Aparcar al sol podría dejar de ser tan mala idea: Hongqi convierte el techo del coche en un panel solar
Hongqi ha convertido el techo panorámico de un EHS7 en un panel fotovoltaico de perovskita capaz de generar hasta 300 W. La marca calcula unos 400 kWh anuales y ya estudia cubrir más zonas de la carrocería para multiplicar esa producción.

Dejar un coche eléctrico aparcado durante horas bajo el sol suele tener pocas ventajas, pero Hongqi quiere añadir al menos una: que mientras se calienta también produzca electricidad.
La marca china ha integrado un techo fotovoltaico de perovskita en un EHS7 y asegura que el prototipo puede generar alrededor de 400 kWh al año. La idea enlaza con otros proyectos recientes, como el Nissan Ariya experimental que ya utiliza buena parte de su carrocería para captar energía solar.
El sistema desarrollado por Hongqi aprovecha una superficie que normalmente solo sirve para aportar luz al habitáculo. Su equipo de I+D ha convertido el techo panorámico en un generador capaz de alcanzar unos 300 W de potencia instantánea cuando dispone de suficiente radiación solar.
Una tecnología diferente a los paneles solares convencionales
La particularidad está en el material utilizado. Hongqi ha recurrido a células de perovskita en lugar del tradicional silicio cristalino. Este tipo de tecnología permite fabricar componentes más finos, ligeros y flexibles, cualidades especialmente útiles cuando deben adaptarse a una superficie curva como el cristal del techo de un coche.
Eso no significa que el desarrollo esté listo para llegar a los concesionarios. La propia compañía reconoce que ha tenido que resolver problemas relacionados con la exposición al agua, el oxígeno y la radiación ultravioleta, además de adaptar el material a la curvatura del techo.
Por ahora estamos ante un prototipo tecnológico y Hongqi no ha anunciado ninguna fecha para su comercialización.
La idea de aprovechar el techo tampoco es nueva. Webasto ya ha desarrollado una solución fotovoltaica capaz de producir hasta 350 kWh de electricidad al año, una cifra muy próxima a la que ahora comunica Hongqi.

400 kWh al año, pero no para olvidarse del cargador
Los 400 kWh anuales no convierten al EHS7 en un coche capaz de circular únicamente con la energía que recibe del sol. Esa producción equivale a poco más de 1 kWh diario de media y, además, dependerá enormemente del clima, las horas de exposición, la orientación del vehículo y la época del año.
Hongqi plantea inicialmente esta energía para cubrir consumos auxiliares. La compañía cita sistemas como la climatización, determinados equipos eléctricos o funciones de vigilancia mientras el coche permanece estacionado.
La ventaja es sencilla: cualquier energía que no tenga que salir de la batería principal ayuda a conservar algo más de autonomía para mover el vehículo.
Otros fabricantes llevan años explorando una idea similar. BMW llegó a patentar células fotovoltaicas integradas directamente en las superficies acristaladas de sus coches, incluyendo techo, parabrisas y ventanillas.
Hongqi quiere ir mucho más lejos: hasta 80 km diarios
El techo es solo el primer paso. Hongqi quiere extender las células de perovskita a otras partes de la carrocería, incluido el capó, para aumentar considerablemente la superficie disponible para captar energía.
Es aquí donde aparecen las cifras más llamativas. La marca calcula que una futura configuración con más paneles podría alcanzar unos 10 kWh de generación diaria y proporcionar, según sus propias estimaciones, hasta 80 kilómetros de autonomía al día.
Conviene separar claramente esta previsión del prototipo presentado ahora. Los 300 W y los aproximadamente 400 kWh anuales corresponden al techo que Hongqi ya ha desarrollado. Los 10 kWh diarios y los 80 kilómetros pertenecen a una futura evolución que todavía no tiene calendario, modelo confirmado ni fecha de producción.

Un techo que puede acabar siendo mucho más que un techo
El prototipo se ha instalado en el Hongqi EHS7, un SUV eléctrico de 4,93 metros conocido en China también como Tiangong 08. La unidad utilizada como referencia desarrolla hasta 253 kW, unos 339 CV, y anuncia 475 kilómetros de autonomía WLTP.
La integración de paneles solares en automóviles lleva años chocando con el mismo problema: un coche dispone de muy poca superficie frente a una instalación fotovoltaica convencional. Eso limita la cantidad de energía que puede conseguir incluso después de muchas horas al sol.
La perovskita puede abrir nuevas posibilidades porque resulta más fácil adaptarla a formas y superficies donde instalar un panel tradicional sería complicado. Hongqi quiere comprobar ahora si también puede ofrecer la resistencia necesaria para sobrevivir durante años a la lluvia, el calor, el frío y la radiación solar.
Por el momento, dejar el coche al sol seguirá siendo mucho más eficaz para calentar el habitáculo que para llenar su batería. Pero Hongqi ya ha demostrado que ese enorme cristal panorámico también puede trabajar mientras el coche está aparcado.

