Nissan encuentra la fórmula de la velocidad china: ‘‘Hemos cambiado por completo, de lo contrario no sobreviviremos’’
Nissan es una de esas marcas que está en un profundo proceso de reestructuración. La clave para su supervivencia está en conseguir lo que están haciendo las marcas chinas en términos de desarrollo de nuevos modelos. Y por el momento, lo está consiguiendo.

Los últimos años en Nissan han sido un tanto crudos, con un proceso de reestructuración que sigue adelante y que debería notarse dentro de unos años. Pero para entender lo que le espera a la marca japonesa, hay que escuchar lo que dicen sus responsables.
El vicepresidente corporativo de desarrollo de producto en la división de I+D en Nissan, Kazuyuki Yamaguchi, explica en una entrevista las necesidades de la marca por realizar un cambio radical en sus procesos antes de evitar una posible "quiebra" de su negocio.

''Necesitamos mayor rapidez''
La presión por electrificar sus gamas de coches, así como la llegada y expansión de las marcas chinas a nivel global, no ha hecho más que acelerar las urgencias de las marcas tradicionales. Y aquí hablamos tanto las europeas, como estamos viendo estos últimos años en gigantes como Volkswagen o Stellantis, las norteamericanas como Ford, o las japonesas como Honda o Nissan.
En el caso de esta última, Nissan está atravesando un momento delicado, con el anuncio de una reestructuración de su catálogo de modelos, del cierre de hasta siete fábricas y dos estudios de diseño, una reducción de la capacidad de producción anual en un millón de vehículos, así como del anuncio de unos 20.000 empleados despedidos en todo el mundo.
Como vas a leer a continuación, Nissan va dejar a un lado de algún modo la «perfección» en algunos procesos del desarrollo de sus vehículos y la búsqueda del volumen en el mercado. Todo para adaptarse a su nueva realidad.
El futuro de Nissan, explicado por sus responsables en vídeo.
«Necesitamos introducir productos atractivos en el mercado con mayor rapidez. De lo contrario, no sobreviviremos. Es un mensaje muy sencillo. El desarrollo de productos antes consumía muchísimo tiempo, ya no podemos darnos ese lujo. Ahora es más eficiente y ágil, sin idas y venidas innecesarias. El cronograma es mucho más corto hoy en día», asegura Yamaguchi.
Menos modelos, menos plataformas y, en definitiva, menos tiempo de desarrollo, tanto en coches nuevos como en derivados. El objetivo es adaptarse a la llamada "velocidad china", aunque con importantes salvedades.
«La mayor diferencia con China radica en nuestra forma de trabajar. Ellos trabajan las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Eso sería muy difícil en Japón». Si marcas como BYD, MG o Chery consiguen desarrollar nuevos modelos en 24 meses o menos, las marcas tradicionales han necesitado de toda la vida el doble o más.

Cuatro claves para entender el cambio radical en Nissan
Nissan, por el momento, ha conseguido desarrollar su berlina Skyline de nueva generación, que debutará el próximo invierno, en apenas 26 meses. Los japoneses quieren reducir los tiempos de desarrollo de coches completamente nuevos de 52 a 37 meses, o menos; los derivados de otros modelos pasarían de 50 a 30 meses.
El fabricante asiático va a reducir también el número de plataformas de cara a la próxima década: de 13 a 7. También buscará contar con un catálogo de componentes más optimizado y reducir la complejidad de las piezas hasta un 70 por ciento.
Como decíamos antes, Nissan ha tenido que eliminar la búsqueda de la perfección, esa que ralentiza los plazos y eleva los costes. Todo por acelerar un 40 por ciento los tiempos de desarrollo. El cambio de mentalidad en la marca se puede entender en cuatro claves.

La primera tiene que ver precisamente con lo anterior: si Nissan antes buscaba sobresalir en todos los aspectos del rendimiento, ahora persigue «perfeccionar los puntos fuertes del coche» y centrar «nuestra inversión en sus aspectos más destacados. Nos fijamos el objetivo buscando el equilibrio, en lugar de pretender que todo sea perfecto», asegura Kazuyuki Yamaguchi.
La gama Nissan estará conformada en el futuro por menos modelos: de 56 a 45, agrupándolos en cuatro familias diferentes (Heartbeat, Core, Growth y Partner). Hasta ahora se desarrollaban varios diseños en paralelo, pero ahora, al agrupar los modelos en familias que cumplan con criterios preestablecidos de ingeniería y diseño, se consigue «aumentar la similitud entre los modelos de la familia, por lo que tenemos un estilo general que se refleja en el tipo de carrocería o las proporciones del coche. El diseño y el estilo se realizan mucho más cerca del mercado en términos de plazo».
En tercer lugar, Nissan dará más peso a los directores de programas en sus procesos de desarrollo: si antes había un debate democrático entre varios responsables a cargo del desarrollo de cada coche, ahora se deberá confiar en el "jefe de equipo": «Ya no podemos darnos ese lujo. Ahora es más eficiente y ágil, sin trámites innecesarios».
Y por último, se acabaron las horas infinitas a la hora de construir y probar prototipos y modelos físicos para la verificación de cada modelo. Nissan empezará a usar ingeniería de gemelos digitales, Inteligencia Artificial para los procesos administrativos, modelado y automatización, así como realidad virtual para acelerar el desarrollo. «Con la conducción autónoma, pueden probar el coche toda la noche», remata Yamaguchi.
Fuente: AutoNews

