¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
Mis favoritosAccesoVender coche
    Autobild.es

    ¿Problemas con la junta de culata? Detéctalos así y evita averías mayores

    Es un componente 'pequeño', pero crítico, del motor de tu coche.

    La junta de la culata se sitúa entre el bloque motor y la tapa de cilindros. ¿Sabes qué implica que sufra problemas de algún tipo? El coste de las averías es realmente alto y, en realidad, detectar posibles problemas y anticiparse a ciertas reparaciones es relativamente sencillo.

    En un motor de combustión interna, la culata -conocida también como tapa de cilindros, entre otros- es la parte que 'cierra' el bloque motor y se sitúa justo encima. Pero entre estos dos componentes está la junta de culata, que es la que se encarga de asegurar la estanqueidad de la compresión del motor. Sus averías suponen un importante coste.

    Los problemas con la junta de culata suelen venir dados por sobrecalentamientos; no obstante, hay una serie de 'señales' que pueden ayudarnos a prevenir este tipo de problemas y averías. Y es crucial prestar atención a las mismas para ahorrarnos importantes cantidades de dinero y averías más graves.

    ¿Problemas en la junta de la culata? Estos síntomas te ayudarán a detectarlos

    El motor tiene una temperatura de funcionamiento óptimo, garantizada por el sistema de refrigeración del vehículo. En caso de que este sistema de refrigeración no funcione como corresponde, la temperatura subiría por encima de lo recomendable y es cuando podríamos tener problemas con la junta de culata. Por tanto, hay síntomas a los que prestar atención, en relación a esto mismo.

    Su sustitución no es barata, sobre todo por el tiempo necesario para ello.

    Si la temperatura del motor sube por encima de lo normal, y es algo que podremos ver en el cuadro de instrumentos, aquí estamos teniendo ya un síntoma de avería relacionado con la junta de culata, o con el sistema de refrigeración. Y esto último, igualmente, derivaría a la larga en problemas para la junta de culata. Igual que si tenemos un nivel de líquido refrigerante bajo.

    El líquido refrigerante no se pierde. El circuito de refrigeración es estanco, así que si estamos perdiendo anticongelante, hay algún problema. Puede ser por una fuga de mayor o menor tamaño. Si detectamos anticongelante en el aceite del motor, con una subida del nivel de aceite y de la temperatura del mismo, igualmente estaremos recibiendo una señal de problemas. Esto es 'fácil' de detectar porque el aceite del motor se 'tiñe' de un color parecido al café con leche.

    Si sale agua por el tubo de escape, también estamos ante un síntoma. Es posible que notemos que el motor falla o tiembla, porque un cilindro o varios no están trabajando de forma normal por la entrada de líquido anticongelante por alguno de los cilindros. Tampoco es normal y es un síntoma de problemas en la junta de culata el hecho de que exista excesiva presión en los manguitos del circuito de refrigeración.

    El sistema de refrigeración y los problemas en la junta de culata

    Como avanzábamos, el circuito de refrigeración, o el sistema de refrigeración, es el encargado de que el motor funcione a la temperatura que debe. Es un circuito cerrado, y estanco, con líquido anticongelante, un líquido especial y específico para todo esto. Si este circuito tiene una pérdida, no refrigerará correctamente el motor y, si sube de temperatura, el primer componente en verse afectado será la junta de culata.

    Antes de tener problemas con la junta de la culata notarás ciertos síntomas en tu coche...

    Es posible que detectemos un burbujeo al dejar el coche al ralentí, o al quitar el contacto después de haber estado conduciendo. Este burbujeo puede producirse al entrar aceite del motor en el sistema de refrigeración, y se debe a que está haciendo entrar en ebullición el anticongelante. Tanto el aceite del motor como el líquido refrigerante, ante este tipo de situaciones, cambiarían de color.

    Este tipo de síntomas pueden darse cuando ya existe un problema en la junta de culata, o cuando tan solo se ha producido algún tipo de fallo en el sistema de refrigeración. El mayor riesgo está en que, si se debe al segundo caso posible, a la larga derivará en problemas para la junta de la culata por el exceso de temperatura que alcanzará el motor al no refrigerarse de forma correcta.

    ¿Cuánto cuesta reparar los problemas en la junta de la culata?

    Esto es lo que se debe evitar a toda costa, porque las reparaciones no son en absoluto económicas. La junta de la culata no se repara como tal, o no se suele hacer, sino que lo habitual es proceder a la sustitución de la pieza. Este tipo de reparaciones las tiene que hacer un especialista y son complejas.

    Se tiene que separar la culata del propio bloque motor, y ya solo los componentes pueden tener un coste de 300 a 900 euros, aproximadamente. A esto hay que sumarle la mano de obra, que es lo más caro, y debemos tener en cuenta que llevará no menos de 12 horas. Por lo tanto, es muy, muy fácil que reparar los problemas relacionados con la junta de la culata nos cueste más de 1.000, o incluso más de 1.500 euros.

    Y en casos extremos en los que no solo se haya dañado la junta de la culata, sino que hayan llegado a producirse daños en el motor, el coste de la reparación será muy superior. Una reparación de este tipo nos llevará a gastarnos más de 4.000 euros. Algo que, evidentemente, en muchos vehículos ni siquiera merecerá la pena llegar a hacer por el valor del propio vehículo.

    Configuración de cookiesLas cookies son importantes para el correcto funcionamiento de nuestra web. Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, recordar tus datos de inicio de sesión y recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad de la web y ofrecerte contenido personalizado en función de tus intereses. Lee aquí nuestra política de cookies. Acepto