Tesla esquiva el futuro del Hardware 3 ante sus accionistas
La última llamada de resultados de Tesla dejó una omisión elocuente. La dirección pasó de largo ante una de las preguntas más votadas por sus accionistas: qué pasará con los millones de conductores con Hardware 3 que pagaron por un FSD autónomo que sus coches no pueden mover.

Durante la presentación de resultados financieros del tercer trimestre, la plataforma Say canalizó de nuevo las dudas de los pequeños inversores de la compañía. Quien sigue de cerca a Tesla conoce el mecanismo: los accionistas envían sus preguntas, el resto vota respaldándolas con el peso de sus títulos y la dirección va respondiendo en directo a las más apoyadas.
En esta ocasión, la quinta pregunta con más respaldo acumulaba 557 votos y el peso de 652.900 acciones. Planteaba una cuestión directa: cuándo sabrán los usuarios de coches con procesador Hardware 3 si tendrán una sustitución gratuita del equipo y cuándo presentará la marca un plan claro. Sin embargo, el responsable de relaciones con inversores de la firma, Travis Axelrod, leyó nueve cuestiones del portal y saltó directamente por encima de esta.
Un salto deliberado en la lista de preguntas
Según detalla el medio estadounidense Electrek, la omisión difícilmente puede atribuirse a un descuido. Tesla sí decidió responder a cuestiones sobre los ingresos derivados del robot Optimus o la cartografía para el sistema de conducción autónoma, dos asuntos que contaban con menos títulos respaldados en la plataforma que la duda sobre el procesador de los vehículos veteranos. Incluso se abordó el entrenamiento de Optimus, un asunto que ni siquiera figuraba entre los diez primeros puestos de la votación.
El silencio contrasta con la intervención de Ashok Elluswamy, responsable de inteligencia artificial en la compañía, quien sí contestó a otra pregunta sobre cuándo llegará el sistema autónomo sin supervisión a los coches de los clientes. Su respuesta fijó el horizonte hacia el segundo trimestre de 2027, ligado a la versión FSD v15. Es un plazo orientado al procesador Hardware 4, dejando en el limbo a la generación previa.

El origen del problema lo fijó el propio Elon Musk a principios de 2026, cuando admitió en otra conferencia que el Hardware 3 carece de la capacidad técnica necesaria para mover una conducción autónoma sin supervisión. El motivo técnico es evidente: el ordenador veterano apenas ofrece una octava parte del ancho de banda de memoria que maneja el Hardware 4. Aquella declaración supuso un jarro de agua fría para quienes habían adquirido el paquete confiando en la promesa de que sus coches disponían de todo el equipo necesario de fábrica.
Promesas previas sin fechas ni costes definidos
No es un tema nuevo en la agenda de la compañía, aunque las respuestas previas han sido difusas. En abril de este mismo año, Musk habló de la posibilidad de crear microfactorías en grandes ciudades para sustituir cámaras y ordenadores, e incluso sugirió descuentos para cambiar de vehículo. Tres meses después, el máximo responsable de la marca apuntó a que una actualización tendría sentido en algún momento, barajando saltar directamente a una futura placa o a la arquitectura de nueva generación AI5.
A día de hoy no existe presupuesto oficial, ni calendario, ni procedimiento de sustitución para los usuarios. Lo más cerca que han estado estos vehículos del software reciente ha sido la entrega de la versión FSD v14 Lite, una variante recortada que mantiene la exigencia de supervisión constante y que queda lejos de las capacidades prometidas originalmente.
Para qué engañarnos: poner cifras a esta actualización supone un problema financiero de primer orden. Sustituir procesadores y cámaras en un volumen estimado en torno a 4 millones de coches, o compensar económicamente a sus dueños, implica un coste gigantesco. Cada palabra pronunciada en una llamada de resultados queda además registrada para los tribunales, donde la presión sobre la empresa no deja de crecer.
Las demandas colectivas estrechan el cerco
El paquete de conducción autónoma se comercializó en su momento por importes que llegaron a alcanzar los 15.000 dólares bajo la premisa explícita de que el vehículo contaba con todo el hardware necesario. Ante la falta de soluciones prácticas, los propietarios han acudido a los juzgados mediante demandas colectivas en Estados Unidos, China y Australia.
En Europa el frente judicial también avanza. En Países Bajos, una reclamación colectiva reúne ya a cerca de 7.000 propietarios de vehículos con Hardware 3 respaldados por un bufete de abogados. La documentación del regulador neerlandés RDW revela además un dato relevante: Tesla solo ha presentado a homologación para las funciones avanzadas de conducción autónoma en territorio europeo los vehículos dotados de la arquitectura de Hardware 4.
Ignorar la pregunta ante los accionistas ahorra explicaciones incómodas durante una conferencia financiera, pero no resuelve el problema real en las calles. Hay millones de conductores que pagaron por adelantado una función que su procesador actual no puede ejecutar, y tarde o temprano la marca tendrá que aclarar si asume la renovación del equipo o deja el asunto en manos de los jueces.
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Fuente: Electrek

