China hunde un 94% el beneficio de los coches de Mercedes-Benz: de 783 a solo 49 millones en un trimestre
Mercedes-Benz eleva su beneficio neto un 13,5 % en el segundo trimestre gracias a los servicios financieros y a la venta parcial de su participación en Daimler Truck, pero el EBIT de su división de coches se desploma un 94 % tras un deterioro contable de 704 millones en inversiones chinas.

El segundo trimestre de Mercedes-Benz deja una de esas fotos financieras que necesitan letra pequeña para entenderse. El beneficio neto del grupo ha crecido un 13,5 %, hasta los 1.086 millones de euros, un dato que a simple vista invita al optimismo.
Pero basta con mirar la división de coches para encontrar el problema real: el EBIT reportado de Mercedes-Benz Cars se ha desplomado un 94 %, desde los 783 millones del segundo trimestre de 2025 hasta apenas 49 millones este año. La marca de la estrella no es la única premium alemana que sufre este fenómeno: BMW, Porsche y también Mercedes ya venían acusando el frenazo del gigante asiático desde el año pasado, aunque nunca con un golpe contable tan visible como este.
Un deterioro de 704 millones que lo explica casi todo
El origen del susto no está en las fábricas alemanas ni en la red comercial europea, sino en China. Mercedes-Benz ha tenido que reconocer un deterioro contable de 704 millones de euros en inversiones participadas por el método de puesta en equivalencia, ligadas a sus joint ventures locales de producción.
Es una partida puramente contable, sin salida de caja en el trimestre, pero que ha sido determinante: sin ella, el retroceso operativo de la división seguiría siendo notable, aunque mucho menos dramático. El EBIT ajustado de Mercedes-Benz Cars, que excluye este efecto, se quedó en 909 millones de euros, un 26 % menos que hace un año, con un margen del 4 % dentro del rango de objetivo del 3-5 % que maneja la compañía.

Detrás de ese ajuste está el desplome de las ventas en el mercado chino: las entregas de turismos cayeron un 30 % interanual, hasta las 417.765 unidades. Europa, en cambio, creció un 4 % y Estados Unidos un 10 %, lo que confirma que el problema de Mercedes-Benz está muy localizado geográficamente.
El precio medio de venta de sus coches también bajó, de 67.700 a 64.700 euros, reflejo de la presión competitiva que ejercen las marcas chinas de nueva generación, con más tecnología y precios más agresivos que los modelos europeos.
Cómo el grupo compensa el bache de sus coches
La paradoja del trimestre tiene explicación en dos palancas ajenas a la venta de turismos. Por un lado, Mercedes-Benz Financial Services disparó su EBIT ajustado un 70 %, hasta los 492 millones de euros, apoyado en mejores márgenes de cartera y menores gastos operativos.
Por otro, el grupo ingresó 417 millones de euros procedentes de la primera venta parcial de su participación en Daimler Truck, el negocio de vehículos industriales del que se escindió en 2021 y en el que aún mantiene alrededor de un 35 %. Mercedes-Benz ya ha anunciado ventas adicionales de esa participación por unos 600 millones de euros en julio, fuera ya de este trimestre.

A esto se suma un recorte de costes generalizado: los gastos de administración cayeron un 14 % y la inversión en I+D un 12 %, tras el pico de gasto del año anterior. La compañía asegura haber reducido sus costes fijos un 25 % desde 2019 y ha intensificado desde junio nuevas medidas de productividad, con foco especial en sus plantas alemanas.
Qué hace Mercedes-Benz ante la sangría china
La compañía ya había avanzado antes del verano un giro estratégico para intentar frenar la hemorragia en China, con el objetivo de abaratar hasta 4.000 euros el coste de fabricación de cada vehículo en el país en un plazo de tres años, apoyándose en más componentes y baterías de origen local.
Con estos resultados sobre la mesa, Mercedes-Benz ha rebajado su previsión de ventas de coches y de ingresos del grupo para todo 2026, que ahora espera que queden ligeramente por debajo de las cifras de 2025, en lugar de mantenerse estables como preveía hasta ahora.

En paralelo, ha elevado su objetivo de cuota de vehículos electrificados para el año, hasta el 23-25 % del total, apoyándose en un crecimiento del 51 % en las ventas de eléctricos puros, hasta las 52.852 unidades, con Europa como principal motor de ese avance.
No es un fenómeno exclusivo de Mercedes-Benz: las marcas chinas siguen ganando cuota en el propio mercado europeo a un ritmo que ninguna marca tradicional está replicando en sentido inverso dentro de China. La diferencia es que, en este trimestre, el impacto ha dejado de ser solo una cuestión de volumen de ventas para convertirse en un ajuste contable de más de 700 millones de euros en la cuenta de resultados.

