El adiós más simbólico y elegante de Tesla: Model S y Model X se apartan para dejar sitio a los robots
La despedida de Tesla Model S y Model X es una realidad, pero la marca quiere hacerlo a lo grande. Aunque de forma muy exclusiva, Tesla prepara una edición limitadísima para estos dos eléctricos pioneros.

Tesla Model S y Model X fueron una parte importante en el pasado de la marca, pero con el paso de los años fueron perdiendo muchísimo peso en el mercado. El motivo principal fue, en realidad, la desidia de Tesla, que los dejó vagar en un mercado cada vez más competitivo y los dejó a la merced de los Model 3 y Model Y más baratos.
Elon Musk, su CEO, anunció en enero el final de su producción, pero Tesla se guarda un as en la manga para su despedida, una versión especial y limitada. Aunque ni tú ni yo optemos a comprarlo, a menos que te haya llegado uno de los exclusivos emails, lo que significaría que estás entre los VIP que podrían adquirirlo.

Tesla Model S y Model X Signature, una bonita despedida
Tesla ya ofreció una edición especial y limitada llamada “Signature” cuando empezó a fabricar su Model S en la Gigafábrica de Freemont hace 14 años. Por aquel entonces fueron 1.000 unidades las que conformaron esta versión limitadísima, y ahora se cierra el círculo.
Los nuevos Tesla Model S y Model X Signature Series apenas están limitados a 350 unidades (250 y 100, respectivamente). Todas ellas están basadas en la versión de altas prestaciones Plaid y, en el caso del Model X, con el habitáculo de seis asientos.
Además, estéticamente presentan un exclusivo color rojo granate que no se puede escoger en ningún otro modelo de la compañía, aderezado de detalles decorativos en tono dorado. Elegancia y exclusividad que se acompañan de pinzas de freno carbonocerámicos con pinzas doradas en la berlina eléctrica, y rojas (estándar) para el SUV. Las llantas son de 21 y de 22 pulgadas, respectivamente.

En el interior, lo poco que ha trascendido del modelo nos habla de una también elegante tapicería de color blanco en Alcántara, placa numerada, volante de tipo yugo insignia Signature en el salpicadero y en los umbrales de las puertas, así como la tonalidad dorada para las luces de cortesía o el emblema Plaid exclusivo.
Como decíamos, solo los clientes más exclusivos de Tesla y que hayan recibido un email a sus correos podrán optar a llevarse a casa uno de los últimos Model S y Model X de la historia. El precio no está confirmado, pero se habla de que ronde los 155.000-160.000 dólares, lo que supone un sobrecoste de unos 30.000 dólares sobre las versiones Plaid estándar.

Hay que hacer hueco a los robots Optimus
¿Tenían más futuro los Tesla Model S y Model X en el mercado? Probablemente sí, pero los números no mentían: la marca tuvo que agrupar las ventas de ambos modelos cuando empezaron a representar una parte casi insignificante de las ventas, pero la realidad es que Tesla dejó que se fuesen quedando obsoletos con el paso de los años.
Ahora la marca de Elon Musk está centrada en su nuevo futuro, centrada en la Inteligencia Artificial y la conducción autónoma. Los últimos rumores apuntan a que podría lanzar de nuevo el esperadísimo Model 2, un SUV eléctrico más pequeño que el superventas Model Y.
Sin embargo, en el hueco que van a dejar Model S y Model X en Freemont, el futuro está más que asegurado: allí se fabricarán a mansalva, previa reconfiguración de los equipos, los futuros robots humanoides Optimus, los cuales pasarán a ser parte fundamental del negocio de la compañía en las próximas décadas.
Fuente: Electrek


