No hay accidente ni avería: así provocan los propios conductores el atasco fantasma en la autovía
Un vídeo viral en redes sociales muestra de forma muy clara y explícita cómo se termina formando un atasco en una autovía sin necesidad de que haya un accidente en la carretera.

Todos nos hemos visto en un atasco en la carretera y, en muchas ocasiones, seguro que te has preguntado cuál es el origen de esa congestión, cuando no hay indicios de que haya habido un accidente o una zona de obras más adelante.
No todos los atascos tienen una causa física que el conductor pueda identificar. En muchas ocasiones, basta con que un conductor frene ligeramente para desencadenar una “onda expansiva” hacia atrás: una reacción en cadena que acaba deteniendo a muchos vehículos sin justificación. Este vídeo en X lo explica perfectamente.
El vídeo que demuestra qué es un atasco fantasma
Un atasco fantasma es un fenómeno que responde precisamente a lo que hablábamos antes: no hay ninguna avería, ningún accidente, ningún cruce conflictivo en la carretera que justifique que se genere una situación de congestión en el tráfico. El causante está claro: el comportamiento de los propios conductores.
Echa un vistazo al vídeo de más arriba, grabado por un motorista que tiene la suerte de atravesar toda la retención en una autovía. Aquí, es cierto, hay un primer detonante, y es que el carril izquierdo de la autovía está cerrado durante varios kilómetros (algo que el motorista no termina de respetar, por cierto).
Sin embargo, podríamos pensar que el atasco generado desde el punto en el que la carretera pierde un carril hacia atrás podría estar justificado. Y así sucede en los primeros compases del vídeo. Pero como ves, la congestión sigue durante muchos kilómetros hacia adelante.
El motorista sigue circulando y se encuentra con algunos tramos en los que los conductores tienen espacio para acelerar, tienen distancia con el coche de delante, y en otros donde los coches están atascados. Así hasta llegar hasta un punto en el que hay vía libre para seguir circulando pasado los túneles.
Este experimento llevado a cabo en Japón nos enseña cómo se generan los atascos, en vídeo.
¿Por qué se producen atascos de esta manera?
El problema aquí tiene diferentes condicionantes, pero al final es el comportamiento del conductor el que acaba generando el atasco. La presencia de un número elevado de coches, las pequeñas variaciones de velocidad y las reacciones poco fluidas de los conductores son el mejunje perfecto para este “atascazo”.
Si un conductor levanta ligeramente el pie del acelerador porque se acerca demasiado al coche de delante, si además el de detrás tarda en reaccionar y frena todavía más, y si además el siguiente conductor vuelve a frenar con mayor intensidad... la perturbación se va haciendo más grande hasta que algunos coches empiezan a detenerse. Y sin necesidad de que haya un obstáculo delante del todo que lo origine.
La forma de conducir influye mucho: acelerar y frenar de forma constante, en vez de mantener un ritmo estable; no llevar a cabo una conducción anticipativa, por lo que el conductor reacciona demasiado tarde; o cambiar constantemente de carril… Todo ello genera un efecto en cadena que afecta a la circulación.

Experimentos y simuladores que lo explican aún mejor
Ya os hemos hablado por aquí en alguna ocasión del conocido experimento que se realizó en la Universidad de Nagoya, en Japón, en el año 2008. En un circuito cerrado y circular de unos 230 metros, se dispuso a 22 coches para que circulasen a una velocidad constante de 30 km/h, manteniendo una distancia razonable con el coche de delante.
Aún sin atascos, sin accidentes, sin cruces o semáforos, las pequeñas variaciones de velocidad provocaron el frenazo de algunos conductores, dando lugar a un efecto acordeón que termina en una situación de atasco que nació de la nada.
En España, existe una iniciativa llamada “WaveDriving Course” que lleva a cabo la Universidad de Zaragoza junto a Alsa, y que tiene el objetivo de servir como programa de formación enfocado en la gestión del tráfico y la conducción anti-atascos.
Tú mismo puedes experimentar en tu casa, desde tu ordenador o móvil, con una herramienta interactiva llamada “Traffic Simulation”. Puedes elegir diferentes escenarios, como curvas, intersecciones, rotondas o zona de obras, modificar número de carriles y límites de velocidad, meter camiones, variar el comportamiento de los conductores…
Así, podrás observar y aprender cómo una pequeña alteración en la circulación puede terminar desencadenando un atasco mucho mayor al esperado.

