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    ¿Por qué mi coche hace ruidos al frenar?

    Los frenos de un vehículo se ven sometidos a mucho desgaste.Pixabay

    No es de extrañar que nuestro coche emita ruidos al frenar, pues el sistema de frenado de nuestro vehículo es uno de los que más desgaste sufre, Por tanto, es muy habitual que a consecuencia de ello produzca determinados sonidos que nos conviene conocer para determinar su causa y gravedad.

    Todo vehículo sufre un progresivo desgaste como resultado de su uso, pues cuenta con múltiples partes móviles que interactúan entre sí y que trabajan a presión y con temperaturas muy extremas. Los frenos son un buen ejemplo de ello, pues deben detener nuestro vehículo mediante la fricción de sus elementos, lo que inevitablemente puede provocar degradación y/o problemas con el paso del tiempo.

    En esencia, el funcionamiento de los frenos se basa en la fricción resultante entre los discos de freno y las pastillas, lo que posibilita que la rueda pierda velocidad. Ello ocurre cuando pisamos el pedal, pues el líquido de frenos genera una presión hidráulica que permite el movimiento de las pastillas.

    ¿Por qué suenan los frenos de mi coche?

    Porque todo rozamiento implica la generación de sonido, pero en lo relativo a los frenos hay determinados ruidos que pueden indicar problemas, presentes o futuros. Por esa razón, en este artículo vamos a analizar las pistas que nos ofrece el sistema de frenos para no sufrir averías mayores que nos puedan dar un disgusto serio.

    Sonido agudo o silbido al frenar

    Este tipo de sonido suele darse cuando las pastillas ya están desgastadas y la parte metálica de esta comienza a rozar con el disco de freno (o el testigo de aviso de desgaste que incorporan algunas pastillas está haciendo su trabajo). No todos los coches llevan un sensor de desgaste que nos avise de la situación pero, en cualquier caso, debemos acudir al taller de inmediato y sustituirlas por unas nuevas o acabaremos teniendo que pagar también unos nuevos discos, ya que de lo contrario estos se rallarán.

    También puede ocurrir que las pastillas se hayan cristalizado y endurecido en exceso, lo que provoca una fricción exagerada y una pérdida de capacidad de frenada, aunque no se desgasten nunca como consecuencia de su endurecimiento.

    Un buen modo de evitar la cristalización es respetar el proceso de rodaje de los frenos después de cambiarlos, lo que en la práctica se traduce en utilizarlos de manera suave y progresiva durante los primeros 500 kilómetros. Así, permitiremos que los nuevos elementos se acoplen a los viejos y la pisada y movimientos de todos ellos queden correctamente establecidos. Esto en realidad es aplicable a la conducción diaria, pues mantiene en buen estado los componentes del vehículo y nos permite ahorrar en consumo y desgaste, pero es especialmente importante en la primera fase de uso de los frenos, así como de otros elementos nuevos.

    Los frenos pueden sufrir desgaste, pero también roturas o un mal montaje de sus elementos.

    A veces, el chirrido también se debe a que se ha depositado suciedad o humedad en el disco o en la pastilla, pero en ese caso acabará desapareciendo tras varias frenadas. Si no es así, podemos optar por realizar una limpieza.

    Finalmente, puede ocurrir que, durante el montaje, se haya aplicado insuficiente lubricación (pasta de cobre) entre la base metálica de la pastilla y el bastidor de la pinza

    Ruido y vibraciones al frenar

    Cuando el sonido viene acompañado de vibraciones durante el proceso de frenado, la situación puede ser incluso más preocupante, ya que las pastillas pueden estar en mal estado o el disco haberse deformado. En casos como este lo mejor es acudir al taller lo antes posible para prevenir posibles fallos a alta velocidad que deriven en un accidente.

    Crujidos al frenar

    Si al frenar notamos crujidos o sensación de rotura de alguno de los componentes, ello puede ser debido a que alguno de los elementos que componen el sistema de frenado esté suelto, especialmente si es un problema continuado.

    También puede ocurrir que la pastilla se haya partido o esté mal montada y sufra tensiones al pisar mal sobre el disco, lo que también derivará en una rotura más seria si no se pone solución.

    Los neumáticos también hacen ruido

    Finalmente, no siempre los responsables de los ruidos que notamos al frenar provienen del sistema de frenado. En ocasiones, el mal estado de los neumáticos pueden provocar chirridos, lo que puede estar ocasionado por varias razones:

    • Endurecimiento de la goma, que pierde sus propiedades
    • Desgaste irregular de la banda de rodadura.
    • Exceso de presión que resta capacidad de agarre al neumático

    Fotos: Pixabay

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