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Videojuego free to playAvance: Probamos la beta de Ridge Racer Driftopia

Conducción arcade, derrapes, turbo y destrucción es lo que ofrece el adelanto de la nueva entrega de esta veterana saga de conducción que comenzó en los salones recreativos. Se trata de un juego gratuito que llegará a lo largo de este año con una tienda interna que permite comprar contenido adicional mediante transacciones online.

Desde la página web que Namco ha preparado para Ridge Racer Driftopia (http://www.ridgeracerdriftopia.com ) se puede conseguir un código para probar un adelanto del título, en forma de beta, mediante la plataforma Steam, de PC, desde el 1 de agosto. El juego apuesta en esta entrega por el modelo free to play, que permite jugar gratis al título, pero ofrece contenido de pago para completar y ampliar la experiencia.

La versión de prueba, que sirve a los desarrolladores para comprobar fallos y corregirlos, ofrece un adelanto de 8 pruebas contra fantasmas de los demás probadores que se van desbloqueando a medida que el jugador sube de nivel y retos de contrarreloj que cambian cada cierto tiempo. Los puntos se consiguen simplemente por participar en las carreras, aunque no llegan a ser significativos si no se termina entre los tres primeros.

Nada más empezar se adquiere un paquete gratuito con dos vehículos y 40 kits de reparación. Estos puntos de reparación son realmente la base del negocio, ya que al destrozarse los vehículos hay que usar esos kits, como mínimo de diez en diez, y si no se dispone de ellos, hay dos opciones: pagar y conseguir más o perder el vehículo para siempre. Una vez que se han perdido todos los coches, el juego otorga otros de sustitución infinitamente, pero con la penalización de que cuentan con los parámetros básicos, es decir, es el peor coche que se puede tener. Para sacar mayor beneficio al modelo, los vehículos se destrozan con excesiva facilidad, salvo cuando dan vueltas de campana, que pueden aguantar varias sin ningún problema.

Las físicas del juego es quizás el punto con mayor contraste, porque invita a ir destrozando columnas, muros, barandillas esquinas, tráfico… cualquier cosa que nos encontremos, sin embargo, sale volando todo ello sin demostrar ningún peso ni consistencia, y le aporta una sensación general de que todo en el juego es de cartón-piedra. Además, al principio cuesta saber qué se va a romper y que hará que el coche explote, lo provoca pérdidas de un gran número de kits de reparación.

Por lo demás, el control es el propio de un juego de conducción arcade en toda regla, es decir, no tienen ninguna pretensión de realismo. Invita a los derrapes constantemente, a usar el turbo y a embestir cualquier cosa que se cruce por el camino para buscar atajos.

El apartado gráfico está trabajado en cuanto a la representación de la ciudad y los efectos en pantalla, sin embargo se aprecia una falta de fluidez considerable, que por momentos afecta gravemente a la conducción.

Todavía hay margen de mejora para este juego gratuito que llegará a PlayStation 3 y PC a lo largo de este año, pero, aunque hay muchas opciones disponibles, como la tienda, en la que ya se pueden encontrar packs de hasta casi 30 euros con coches y mejoras; hay que recordar que se trata todavía de una versión en desarrollo. Si se solucionan varios detalles, como las físicas, el comportamiento antediluviano del tráfico y el surrealista sistema de daños, Namco seguro que sabrá ofrecer un producto satisfactorio para los jugadores que prefieren los juegos de conducción directa y sin muchas pretensiones.

Fuente: Namco

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