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    Prueba Mercedes CLA 220 d Coupé, ¿el mejor diésel del momento?

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    En un momento donde los diésel están siendo atacados cabe preguntarse, ¿es justificado? No todos los diésel son iguales y si hablamos del Mercedes CLA 220 d Coupé hablamos de uno de los mejores del mercado. Rendimiento elevado a la máxima eficiencia.

    Cuando imaginamos un compacto lo imaginamos en su forma clásica. El Mercedes Clase A por ejemplo es un compacto como Dios manda, pero a día de hoy los mercados se han segmentado tanto que incluso un coche de 4,68 metros de largo es considerado de "tamaño medio". Eso es lo que mide el protagonista de esta particular historia. El CLA ha cambiado tanto como su hermano, pero a diferencia de él los tres volúmenes le confieren un ambiente más de berlina, y de hecho estamos hablando de una de las mejores berlinas que hay en la actualidad, sin importar el tamaño.

    Cuando en 2012 Mercedes decidió cambiar por completo el concepto del Clase A en cierto modo se dio un vuelco al mercado. Hasta entonces el BMW Serie 1 y el Audi A3 dominaban el segmento premium repartiéndose las ventas entre ambos. Pero fue aparecer el Clase A compacto y esa hegemonía se fue al garete. Tal ha sido el éxito acumulado con el compacto que las mentes poderosas de Mercedes decidieron extender su familia, y gracias a eso un año más tarde el Mercedes CLA hizo acto de presencia. El resto lo sabemos todos.

    El Mercedes CLA ha sido un exitazo de principio a fin. En un mundo donde todo son SUV no es nada fácil conseguir el éxito que ha conseguido el CLA, su precio tampoco ayuda. Pero como todos sabemos si hay algo que atrae del hermano coupé del Clase A es su línea, su silueta alargada y esbelta. Con el cambio de generación Mercedes ha querido que el CLA se parezca a su hermano mayor el Mercedes CLS, y aunque las comparaciones a veces pueden ser odiosas, es innegable que tanto el uno como el otro son algo más que parecidos.

    Bonito y llamativo. A Mercedes le ha quedado muy bien el nuevo CLA. Las cosas como son

    Estamos ante un coche muy bien dibujado y diseñado. Con un aspecto casi simétrico gracias a su morro bajo y a su trasera bien rematada. De hecho en un principio, cuando salió al mercado, muchas voces criticaron la forma de las ópticas traseras, pero a día de hoy ¿quién se acuerda? Pues ya te digo que nadie, porque es ese tipo de detalle que con el paso del tiempo te acostumbras. Y aunque soy de esos que en un primer momento no estaba convencido, cuanto más veo esa trasera, más me gusta.

    De hecho todo el coche me gusta, y me gusta el camino que Mercedes lleva tiempo recorriendo. Sus diseños siempre han sido clásicos y un poco carentes de carácter y pasión, por ese motivo su clientela siempre ha tenido una edad media alta. Pero con este nuevo rumbo la edad media de los compradores de Mercedes ha bajado y en gran medida se debe a su diseño. Tan solo hace falta fijarse en el color de la unidad de pruebas para darse cuenta de lo que digo. Nunca antes se había visto una berlina de la casa en amarillo. Estoy igual de sorprendido que tú.

    Pero esa idea de rejuvenecer a la clientela no se consigue solo con un diseño atractivo, con colores llamativos o llantas grandes, también se consigue dando un interior donde se mezclan las características clásicas de Mercedes con la más avanzada y puntera tecnología. Cuando salió al mercado el Mercedes Clase E y su esquema de doble panel el mundo se quedó maravillado ante un escenario de última generación. Fueron los primeros en hacerlo y a día de hoy todos quieren tener pantallas más y más grandes, aunque de forma diferente para no ser acusados de copiar.

    A día de hoy la presentación de interiores de Mercedes es única. Tecnología y calidad

    En un primer momento el esquema de doble panel solo estaba reservado a los modelos más grandes, caros y lujosos de la casa, pero eso va en contra de esa línea de rejuvenecimiento, y si hay algo que nos pierde a las nuevas generaciones son las superficies digitales. Por esa razón el Clase A y el CLA han recibido la doble y espectacular pantalla, aunque eso sí un poco más pequeña porque obviamente la escala es algo más pequeña. Aunque repito que el CLA mide lo mismo que un Mercedes Clase C.

    Esa estructura tan vistosa nos da acceso a mucha tecnología y sistemas. Una impresionante lista de gadgets que deberemos aprender en parado porque de lo contrario vamos a tener más de un problema. Lo mejor de todo es que Mercedes no se ha currado solo la presentación, también ha prestado mucha atención a la experiencia de usuario y a la forma en la que se maneja el sistema de infoentretenimiento. Podemos hacerlo de dos formas, de manera táctil a través de la propia pantalla derecha, a través del módulo de control del túnel central, o a través de los botones del volante para manejar el cuadro de instrumentos digital y su impresionante cantidad de información.

    Hasta aquí todo "dentro de la normalidad", pero también podemos manejarnos por voz mediante el mejor mando fónico que hay actualmente en el mercado. Ese control por voz responde al nombre de "Hey Mercedes", y es entonces cuando podemos darle órdenes al coche y que este las ejecute sin tener que soltar las manos del volante. Podemos pedirle que suba o baje la temperatura, que ponga una dirección en el navegador o que incluso, si contamos con acceso a Internet, busque música online. A día de hoy nadie iguala este sistema, y punto.

