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    General Motors planea separar su división de eléctricos y crear una nueva firma

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    Varios informes aseguran que General Motors está estudiando la posibilidad de convertir su proyecto de vehículos eléctricos en una compañía separada de la corporación. El motivo es presentar una compañía o proyecto independiente que pueda atraer el capital de nuevos inversores.

    Si ayer era presentada la nueva submarca de vehículos eléctricos de Hyundai, IONIQ, destinada a comercializar los futuros modelos eléctricos de la compañía coreana bajo un nuevo sello, hoy nos encontramos con varios informes que aseguran que General Motors se está planteando muy seriamente reunir todos los esfuerzos que está realizando en materia de vehículos eléctricos bajo una nueva compañía, una subsidiaria que estaría separada de la corporación como una nueva firma. Al estilo de su división GM Cruise, la compañía con sede en San Francisco encargada de desarrollar sistemas de conducción autónoma.

    El motivo de este spin-off es muy simple, lograr obtener más financiación para los numerosos proyectos relacionados con la movilidad eléctrica que GM está desarrollando en estos momentos y que abarcan desde la propia creación de numerosos modelos de muy diversos tamaños y tipologías hasta el desarrollo de nuevas tecnologías de baterías.

    General Motors ha anunciado el lanzamiento de docenas de modelos eléctricos para los próximos años.

    Aunque pueda parecer que General Motors ha apostado poco y tarde por el incipiente mercado eléctrico, lo cierto es que actualmente es una de las compañías que más fuertemente ha invertido - y piensa seguir haciéndolo invertir en un futuro cercano - en el desarrollo de tecnología y modelos alimentados por baterías. Solo otros gigantes como los grupos VAG y Daimler han confirmado esfuerzos similares en esta área, con numerosos modelos confirmados ya en desarrollo.

    Uno de los problemas que se encuentran corporaciones tradicionales como General Motors, Ford o Volkswagen es que no cuentan con la misma atención que los inversores prestan a las nuevas compañías tecnológicas. La absurdamente elevada cotización bursátil de Tesla es buen ejemplo de ello, aunque también podríamos mencionar compañías como Nikola, cuyos títulos bursátiles gozan de valores muy altos a pesar de no haber vendido ni un solo vehículo hasta ahora.

    Ya sea por la frescura de estas nuevas compañías o simplemente porque los inversores creen que van a ganar más dinero con compañías que están empezando, lo cierto es que las corporaciones tradicionales como General Motors o Ford no logran atraer tantos inversores como las start-ups tecnológicas. Un efecto que está perfectamente documentado y que conocen muy bien los analistas de Wall Street, por lo que no es de extrañar que estas grandes corporaciones prefieran lanzar nuevas marcas o crear nuevas compañías para el desarrollo de nuevas tecnologías.

    Plataforma BEV3 de GM.

    En los últimos años hemos visto como los fabricantes invertían fuertes sumas en start-ups tecnológicas de todo tipo y siempre respetando su nombre e identidad propias, como entes separados de su casa matriz. Esto mismo es lo que ha hecho General Motors con su división de vehículos autónomos, pues tras adquirir Cruise Automation, esta ha permanecido como un ente completamente separado de GM, que incluso sigue manteniendo su sede en San Francisco. Esto mismo es lo que pretende hacer ahora General Motors con los diversos proyectos y desarrollos que tiene activos en materia de vehículos eléctricos, aunarlos bajo un mismo sello independiente que pueda atraer inversores externos como ha hecho GM Cruise en los últimos años, aunque General Motors sigue manteniendo un paquete de acciones mayoritario de la compañía y por tanto mantiene el control de esta.