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    Prueba Audi Q5 Sportback 2021, expresivo y dinámico

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    Audi suma su tercera carrocería SUV coupé con el Audi Q5 Sportback. Un modelo que trata de proponer una imagen más atractiva y cualidades dinámicas superiores sin perder la practicidad del modelo del que deriva ¿Lo habrá conseguido? Lo hemos conducido para analizarlo.

    El Audi Q5 Sportback constituye el tercer SUV con estilo coupé de la gama del fabricante alemán, tras los Q3 Sportback y e-tron Sportback. Un modelo que llega con un diseño expresivo y carácter deportivo pero sin perder la polivalencia de uso cotidiano y que ya hemos podido conocer y conducir en su presentación.

    La zaga muestra una suave caída del techo

    Este nuevo SUV toma como base el Audi Q5 pero se le dota de una personalidad más marcada y singular. De hecho las dimensiones exteriores del Q5 y el Q5 Sportback son prácticamente calcadas ofreciendo exactamente la misma anchura, sólo 2 mm menos de altura y apenas 7 mm más de longitud para este SUV coupé que llega hasta los 4.689 mm de largo. Sus principales rivales en el mercado son el BMW X4 y el Mercedes GLC Coupé.

    Lógicamente, desde el punto de vista del diseño la gran novedad se encuentra en zaga donde a partir de la tercera ventanilla lateral el techo cae con suavidad, una superficie que se remata con una luneta trasera de notable inclinación. También en nueva la estética del paragolpes posterior que presenta un toque más deportivo.

    Al igual que ocurre con el Audi Q5 2021, el nuevo Q5 Sportback propone unos pilotos traseros OLED. Cada óptima con esta tecnología digital cuenta con tres diodos orgánicos emisores de luz y cada uno de ellos está dividido en seis segmentos de manera que pueden mostrar tres firmas lumínicas diferentes que el cliente elige al configurar el vehículo. Los faros delanteros vienen con tecnología LED de serie o Matrix LED en opción.

    La carrocería Sportback del Q5 es rápidamente reconocible por la forma de su parte trasera

    La posibilidad de configurar la iluminación trasera aumenta las opciones de personalización que ya de por sí son amplias en un coche donde la estética juega un papel fundamental. La marca de los cuatro aros también plantea 12 colores para la carrocería y hasta 21 diseños de llantas de aleación de entre 18 y 21 pulgadas.

    A pesar de la caída del techo en la parte trasera, los pasajeros de las plazas posteriores del Q5 Sportback disfrutan de un espacio similar al del Q5. De manera opción puede equiparse una banqueta trasera deslizante longitudinalmente que permite mover los asientos hasta 12 cm. Para garantizar el confort, los respaldos son ajustables en inclinación.

    El acceso al maletero del Sportback se realiza mediante un portón que tiene un sistema de apertura y cierre eléctrico de serie y que en la lista de extras propone además una función manos libres. La capacidad de carga es de 510 litros, 50 menos que en el Audi Q5, aunque con la banqueta trasera más adelantada sacrificando espacio para los pasajeros se amplían hasta los 570 litros. El volumen máximo es de 1.480 litros con los asientos traseros abatidos.

    El maletero puede ampliar su capacidad deslizando hacia adelante la banqueta trasera

    Donde no hay diferencias entre el Q5 y el Q5 Sportback es en las plazas delanteras. Presume de una gran calidad de realización con numerosas molduras y tapicerías a escoger además de un ambiente tecnológico gracias a la instrumentación digital Audi Virtual Cockpit Plus con pantalla de 12,3 pulgadas que viene de serie en todas las versiones y al sistema de infoentretenimiento MMI Navegación Plus con pantalla táctil de 10,1 pulgadas.

    Motores con etiqueta Eco y Cero

    La gama de motores está compuesta íntegramente por motores con sistema mild hybrid (MHEV) así que todos disfrutan de las ventajas de la etiqueta medioambiental Eco. En el momento de lanzamiento sólo habrá una versión de gasolina, el Audi Q5 Sportback 45 TFSI quattro. Bajo el capó habita un propulsor de cuatro cilindros 2.0 TFSI con 265 CV asociado a una transmisión S tronic de siete velocidades y a la tracción quattro.

