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    Autobild.es

    Por qué los híbridos y eléctricos tienen una capacidad de remolque nula o limitada

    El Ford Explorer PHEV es uno de los SUV híbridos enchufables con más capacidad de remolque

    Mala combinación la de algunos híbridos, y muchos coches eléctricos, y el remolque. Salvo excepciones en ésta última categoría, una gran parte de los modelos de movilidad sostenible cuentan con esta importante desventaja de la capacidad de remolque. El problema de este «lastre» extra reside en las baterías.

    La capacidad de arrastre o de remolque es uno de los puntos en contra que muchos de los coches eléctricos del mercado. Y también de híbridos enchufables. De hecho, no son muchos los que disponen de esta cualidad, y los que lo pueden hacer están más limitados en peso. Casi se considera una competición dentro de las diferentes marcas por superar al rival en este área, pues modelos como el nuevo Ford Explorer PHEV son capaces de tirar de 2.500 kilogramos.

    Salvo SUV tan grandes como este americano, no hay muchos modelos nuevos capaces de dar tanto de sí. El Volkswagen Touareg es el único que marca la diferencia, incluso por delante del Range Rover. El alemán llega a las 3,5 toneladas, mientras que el lujoso británico se queda en algo menos de las dos y media, 2.400 kilogramos. Este peso tan elevado es una consecuencia del gran par motor que desarrollan sus sistemas de propulsión híbridos.

    Foto Volkswagen ID.4
    El Volkswagen ID.4 apenas puede arrastrar 1,2 toneladas, impropio de su categoría

    Los fabricantes se ven obligados a dar prioridad al remolque o autonomía

    Sin embargo, los turismos están más limitados aún. Uno de los problemas de los híbridos enchufables de BMW ahora se sitúa entre 1.700 y 2000 kilogramos, si bien fue un arreglo que la marca de Múnich se vio obligada a solventar, después de justificar que el gran problema era la estructura de soporte trasera, incapaz de soportar esa carga. En el caso de eléctricos como los BMW i3, Hyundai Kona, KIA Niro y Soul, Nissan LEAF, Renault ZOE y Volkswagen ID.3, directamente la capacidad es nula, y la del nuevo ID.4 casi brilla por su ausencia con apenas 1,2 toneladas.

    Los especialistas apuntan que el problema real que impide que los coches eléctricos puedan ofrecer una decente -y aceptable- capacidad de remolque se basa en la batería. Una generación actual de dispositivos de carga que disponen de un gran tamaño para una capacidad de carga que permita ofrecer una elevada autonomía, la gran demanda de los clientes, y también muy cara.

    El problema es que el remolque resta autonomía, como lo hacen el peso de la propia batería, los pasajeros y el equipaje, por lo que las propias marcas son las que deciden qué cualidad priorizar. ¿La solución? Esperar una nueva generación de baterías que permita, por lo pronto reducir el peso y el tamaño.

    Fuente: Auto Motor und Sport