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    Prueba Jeep Renegade 4xe Trailhawk, un híbrido enchufable sin límites

    Prueba Jeep Renegade 4xe Trailhawk, un híbrido enchufable sin límites
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    Oscar Magro
    Oscar Magro12 min. lectura

    El Jeep Renegade PHEV propone cero emisiones dentro y fuera del asfalto. Con esta versión de etiqueta medioambiental Cero la marca americana logra implementar la tecnología híbrida enchufable sin perder un ápice de su formidable capacidad todoterreno, en especial en su acabado Trailhawk.

    La versión PHEV apenas cambia su estética respecto a las variantes gasolina y diésel

    He tenido oportunidad de probar a fondo el Renegade 4xe, siglas bajo las que se identifica la tecnología híbrida enchufable de Jeep. Tras más de un millón de unidades vendidas en todo el mundo el modelo más urbano de la marca ha evolucionado para abrazar la electrificación con la intención de no perder ninguno de los atributos que le han llevado a ser tan popular.

    Siguiendo la tendencia del mercado, el futuro de la marca americana está electrificado. En 2020 el Renegade y el Compass fueron los primeros modelos PHEV de Jeep en Europa, una oferta híbrida enchufable a la que se ha sumado recientemente el Wrangler. La idea es interesante ya que combina la protección del medio ambiente y un rendimiento mejorado en todos los terrenos durante las excursiones camperas.

    Esas habilidades fuera del asfalto se acentúan en la versión Trailhawk pensada para los más aventureros, terminación de nuestra unidad de pruebas. Entre otras cosas, este nivel de equipamiento destaca por ofrecer el sistema de tracción Selec-Terrain con modo Rock, placas de protección, suspensión que deja 20 cm de altura libre y llantas de 17 pulgadas con neumático M&S, además de detalles como un vinilo negro en el capó o el emblema Trail Rated.

    El Trailhawk, siempre preparado para la aventura

    La variante PHEV del Jeep Renegade también presenta algunos elementos interiores exclusivos. El cuadro de instrumentos combina indicadores analógicos y digitales. La mayor parte de la información para el conductor se muestra en una pantalla a color TFT de 7 pulgadas donde se presenta el nivel de carga de la batería, la autonomía restante, el porcentaje de potencia y muchísimos datos más.

    El centro informativo es el sistema multimedia Uconnect HD con pantalla táctil de 8,4 pulgadas. Presenta menús específicos para su condición electrificada que permiten monitorizar parámetros como el nivel de carga restante, el flujo de energía en tiempo real o controlar las recargas. En general proporciona una buena calidad de imagen, botones táctiles grandes que facilitan su uso y un interfaz intuitivo.

    Este sistema, además, es compatible con Apple Carplay y Android Auto e incorpora los servicios de conectividad Uconnect Box. De esta manera se disfruta de navegación con estado del tráfico en tiempo real, datos del clima y la ubicación de los radares, búsqueda online de destinos y puntos de interés, comunicarse con los asistentes digitales Alexa y Google Home y a través de una app permite controlar de forma remota algunas de las funciones del coche mediante un smartphone.

    En el interior del Renegade se aprecia buena calidad de materiales y solidez de construcción

    A pesar de la presencia de la batería de alta tensión, el Renegade electrificado apenas pierde 15 litros de capacidad de carga respecto a las versiones de combustión. El maletero tiene 336 litros, un volumen que sigue siendo adecuado teniendo en cuenta que este SUV de tamaño contenido mide 4,24 m de longitud. Se amplía con los asientos traseros abatidos.

    Cualidades offroad mejoradas

    La clave del Jeep Renegade 4xe es, por supuesto, en cómo se mueve. Plantea la acción combinada de los dos sistemas de propulsión, el de combustión interna y el eléctrico. El modelo híbrido enchufable emplea un motor turbo de gasolina GSE de 1,3 litros con un motor eléctrico de 60 CV ubicado entre las ruedas traseras, alimentado por un conjunto de baterías de 11,4 kWh.

    Dependiendo de la versión hay dos niveles de potencia, 190 y 240 CV. La configuración en ambos casos es la misma, sólo varía la caballería que es capaz de ofrecer el motor de combustión (130 o 180 CV respectivamente). El esquema de transmisión se confía a una caja de cambios automática de seis velocidades.

    El Renegade 4xe Trailhawk protagonista de esta prueba es la variante tope de gama, con 240 CV que son capaces de alcanzar los 100 km/h desde parado en 7,1 segundos. Es una gran capacidad de aceleración sobre el papel aunque desde el asiento del conductor no se tiene la sensación de ser tan enérgico. El PHEV pesa unos 200 kg más que las versiones de combustión y eso se nota en los desplazamientos longitudinales y laterales.

