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    La historia del Jaguar E-TypeAmores de juventud: el Jaguar E-Type

    Amores de juventud: el Jaguar E-Type
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    El Jaguar E-Type, uno de los coches más bellos de la historia.
    David Plaza
    David Plaza9 min. lectura

    Esta es la historia del que, para muchos, es el coche más bonito de la historia. El Jaguar E-Type es una leyenda principalmente por su inconfundible silueta, pero su encanto no acaba ahí. Recorre con nosotros su trayectoria.

    «Es el coche más bonito que jamás se ha construido». Que una personalidad como Enzo Ferrari pronunciara estas palabras tras ver el Jaguar E-Type por primera vez da buena muestra del impacto que este icono del mundo del motor causó al ser presentado en marzo de 1961 en el Salón de Ginebra.

    Y eso que aquel momento estuvo cerca de no producirse, pues la llegada de la primera unidad del E-Type no se confirmó hasta 20 minutos antes de su presentación a la prensa. Bob Ferry, responsable de la relaciones públicas de Jaguar, viajó desde Coventry hasta Ginebra a toda prisa para cumplir con el programa.

    Y, cuando la prensa comenzó a pedir una prueba al ver semejante belleza, el piloto de pruebas, Norman Dewis, tuvo que hacer el mismo camino con una segunda unidad durante la noche para que la marca pudiera satisfacer todas las peticiones.

    ¿Deportivo o GT?

    El Jaguar E-Type comenzó siendo un coche con aspiraciones deportivas, pues no en vano estaba influenciado en su diseño por el D-Type que competía en Le Mans. Su diseñador, Malcolm Sayer, había sido ingeniero de aviones durante la guerra y poseía amplios conocimientos aerodinámicos, pero no utilizó un túnel de viento para moldear la carrocería sino cálculos matemáticos.

    En el apartado mecánico, el E-Type heredaba el motor de 3,8 litros y seis cilindros en línea del XK, diseñado durante la Segunda Guerra Mundial y que gracias a su bloque de hierro, culata de aluminio, doble árbol de levas y tres carburadores ofrecía una potencia de 265 CV.

    Un coche único... ¿el más bonito de la historia?

    El primer prototipo, denominado E1A, era más pequeño que el coche de producción y tenía un motor de 2,4 litros, pero ya contaba con la posteriormente aclamada suspensión trasera independiente de doble muelle. Poco a poco, el E-Type fue ganando tamaño y longitud con la vista puesta en el mercado estadounidense, donde se le conoció como XK-E.

    El E-Type era un tracción trasera con caja de cambios manual de 4 velocidades que alcanzaba una velocidad punta de 240 km/h y aceleraba de 0 a 100 km/h en 7,4 segundos. Además, contaba con elementos poco vistos en la época como frenos de disco en las cuatro ruedas y unos característicos limpiaparabrisas triples.

    Pero lo que sin duda contribuyó mucho a su éxito comercial fue su precio de venta, pues la versión Roadster salió al mercado por 2097 libras (2447 euros) y el Coupé lo hizo por 2196 libras (2562 euros). Eso, en la práctica, significaba que se trataba de un coche mucho más barato que sus rivales (la mitad que un Aston Martin DB4 y un tercio de lo que costaba un Ferrari 250 GT, por ejemplo).

    El motor empuja mucho y sube de vueltas sin esfuerzo. Su sonido es contundente y agradable

    El E-Type vivió un total de tres generaciones de manera oficial, aunque en la práctica era habitual habitual ver pequeños cambios entre las diferentes unidades de la Serie 1, pues eran parcialmente fabricadas a mano. Algo que se notaba en cosas como la forma del suelo, los cerrojos externos del capó o los faros y que hace más complicado identificar cada unidad y relacionarla con una serie concreta.

    De igual modo, se fabricaron versiones aligeradas con carrocería y monocasco de aluminio a raíz de los éxitos en competición y en 1964 llegó el motor 4.2, que ofrecía la misma potencia y más par motor, así como una mejor relación de cambio.

    En 1965, Jaguar presenta el nada apreciado 2+2, que para acomodar los dos asientos adicionales se hace algo más largo y con el techo más alto, lo que para muchos estropeó su belleza.

    Así es y así suena un Jaguar E-Type Roadster de 1962.

    En 1967 se presenta un modelo actualizado conocido como 1 ½ , con nuevo diseño de faros y mejores frenos, y en 1971 el E-Type S3 es ya claramente un GT menos preocupado por lo deportivo que incorpora el motor V12 de 5,3 litros y 272 CV, inicialmente pensado para el XJ.

    Finalmente, en 1975 el E-Type es reemplazado por el XJ-S tras haber alcanzado una producción de 72.515 unidades, de las cuales sólo 20.000 fueron coupés. Muestra de su trascendencia en el mundo del automóvil es la adquisición en 1996 de una unidad roadster de 1963 a cargo del MOMA, el Museo de Arte Moderno de Nueva York. En ese momento era sólo el tercer vehículo adquirido para ser expuesto en tan célebre estancia.

    Actualmente, una unidad de la serie 1 puede costar 300.000 libras.

    Un coche lujoso y eficaz

    El Jaguar E-Type destaca tanto por su estética, que entra dentro de lo normal que uno se olvide de lo que ofrece una vez al volante. Pero eso no quiere decir que decepcione, ni mucho menos.

    En el interior, priman la calidad y los buenos acabados. Los asientos son cómodos y están situados muy bajos, mientras que el volante de madera de tres radios es ajustable en altura y profundidad. Los pedales están situados algo juntos a consecuencia del espacio limitado, sobre todo en altura. Por su parte, el cuadro de instrumentos es muy completo, pero no cuenta con demasiado espacio para dejar objetos. La visibilidad delantera y trasera es buena, no así la lateral.

    Mecánicamente, el E-Type es rápido, ya que el motor empuja mucho y sube de vueltas sin esfuerzo. Su sonido es contundente y agradable, todo lo contrario que la caja de cambios, que no está a la altura de lo esperado. Los frenos, en cambio, son impresionantes y aguantan perfectamente la fatiga, mientras que la dirección es dura, pero muy precisa.

    A nivel dinámico, el coche es muy estable a alta velocidad. Ligeramente subvirador al principio del giro, pero fácilmente controlable con la trasera. Además, la inclinación de la carrocería en las curvas es casi inexistente gracias a su bajo centro de gravedad y a las barras estabilizadoras de ambos ejes. En definitiva, hablamos de un gran coche que ofrece una buena combinación de suavidad y estabilidad en marcha, dando mucha confianza a los ocupantes.

    Un mito, una obra de arte sobre ruedas. El Jaguar E-Type.

    El interior del Jaguar E-Type, sofisticación y buenos acabados.

    CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

    El primer motor del E-Type, el 6 cilindros de 3,8 litros.

    No te pierdas el resto de clásicos recordados en nuestra sección, Amores de juventud.

    Fotos: wheelsage.org

    Amores de juventud: el Jaguar E-Type