovery y Jaguar. Es una marca independiente, con sede global en Shanghái, en la que Chery lleva el peso industrial mientras JLR aporta diseño y posicionamiento.
Para el cliente europeo, esta diferencia es importante. El Defender arranca en torno a los 70.000 euros, y la intención es que el Freelander 8 se sitúe claramente por debajo, pero sin renunciar a una imagen premium.
En la práctica, esto se traduce en un SUV con estética muy Land Rover, pero fabricado en China, con tecnología china y sin el sobreprecio habitual de la marca británica. La duda es evidente: si el cliente europeo aceptará pagar 50.000 o 55.000 euros por algo que parece un Land Rover, pero no lo es.
Tecnología china en un SUV con ADN británico
Si por fuera hay referencias claras a Land Rover, por dentro y a nivel técnico el coche habla chino.
El Freelander 8 se basa en la plataforma T1X de Chery, con arquitectura eléctrica de 800 voltios. Habrá tres opciones mecánicas: eléctrico puro, híbrido enchufable y versión con extensor de autonomía. La batería será la nueva CATL Freevoy 6C, con capacidad de carga rápida de hasta 360 kW.
En equipamiento, la estrategia es clara: aprovechar el ritmo de innovación de la industria china para ofrecer de serie lo que en Europa suele ser opcional. El sistema de conducción asistida es el Huawei Qiankun ADS 4.1, con LiDAR de 896 canales. El procesador es el Qualcomm Snapdragon 8397, aún sin presencia en otros modelos del mercado.

A eso se suman faros de proyección con 8.000 píxeles, suspensión neumática de doble cámara y un sistema de tracción con diferencial trasero electrónico y bloqueo central virtual.
En el interior, una gran pantalla curva recorre todo el salpicadero, aunque se mantienen botones físicos y un mando rotatorio, algo que no siempre ocurre en rivales chinos.
Cuándo llegará a Europa y a qué precio
El calendario es ambicioso. China será el primer mercado en recibir el Freelander 8 en la segunda mitad de 2026. Después llegará Oriente Medio y, en paralelo, Reino Unido y Europa continental con versiones adaptadas. La marca quiere vender en unos 90 países.
El precio en Europa aún no es oficial, pero la referencia es clara: por debajo del Defender. Si se toma como base su posicionamiento y los márgenes habituales, el Freelander 8 podría situarse entre los 45.000 y los 55.000 euros en sus versiones de acceso.
Eso lo coloca en una zona complicada del mercado, donde compiten modelos como el BMW iX3 o el Range Rover Velar, pero con un enfoque tecnológico más avanzado y un nombre que todavía tiene cierto peso en Europa.
La cuestión ya no es si los fabricantes chinos pueden hacer un SUV premium. Eso ya lo están demostrando. La duda es otra: si el cliente europeo está dispuesto a aceptar un coche que parece un Land Rover, pero que oficialmente no lo es.
Las primeras imágenes del Freelander 8 han sido filtradas por el medio asiático Paul Tan
