El SUV chino de 2.500 kg que afirma lograr lo que parece imposible: pasar la prueba del alce a 135 km/h
El Li Auto L8 Livis, justo en su lanzamiento, aparece con un vídeo donde aparece pasando la famosa prueba de esquiva 50 km/h más rápido que un Porsche 911 de tracción total o el récord que logró el Citroën Xantia Activa allá por 1997.

Para medir la agilidad - al mismo tiempo que la seguridad - de un vehículo, desde hace décadas se hizo popular un método: la prueba del alce. Una prueba de esquiva, con orígenes nórdicos, que consiste en simular la velocidad máxima a la que se puede esquivar un alce, pasando del carril de la marcha al contrario y de vuelta al inicial en el menor tiempo posible sin perder el control del vehículo por subviraje o sobreviraje.
Durante cerca de 30 años (desde 1997), el Citroën Xantia Activa, con su suspensión hidroneumática, ha mantenido el récord de 85 km/h de entrada superando incluso a modelos de Porsche, Ferrari o Lamborghini, siendo el Porsche Taycan Cross Turismo el que más se le acercó (82 km/h). Eso sí, en 2024 el IM Motors L6 chino, con su control dinámico de chasis, logró igualar la marca del Xantia Activa, que en su momento se hizo conocido por llegar a superar en este área específicamente incluso al legendario Ferrari F40.

Li Auto presenta su renovado L8, ¿con polémica?
Ahora Li Auto ha presentado el nuevo L8 Livis, renovando su modelo SUV con propulsión E-REV. Se trata de un SUV con dos motores eléctricos y motor de combustión 1.5 turbo. Mide 5.135 mm de longitud, 2 metros de ancho y 1.8 metros de altura, con una distancia entre ejes de 3.045 mm. El Livis es la versión tope de gama, situándose por encima incluso de la versión Ultra de este modelo renovado para el mercado chino.
No sólo es un coche grande, sino también espacioso - gracias a su gran voladizo trasero, declara 820 l de maletero, más otros compartimentos (tipo frunk) con 15 y 95 l extra. En el caso concreto del Livis, equipa dos chips Mach M100 (uno en el caso del Ultra) para tener una potencia de cálculo de 2.560 TOPS, además de 7 cámaras de 8 megapíxeles, un LiDAR ATL-P y tres LiDAR de estado sólido con foco variable.
Su suspensión activa se reserva para el tope de gama Livis
Mencionamos los chips y el cálculo porque son los que gestionan la suspensión activa de 800 V de la versión Livis, que resulta clave para el caso de la prueba del alce. En el caso del Ultra, utiliza el chasis ‘Magic Carpet’ con control por cable, en ese caso con amortiguadores adaptativos de doble cámara. Ambos cuentan tanto con dirección por cable como con eje trasero direccional, reduciendo el radio de giro a unos 5,1 metros. También lleva freno por cable (freno electromecánico) en esta versión tope de gama, además de una pantalla panorámica de 29 pulgadas protagonizando el interior.

Bajo el capó encontramos un motor 1.5 turbo, como es habitual en muchos coches chinos hibridados, así como un sistema eléctrico de dos motores (420 kW de potencia combinada) alimentado por una batería de 72,7 kWh 5C que le da al L8 Livis 430 km de autonomía (ciclo CLTC), con el motor de combustión alimentando al generador y el eléctrico moviendo las ruedas. Con el depósito lleno y un consumo declarado de 6,2 l/100 km, la autonomía total es de 1.670 km según cifras oficiales.
Una prueba del alce que deja por los suelos hasta a superdeportivos
La cuestión con la prueba del alce viene a raíz de la publicación de un vídeo donde se muestra al Li Auto L8 Livis hacer la prueba del alce… ¡a 135,5 km/h! En el vídeo, se ve cómo la suspensión controla el vehículo de tal manera que no hay movimientos parásitos de la carrocería, ni barquea ni hay pérdida de tracción en ninguno de los dos ejes. Incluso con esta suspensión activa, llama demasiado la atención dado que hablamos de un coche de casi 2.500 kg de peso en vacío, además de medir 1,8 m de alto.
Recordemos que esta prueba, para que realmente cuente como récord, debe seguir al milímetro el estándar ISO 3888-2, detallado aquí, incluyendo la distancia entre cada sección de conos. Dado que la marca no ha revelado más información aparte del vídeo (por ejemplo, más detalles del sistema de suspensión activa, de los neumáticos utilizados, etc.) y que se trata de un modelo que precisamente salió al mercado chino ayer, cuya versión anterior ha caído en ventas más de un 92% desde junio de 2025 (de 4.338 unidades a 421)... cuanto menos, cuesta creerlo.

Diferencia con respecto a la suspensión de doble cámara
Además, la diferencia con respecto a la versión con suspensión de doble cámara también hace arquear cejas. En este caso, registró una velocidad de 79,5 km/h - más de 55 km/h de diferencia. En comparación, el Porsche Macan la pasó a unos 78 km/h, el Volkswagen Tiguan a unos 77 km/h, el Mercedes-Benz Clase E familiar la pasó a 75 km/h y el ya desaparecido Tesla Model X logró registrar una velocidad de entrada de 83 km/h.
