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    IndyCarJames Davison, piloto 31 de la Indy 500; menos opciones para Oriol Servià

    Davison se hace con la plaza más codiciada que quedaba para la Indy 500IndyCar Media

    El australiano firma por Dale Coyne Racing para pilotar su tercer coche, con apoyo de un equipo de NASCAR.

    Las opciones de Servià se reducen a tres equipos con pocos recursos, a falta de una semana para el inicio de los entrenamientos.

    La pelea por completar la parrilla de 33 coches de las 500 millas de Indianápolis durante los próximos 10 días promete ser realmente intensa. Pero si en los dos últimos años ese duelo se produjo en la pista, este año parece ser una pelea de cheques para hacerse con los pocos asientos que aún quedan disponibles. A falta de seis días para el inicio de los primeros entrenamientos, y de nueve para el primer día de clasificación, solo hay 30 pilotos confirmados, y aunque otros dos serán anunciados en breve, las opciones escasean.

    Uno de los contendientes es el español Oriol Servià, quien intentará participar en la prueba por duodécima vez consecutivo si la oportunidad correcta y las finanzas lo permiten, sumándose a Fernando Alonso y Álex Palou. No obstante, una de sus mejores oportunidades parece haberse desvanecido: el tercer asiento de Dale Coyne Racing. Y es que el equipo con el que compite Palou ya ha encontrado mejor postor para su montura suplementaria en la figura del australiano James Davison.

    El piloto de Melbourne, que cumplirá 34 años a finales de mes, ha conseguido su objetivo de intentar clasificarse para sus sextas 500 millas de Indianápolis gracias a la intermediación de un modesto equipo de NASCAR, Rick Ware Racing. Davison ya había corrido la carrera en 2015, 2017 y 2019 con Coyne, y en los dos últimos años lo había hecho con el apoyo de Byrd Racing, un socio de gran veteranía e historial en la Indy 500 que este año ha sido incapaz de repetir con él debido a problemas económicos derivados de la pandemia del COVID-19.

    Ahí es donde ha entrado Rick Ware, quien compite en las diversas categorías nacionales de NASCAR desde 2004 con material prestado y pilotos de pago, pero que ha intentado diversificar su abanico competitivo en años recientes. Así, este acuerdo a cuatro bandas (Belardi Racing completa el acuerdo) permitirá a Davison pilotar el monoplaza 51 con el apoyo económico de Jacob Construction, una constructora canadiense, acompañando a Palou y a Santino Ferrucci. Asimismo, Davison participará también en dos carreras de NASCAR Cup Series con Rick Ware en Daytona, tanto la nueva cita en el rutero (16 de agosto) como la prueba de 400 millas del 29 de agosto.

    Davison, quien ya ha debutado en la Cup Series, competirá de hecho este finde en el evento doble en el óvalo de Michigan. Ninguna de las carreras de Daytona tendrá entrenamientos libres o clasificación, por lo que su único apuro será clasificarse entre los 30 primeros el sábado 15 para evitar tener que meterse en la última oportunidad del 16 y hacer un vuelo exprés a Daytona... siempre y cuando haya más de 33 inscritos, situación poco plausible en la actualidad. A su confirmación se sumará en los próximos días la de J. R. Hildebrand, quién ocupará un segundo coche en Dreyer & Reinbold como acostumbra en años recientes.

    Así, las opciones de Servià a día de hoy para ocupar una plaza en la parrilla tienen tres nombres de equipos, todos ellos con un único monoplaza: DragonSpeed, Juncos Racing y Top Gun Racing. Solo los primeros cuentan con un monoplaza listo para correr, para el cual el británico Ben Hanley debería tener preferencia; los segundos ya están adaptando el suyo a falta de un piloto con dinero, y los terceros aún buscan un acuerdo con un equipo existente, teniendo como objetivo principal alinear a un R. C. Enerson que también prueba suerte en NASCAR este fin de semana en la Truck Series.

    La opción de un segundo Carlin ha quedado descartada de forma no oficial por el propio equipo, en modo supervivencia con el único coche que las finanzas de Max Chilton han permitido alinear. Consciente de lo delicado de su situación, y de lo propicio de la misma a la vez si no hay más candidatos, el piloto español recurrió a sus redes sociales para intentar atraer la atención de nuevos patrocinadores para una aventura que él mismo calificaba de imposible hace apenas dos meses. El tiempo apremia.

    Fotos: IndyCar Media