Honda frenó sus coches eléctricos y ahora encuentra en TATA la solución para volver a intentarlo
Honda ha subcontratado por primera vez el desarrollo completo de una plataforma para sus coches eléctricos a una de las divisiones de TATA. La medida busca reducir costes tras la primera pérdida operativa de Honda desde 1948, agravada por la cancelación de la Serie 0 eléctrica.

Honda necesitaba tiempo para perfilar su nueva estrategia de coches eléctricos. Los japoneses maniobraron a tiempo para evitar caer en una situación de casi quiebra financiera como sus compatriotas de Nissan. Aquella noticia de que Honda cancelaba su programa de coches eléctricos era sólo un movimiento táctico, como se desprende de la nueva información.
Y es que Honda no podía permitirse más fallos con los coches eléctricos. La firma nipona lo intentó con un utilitario de estilo retro, un Honda e que se vieron obligados descatalogar por su elevado precio y su baja autonomía. Más recientemente, el fabricante se ha cargado el e:Ny1 por el mismo motivo. Ahora, sabemos que la firma ha preferido buscar una alternativa al desarrollo de una plataforma específica para coches eléctricos, encontrando a un socio perfecto: TATA.

Qué se sabe (y qué no) del acuerdo
La información publicada por un importante medio americano, que apunta a fuentes anónimas familiarizadas con el asunto, hablan de un movimiento que tiene nombre de programa de austeridad y de ahorrar dinero, mucho dinero, pues el fabricante japonés ha subcontratado el desarrollo completo de una nueva plataforma para coches eléctricos a una división especializada del fabricante indio.
TATA Technologies ha sido la elegida para desarrollar una una arquitectura entera -de cero a producción- por una marca que es la primera vez que delega una plataforma en manos de una empresa externa, de la que se saben tres cuestiones:
- La plataforma está pensada para ser universal: admite tanto motores de combustión como sistemas híbridos y eléctricos.
- Servirá de base para varios modelos, no para uno solo.
- Nadie ha confirmado en qué mercados se venderán los coches resultantes.
Honda ha respondido con la fórmula estándar para no decir nada: la compañía «siempre considera la posibilidad de establecer alianzas externas para reforzar su competitividad», pero declina comentar el acuerdo en concreto. TATA Technologies, por su parte, ni ha confirmado ni ha desmentido nada.

El telón de fondo: el primer año de pérdidas en 78 años
Este acuerdo no aparece de la nada. Honda cerró el año fiscal terminado en marzo de 2026 con una pérdida neta de 423.900 millones de yenes -unos 2.800 millones de dólares-, su primera pérdida operativa desde la fundación de la compañía en 1948. La cifra no es un tropiezo: coincide con el momento en que Honda ha tenido que reescribir a la fuerza su estrategia eléctrica.
La Serie 0, el programa de vehículos eléctricos con el que Honda pretendía plantar cara a Tesla y a los fabricantes chinos, quedó suspendida a principios de 2026. El dinero que iba a ir ahí ha tenido que redirigirse, y las cuentas se han resentido en el proceso.
La respuesta interna se llama «Triple Half»: reducir a la mitad costes, tiempo y esfuerzo de desarrollo frente a los niveles de 2025. Subcontratar una plataforma entera a un proveedor externo con costes de ingeniería más bajos que los japoneses encaja perfectamente en esa lógica.
India, el mercado que se le escapa a Honda
Si hay un sitio donde a Honda le urge reaccionar, es India. Otro importante medio americano especializado apunta que la cuota de mercado de la marca en el país ha caído de cerca del 9 % a menos del 2 % en la última década. Un desplome de libro. Honda no vende actualmente coches eléctricos de batería en India, mientras que rivales locales como TATA Motors y Mahindra sí lo hacen, y Maruti Suzuki y Toyota le siguen comiendo terreno en combustión.
La misma fuente señala además a una posible conexión con el Honda 0 α, el SUV eléctrico que Honda fabrica en este país. Es una hipótesis razonable, no un dato confirmado: nadie ha vinculado oficialmente el proyecto con TATA.
¿El principio de una nueva forma de hacer las cosas en Honda?
Honda ha sido tradicionalmente un fabricante que guarda sus plataformas como quien guarda una receta familiar: dentro de casa, o como mucho con proveedores de toda la vida. Delegar el desarrollo completo de una arquitectura en una ingeniería externa -y encima extranjera- es un cambio de postura, no de gestión.
Si el acuerdo se confirma oficialmente, no hablamos de un episodio aislado, sino de una nueva forma de entender cómo se diseñan los coches Honda a partir de ahora. La pregunta que queda en el aire es si esta plataforma se quedará en India o acabará llegando a otros mercados, Europa incluida. Por ahora, ni Honda ni TATA lo dicen. Y probablemente tarden en decirlo, especialmente la primera, que es a la que le corresponde hacerlo, no al socio tecnológico.
Por cierto, conviene no confundir churras con merinas. TATA Technologies es la rama de servicios de ingeniería y digitales del grupo TATA, y trabaja para clientes de automoción, aeroespacial e industria en general. TATA Motors es el fabricante de coches, dueño además de Jaguar Land Rover.
Que Honda recurra a TATA Technologies no significa que vaya a vender un TATA con el logo de Honda pegado encima: es un encargo de ingeniería, no una compra de plataforma ya existente. La diferencia es la que separa «nos hacen los planos» de «nos venden la casa hecha».

