Toyota lanza un GR tan pequeño que cabe entero en una furgoneta y puede guardarse en vertical
GR comienza a volar aparte de su casa matriz sacando a la venta la forma más ligera y asequible de rodar en circuito, siendo novedoso al meterse un grupo gigante en el mundo de la fabricación de karts en lugar de fabricantes especializados.

Hace apenas unos días, Toyota - o más bien GR - nos sorprendía con el anuncio de su juguete más novedoso, compacto y ligero. Hablamos del GR KART, que es… exactamente lo que dice en el título. Un kart hecho por Toyota, aunque directamente se comercializa como Gazoo Racing GR KART, comenzando claramente esa separación entre Toyota y Gazoo Racing como marca en lugar del Toyota Gazoo Racing que hemos visto en competiciones como el Mundial de Rallyes, el Mundial de Resistencia (incluyendo las 24 Horas de Le Mans que este año ganaron como Toyota Racing) o incluso en raids (es decir, en el Dakar y todo el W2RC).
Se trata de un kart de iniciación creado para divertirse en circuitos a precios contenidos y con más comodidades de las habituales de tener un kart propio. Habitualmente, esto implica gastos extra de transporte y mantenimiento, en algunos casos teniendo que guardar alguno en garajes (más bien cajones por el tamaño de los propios karts) alquilados si los hay en algún circuito de karts de confianza.

Gazoo Racing tiene su propio kart
Por hecho, Gazoo Racing ha presentado un kart que cabe en la parte trasera de una furgoneta, de manera similar a como se puede transportar motos para carreras de nivel regional o nacional. Este Gazoo Racing GR KART se fabricará en la planta de Gamagori, en la prefectura de Aichi, utilizando los mismos principios y estándares de calidad que las fábricas de coches convencionales del gigante nipón.
Se trata de un kart que se adapta a toda clase de edades, pues de manera similar a un kart de alquiler puedes ajustar los pedales y el asiento de manera que caben desde niños de 1,35 m de alto a adultos de 1,85 m. También es posible ajustar la inclinación del volante, optando en este caso por un diseño con la parte superior cortada, además de contar con espejos retrovisores como si de un monoplaza se tratara.
Un kart tradicional, hecho con la seguridad en mente
No es un kart eléctrico, sino que utiliza un motor convencional alimentado por aceite y gasolina de 213 cc. Cuenta con una batería interna en el motor y un carburador para reducir las fluctuaciones del nivel de combustible causadas por las fuerzas G en las curvas. La bomba impulsa al combustible al carburador antes del arranque para facilitar el proceso.

Mide 1,82 m de largo, 1,16 m de ancho y apenas 67 cm de alto, con una distancia entre ejes de 1.045 mm. Pesa 83 kg, más 15 kg extra para añadir lastre cuando sea necesario, algo muy común en algunas competiciones en Japón como Super GT. La carrocería se ha diseñado para evitar toques rueda con rueda en las que un kart pueda salir despedido por el aire (concepto similar al DW12 original usado en IndyCar, chasis evolucionado hasta el que se usará hasta 2027), así como un asiento con un área donde apoyar la mano al subirse y bajarse, al mismo tiempo que protege de la temperatura del escape.
2.156 €... y requiere superar un examen teórico y práctico
Para ser un kart pequeño, es relativamente barato - 385.000 yenes, lo que equivale a unos 2.156 € según cambio de divisas. Eso sí, ni es un kart de competición homologado como tal, como un KZ de otros fabricantes, ni se vende fuera de Japón, sólo en algunos garajes GR y algunos circuitos de karts del país del sol naciente - entre ellos Sugo, Fuji, Tsukuba y Motegi. Una iniciativa procedente de Akio Toyoda para que las familias vean el automovilismo como deporte de familia.
Toyota, eso sí, quiere asegurarse de que lo disfruten fans apasionados y por ello requiere hasta de su propio examen teórico y práctico. El teórico se hace online en la app gratuita de GR, mientras que el práctico se pasa en los mismos circuitos de karts donde se puede adquirir el GR KART. Es, más que un producto, una forma de crear un estilo de vida donde se practique el automovilismo como otro deporte más, más allá de ser el primer paso hacia la F1.