    La potencia de carga máxima del Renegade PHEV es de 7,4 kW

    A pesar de su tamaño, el Renegade PHEV no se conforma sólo con la ciudad. En modo eléctrico se pueden alcanzar hasta 130 km/h así que, mientras haya carga suficiente en la batería, se puede circular con cero emisiones en casi todo momento sin problemas. Homologa hasta 50 km de autonomía en modo eléctrico puro, aunque lo habitual será estar en torno a los 30-35 km.

    El arranque se hace siempre en silencio. En modo eléctrico el Renegade con tecnología híbrida enchufable es muy agradable de conducir cuando va en modo eléctrico gracias a la respuesta del acelerador rápida y fluida. Sin duda es cuando más se disfruta, haciendo de los recorridos urbanos placenteros a la vez que eficientes.

    Cuando el propulsor de gasolina entra en acción el singular todoterreno de Jeep se muestra más áspero. Primero porque el paso del avance puramente eléctrico a emplear el motor de gasolina resulta evidente, se agradecería más suavidad en esa transición, y segundo porque este 1.3 Turbo tampoco es demasiado refinado.

    El sistema multimedia es muy completo y está bien resuelto

    Además, sin electricidad de por medio el motor de gasolina gasta considerablemente, superando los 8 l/100 km con facilidad. Si la batería eléctrica está agotada, el depósito de combustible de sólo 43 litros habilita a que con el propulsor de combustión se puedan hacer unos 400 km, una autonomía algo escasa que obliga a pasar con frecuencia por la gasolinera en viajes de larga distancia.

    Por lo tanto interesa tener un enchufe siempre a mano para aprovechar al máximo su faceta eléctrica. Los tiempos de recarga pueden variar de una hora y media a tres horas y media, dependiendo de si la carga se realiza en un enchufe doméstico, en un Wallbox o en un punto de recarga público. La potencia de carga máxima es de 7,4 kW.

    En la consola central hay tres botones que permiten seleccionar varios modos de funcionamiento del sistema híbrido enchufable. Resulta útil pero la ubicación debería ser algo más accesible para el conductor ya que está en una zona baja, poco visible y hay que sortera la palanca para seleccionar los modos.

    La actuación del sistema híbrido se modifica de manera sencilla

    Seleccionando el modo Electric se circula de manera totalmente eléctrica si la carga de las baterías lo permite, en modo E-Save el motor de gasolina puede mantener o recargar la batería mientras se conduce (se puede elegir una cosa u otra previamente en el menú del sistema multimedia) y el modo Hybrid cambia de manera automática el uso del motor de combustión interna y/o el motor eléctrico según las necesidades. Fácil e intuitivo.

    En el campo, el Renegade 4xe Trailhawk se mueve como pez en el agua. Tiene potencia suficiente para lidiar con situaciones difíciles y la tracción a las cuatro ruedas eAWD, específica de esta variante PHEV, cuenta con algunas ventajas respecto a una tracción 4x4 convencional.

    Con el sistema eAWD la tracción en el eje posterior no se proporciona mediante un eje de transmisión sino que es tarea del motor eléctrico. El hecho de poder controlar el par de manera independiente en cada eje es una solución más efectiva que el empleo de un sistema mecánico y se mejora la capacidad todoterreno debido al mayor par que ofrece la combinación de las dos fuentes de energía.

    El modo Rock es específico de la versión Trailhawk

    Para maximizar las habilidades fuera del asfalto, el selector giratorio Selec-Terrain frente a la palanca de cambios ofrece los modos Auto, Sport, Snow, Sand/Mud y, sólo en el Trailhawk, también Rock. Ajustan la configuración del motor y la tracción para optimizar el rendimiento sobre cualquier superficie.

    El Renegade viene con una transmisión que tiene una función de reductora y bloqueo de tracción entre ambos ejes. Además el Trailhawk tiene una profundidad máxima de vadeo de 500 mm ¿Límites? Definitivamente no hay ningún B-SUV capaz de llegar tan lejos. Esa dualidad de poder moverse con suavidad y cero emisiones en ciudad y al mismo tiempo ser muy eficaz en rutas offroad no está al alcance de cualquiera.

    El mayor hándicap se encuentra al revisar la lista de tarifas. El Jeep Renegade 4xe está a la venta desde 39.750 euros, un precio elevado en este segmento. Si además se pone la vista en la apetecible versión Trailhawk hay que sumar otros 2.650 euros más así que es buena idea descargar la app gratuita de motor.es (para Android / para iOS) para conseguir el mayor descuento posible con el que disfrutar de este SUV con grandes habilidades offroad y credenciales ecológicas.

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