Mercedes y AMG quieren romper una de las grandes reglas de los motores, esta patente revela cómo
Los técnicos de AMG trabajan a destajo en un importante número de modelos equipados con el motor de gasolina V8 de 4.0 litros biturbo. Mercedes, que se ha vuelto obligada a volver a él, busca la forma de ofrecer el máximo rendimiento sin comprometer su fiabilidad, como muestra esta patente.

Uno de los grandes problemas de las marcas a la hora de desarrollar nuevos motores es lograr el equilibrio perfecto entre rendimiento, emisiones, eficiencia y fiabilidad. Estas cuatro cualidades son un auténtico desafío para los ingenieros, porque lograr aumentar la potencia y la fuerza de un motor y, al mismo tiempo, conseguir que todos los componentes resistan las enormes fuerzas y presiones a las que se someten son casi un imposible.
Pero hoy con la electrificación se ha logrado aumentar el rendimiento sin problemas, cuando hasta hace unos años el método más sencillo era el de aumentar la presión del turbo. Sin embargo, este tiene una importante consecuencia al aumentar el consumo de combustible que, por ende, termina afectando a los componentes, sometidos a un mayor esfuerzo. Pero la filtración de una patentedescubierta por unos colegas australianos, revela en lo que está trabajando la marca de la estrella.

La física no perdona, por qué el escape importa tanto como la admisión
Todos sabemos que el exceso de calor es otro de los importantes inconvenientes de los motores, pues este influye negativamente sobre los lubricantes, que puede derretir componentes vitales y provocar la expansión del aire, reduciendo así la cantidad de este en el motor y, por consiguiente, la potencia. Esta es la razón por la que los técnicos de AMG están trabajando en una solución que resuelve este problema de eficiencia térmica.
El propósito de los de Affalterbach es claro, conseguir más potencia logrando temperaturas de funcionamiento más bajas, pero eso es demasiado complejo. Teniendo en cuenta que todo motor de combustión interna hace lo mismo, cambie lo que cambie el diseño: entra aire y combustible, se detona la mezcla y salen los gases. Cuanto más rápido se complete ese ciclo, más potencia sale por el otro lado.
Los turbos y los compresores volumétricos pueden meter todo el aire que quieran en la cámara, pero si el escape no evacúa a la misma velocidad, el resto es teoría. Por eso los escapes de posventa siguen siendo la modificación favorita de cualquiera busca los caballos que la marca no les da. Y no, no se trata solo de ensanchar los tubos. La forma en que se mezclan los gases dentro del sistema también cuenta, y de ahí vienen términos como el de «colector en X».
La diferencia, la mezcla ocurre dentro del motor
La patente de Mercedes es una versión de esa idea, pero con un giro. Porque, en vez de dejar que los gases se mezclen más adelante, en el propio sistema de escape, Mercedes propone canalizarlos en múltiples direcciones desde el propio bloque motor, mediante una red de conductos internos. Todo converge después en los colectores, que expulsan el gas de forma convencional.
Al tratarse de un motor turbo, parte de ese flujo sigue haciendo su trabajo habitual: mover la turbina para forzar más aire hacia la admisión. El principio técnico de «Menos temperatura, menos complejidad, más potencia» es la clave, y no lo que cabría esperar. Según la patente, el objetivo no es tanto equilibrar el flujo como bajar la temperatura de los gases de escape, sino que estos conductos internos reducen la temperatura de escape y, con ella, abren la puerta a más potencia.
La documentación de la propia patente lo resume así: «La invención permite reducir la temperatura de los gases de escape frente a las soluciones convencionales, lo que posibilita un aumento de potencia especialmente en funcionamiento lambda-1 -
el punto en el que la mezcla de aire y combustible es exactamente la estequiométrica, es decir, hay el oxígeno justo para quemar todo el combustible-, sin recurrir a tecnología adicional excesivamente compleja».
Quitando del medio la jerga técnica, el fondo es lo interesante. Mercedes va a contracorriente del resto de fabricantes, que saben que para ganar más potencia hay que pasar por la caja del peso de componentes adicionales. El sistema de los de la estrella busca lo contrario, ganar potencia sin ganar kilos.
