¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Primera guerra en Alemania contra Stellantis y los comerciales eléctricos de Citroën

    Primera guerra en Alemania contra Stellantis y los comerciales eléctricos de Citroën
    Citroën e-Berlingo, la versión eléctrica es la única disponible del comercial matriculable como turismoCitroën
    Fran Romero
    Fran Romero5 min. lectura

    La última decisión de Stellantis en materia de eléctricos ha tenido la gran primera consecuencia que se esperaba. No es para menos, pues las furgonetas destinadas al transporte de pasajeros, considerados como sucesores de los monovolúmenes, solo se pueden comprar como eléctricos.

    Stellantis arrancó 2022 con una decisión inédita entre los fabricantes pero que tiene una justificación muy clara y evidente. Mientras los dos gigantes automovilísticos permanecían separados, los de PSA tenían las llamadas emisiones promedio de CO2 de toda la flota controladas. Es decir, de todas las gamas de todas las marcas, muy por debajo de límite máximo de los 95 g/km que marcaba la Unión Europa, todo lo contrario que el grupo ítalo-americano.

    Al fusionarse, se han visto obligados a aumentar la cuota de eléctricos para rebajar las cifras y no incurrir en una sanción que podría ser monstruosa, dejando a un lado el tema de los microchips que no es la verdadera causa pero influye. Una decisión que ha afectado a unos vehículos comerciales destinados al transporte de pasajeros, considerados más polivalentes y naturales sustitutos de los monovolúmenes. Los Berlingo, SpaceTourer, Rifter, Traveller y Combo de combustión han dado paso a las variantes eléctricas de cada uno de ellos, incluyendo también la Toyota ProAce Electric en esta historia. Una decisión que ya está teniendo una gran consecuencia, más que esperada incluida por Stellantis.

    Citroën ë-SpaceTourer
    El Citroën ë-SpaceTourer, un comercial eléctrico para transporte de personas con 30 kilómetros de autonomía

    Ford y Volkswagen se frotan las manos en el terreno de los comerciales

    Porque, de todos los modelos mencionados que se han transformado en eléctrico, hay uno que destaca especialmente en las listas de ventas de toda Europa. El Citroën Berlingo. Puedes pensar que todos son iguales, técnica y mecánicamente, pero la estética del modelo de los dos chevrones cautiva a los clientes y el que sobresale con mucha diferencia, Incluso en Alemania, donde los concesionarios de Citroën ya se han puesto en pie de guerra.

    No te sorprendas de que hayan sido únicamente los de esta marca gala, lo son porque son los que más unidades venden de los comerciales de las tres marcas de Stellantis, y también comparado con el modelo de Toyota, que ya temen una auténtica debacle en términos de ventas y de beneficios si no pueden ofrecer nada más que los ë-Berlingo y ë-SpaceTourer a sus clientes, restringiendo enormemente la gama. Entre las medidas, han pedido dejar las más demandadas por los clientes y la variante eléctrica, una solicitud que espera respuesta, al mismo tiempo que no creen en la efectividad de que esta sea una estrategia correcta para liderar el mercado de los comerciales.

    Es complicado que Stellantis rectifique esta decisión, a pesar de que está dispuesta a ser razonable en los precios de los modelos. Pero aún así, con la disposición de democratizar estos modelos -disponibles con dos longitudes- con la etiqueta de cero emisiones, se antoja un grave problema: los clientes no buscan un modelo con una potencia máxima de 136 CV, una autonomía máxima con una sola carga de 275 kilómetros y una carga en menos de 30 minutos en puntos de 100 kW de potencia, porque no existen este tipo de instalaciones en todas las ciudades europeas, por mucho que el gigante se empeñe en que los costes de mantenimiento se reducen por debajo del 50% a los cuatro años, y las ventajas fiscales de las que pueden beneficiarse. Una complicada situación que puede dar al traste con la estrategia y beneficiar a los dos inmediatos rivales, Ford y Volkswagen.

    Fuente: Automobilwoche