    La oferta diésel es notablemente más amplia. El Audi Q5 Sportback 35 TDI es la propuesta de acceso con el bloque turbodiésel 2.0 TDI de 163 CV, cambio S tronic de siete marchas y tracción delantera. Hay una variante más poderosa de este motor, que llega hasta los 204 CV y está vinculada a la tracción total, con la denominación Audi Q5 Sportback 40 TDI quattro.

    Un interior sofisticado y tecnológico

    El tope de gama es el poderoso Audi SQ5 TDI Sportback. Recurre a un turbodiésel 3.0 V6 TDI que desarrolla 341 CV de potencia y un fabuloso par máximo de 700 Nm para permitir que este SUV pase de 0 a 100 km/h en sólo 5,1 segundos. Lleva tracción total y, a diferencia del resto de variantes, la transmisión se confía a una caja de cambios Tiptronic de ocho velocidades.

    Como no puede ser de otra manera el SQ5 Sportback tiene muchos elementos diferenciales como entradas de aire más grandes, parrilla específica, inserciones exteriores en aluminio mate, cuatro salidas de escape (simuladas) cromadas con forma ovalada y llantas de aleación de 20 pulgadas con neumáticos 255/45 aunque en la lista de extras se puede subir una pulgadas más.

    En el interior la versión más salvaje del Q5 Sportback cuenta con asientos deportivos con ajuste eléctrico que de forma opcional pueden tener funciones de masaje y ventilación y molduras de aluminio cepillado. Para maximizar la eficacia sobre el asfalto cuenta con frenos delanteros cuentan con discos de 375 mm de diámetro y pinzas de aluminio de seis pistones y, de manera opcional, se brinda un diferencial deportivo, suspensión neumática adaptativa específica para la versión S y dirección dinámica, entre otras características.

    El SQ5 Sportback es la versión más radical del SUV coupé alemán

    Más adelante se ampliará la gama con la introducción de dos variantes híbridas enchufables. Son el Audi Q5 Sportback 50 TFSIe con 299 CV y el Audi Q5 Sportback 55 TFSIe con 367 CV, ambos con 62 km de autonomía eléctrica homologada en el ciclo WLTP. Lógicamente estas dos versiones cuentan con la pegatina Cero de la DGT.

    Ya desde las versiones de acceso, el Q5 Sportback muestra una buena capacidad de respuesta que llega sin brusquedad, con mucha suavidad. La insonorización del habitáculo también está a un gran nivel así que puede ser muy agradable de conducir incluso a ritmos tranquilos. De todos modos, las mayores diferencias respecto al Q5 llegan cuando aumentamos el ritmo.

    Una estética diferente y dinámica

    La suspensión deportiva de serie presenta unos ajustes más firmes que los del Q5 convencional en busca de una mayor deportividad. No se pierde comodidad manteniendo un buen confort incluso en zonas bacheadas pero se gana en agilidad especialmente en curvas rápidas. Se mueve muy bien para un vehículo de su tamaño y peso.

    De manera opcional se propone una suspensión con control de amortiguación damper control o la suspensión neumática adaptativa. Esta última rebaja automáticamente en 15 mm la altura de la carrocería en autopista a velocidades altas la carrocería para mejorar la aerodinámica y bajar el centro de gravedad. Fuera del asfalto, da la posibilidad de aumentar la distancia al suelo hasta en 45 mm. Máxima versatilidad.

    El Audi Q5 Sportback está a la venta desde 55.810 euros. A diferencia del Q5, en el Sportback no hay una versión base sino que la gama arranca con el acabado Advanced. El acabado S line aumenta la tarifa en 2.500 euros adicionales y el acabado Black line implica 3.200 euros más. Un SUV con una imagen que cautiva a primera vista.

    Prueba Audi Q5 Sportback 2021, expresivo y dinámico