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Una actualización de software en un Lamborghini Urus origina una cascada de problemas

En todas las familias hay ovejas negras. Seguramente has oído en más una ocasión esto y más en los coches, haciendo referencia a los fallos incluso en las marcas más lujosas. Y el Lamborghini Urus no se libra tampoco. Un fallo en el nombre de la marca mostrado en la pantalla del sistema de información y entretenimiento genera una cascada de mal funcionamientos sin reparar el gazapo verdadero.

Ni el Lamborghini Urus se salva de los fallos de fabricación, a pesar de su elevado precio

A la hora de recibir la entrega de coches nuevos, todos comprobamos que los ajustes entre las piezas son perfectos, que las pantallas de los cuadros de instrumentos y de los sistemas de información y entretenimiento no presentan líneas de píxeles a la vista o que no hay remates defectuosos.

Es decir, prestamos una atención especial a los acabados, incluso los textiles de las tapicerías por los huecos más insospechados, ya que con los precios que pagamos, al menos, merecemos unos acabados más que dignos. En el caso del protagonista que tenemos entre manos, el exclusivo Lamborghini Urus, esperamos que todo esté en consonancia con el precio que cuesta la versión más básica y sin extras que asciende a nada menos que 171.429 euros.

Incluso en modelos más convencionales, los fallos son habituales en los recién lanzados al mercado procediendo a subsanarlos a la mayor brevedad, cuestión que no se espera en un Lamborghini; simplemente, tiene que ser perfecto. Y es lo que le ocurrió a un propietario del SUV deportivo italiano, como puedes ver en la siguiente imagen, al ver que el nombre de la marca no figuraba como tal en la pantalla del sistema de información y entretenimiento, sino como "Lanborghini", una menudencia de la que realmente se está arrepintiendo.

Un fallo en la ortografía del nombre de la marca italiana, presente en algunas unidades del Lamborghini Urus

Flamante propietario, transmitió tal asunto al concesionario remitiéndole que llevara su coche para subsanar el gazapo, y comenzar un periplo de problemas inesperados. Según el propietario la supuesta actualización del sistema para corregir el curioso detalle en la ortografía ha originado una cascada de problemas adicionales.

Entre ellos, la aplicación de Apple CarPlay no funciona a través de la señal WiFi; la activación de Siri, el asistente de voz de la marca de la manzana despliega una ventana de confirmación que antes no aparecía, las luces de cortesía de las plazas traseras se apagaron -y no volvieron a la luz- el portón trasero de apertura automática con el sensor de pie ha dejado de funcionar y, para colmo, el testigo que indica la calefacción del volante ahora se ha tornado en todo lo contrario, climatización.

Pero lo peor de todo es que el gazapo del nombre de la marca italiana no se corrigió. Y hay un problema añadido, y es que las actualizaciones son irreversibles no pudiendo volver a la situación anterior -de poder hacerse, tampoco supondría garantía de eliminar los errores de funcionamiento- por lo que el propio concesionario ofreció al cliente una cantidad de recompra del SUV, y ha sido rechazada, desconociéndose el motivo del dueño.

Fotos: Carbuzz

Fuente: Carbuzz

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