    Y lógicamente esto solo es una parte del amplio equipamiento que puede llegar a tener el CLA. Si echamos mano a todos sus paquetes y además sumamos elementos opcionales podemos contar con: faros matriciales de LED, techo solar, acceso y arranque sin llave, apertura sin manos del portón del maletero, equipo de sonido Burmester, iluminación ambiental, asientos delanteros eléctricos, climatizados y con función masaje, tapicería de piel, asientos deportivos, conexión para Android Auto y Apple CarPlay, carga inalámbrica, Head-Up Display, realidad aumentada, y por supuesto un importante conjunto de cámaras, radares y sensores que unidos crean un compendio de asistentes a la conducción con capacidad autónoma de nivel dos.

    Al no tener el cambio en su sitio habitual tenemos un túnel central más limpio

    Gracias a esto último el nivel de seguridad alcanzada es altísimo. Mercedes siempre ha sido marca de referencia en lo que a seguridad se refiere, pero con estas nuevas tecnologías se ha dado un paso adelante. El coche vigila en todo momento que no tengamos ningún accidente, y en caso que note que se va a tener actúa antes de que ocurra. Por ejemplo el coche tensa el cinturón de seguridad si vamos muy pegados al coche de delante por si las moscas. El único pero lo tengo que poner a la alerta de cambio involuntario de carril. No solo no actúa de forma arbitraria si no que también es excesivamente intrusivo por culpa del frenazo descarado que mete a las ruedas que "supuestamente" se están saliendo del carril. No me gusta.

    Pero todo es en aras de mantener la seguridad para los cinco ocupantes que se pueden meter en su interior. Aunque lo cierto es que es mejor dejarlo en cuatro porque la plaza central es muy incómoda por la poca distancia al techo que hay y por el túnel de transmisión tan elevado. Así que mejor cuatro ocupantes donde los delanteros irán muy cómodos y donde los traseros tendrán un espacio correcto para las piernas y la cabeza. Un Clase C por ejemplo mide lo mismo pero saca mejores plazas traseras. En cuanto a volumen de carga no hay mucha pega gracias a su inmenso voladizo trasero que nos deja con 460 litros de capacidad mínima. Un espacio muy aprovechable por sus medidas rectangulares.

    La familia del CLA no se limita al coupé, también existe una versión más familiar, el CLA Shooting Brake con 505 litros de capacidad mínima

    Pero dejando a un lado el tema de practicidad del coche y metiéndome más en el campo de la mecánica, decir que he tenido la ocasión de probar el que puede ser uno de los mejores motores diésel del mercado en la actualidad. Dentro de la amplia oferta que tiene el CLA a su disposición el 220 d es "la alternativa". Sí, ya sé que en una era donde los diésel están siendo duramente atacados recomendar uno no es muy práctico, pero es que no estoy recomendando uno cualquiera. Me explico.

    Al volante del Mercedes CLA 220 d Coupé

    Se trata de un bloque de aluminio de cuatro cilindros y dos litros que desarrolla 190 caballos a 3.800 rpm y es capaz de generar un máximo de 400 Nm entre las 1.600 y las 2.600 vueltas. Todo ello gestionado por una caja de cambios automática 8G-DCT de doble embrague que le permite tener unas prestaciones que si bien sobre el papel no son muy sorprendentes, rinden mucho mejor de lo que en un principio puede parecer. De hecho cuesta encontrarle pegas, aunque sí, haberlas, haylas.

    El esquema de doble pantalla usa el mejor mando fónico que hay actualmente en el mercado

    Hablemos primero de rendimiento. Excelente. No hay otra palabra para definir las capacidades del CLA 220 d. Sí, puede haber quien pida más potencia, pero créeme cuando te digo que esos 190 caballos rinden de verdad. No es como otros modelos que anuncian potencias elevadas pero que luego no parecen ser tanta, no, el 220 d cumple con lo que promete y mucho mejor de lo esperado. La patada es contundente en cualquiera de los tres modos de conducción: ECO, Confort y Sport. Tanta que puede hacer saltar el ESP en primera, segunda o tercera. Muy sorprendente.

    El CLA 220 d es un coche que corre muy fácilmente. Basta con apretar el acelerador y rápidamente encontrarnos circulando a velocidades donde la DGT tendría algo que opinar al respecto. Y eso con solo 190 caballos. Como ya digo no hay ninguna pega con respecto al rendimiento, cumple perfectamente en cualquier circunstancia y tras los más de 1.000 kilómetros recorridos no he tenido la sensación de necesitar alguno más.

    Pero no solo es prestacional y rinde bien, es que no consume nada. Mercedes anuncia un consumo medio combinado para esta versión de 4,8 litros por cada 100 kilómetros recorridos. ¿Muy optimista? Pues no. Tras la semana de pruebas el ordenador de a bordo se ha quedado en un consumo medio de 5,1 litros por cada 100 kilómetros recorridos. En esos más de 1.000 kilómetros un 15% fue en ciudad, un 5% en carreteras secundarias y un 80% en autopista. Eso, sumado a un tanque de gasolina de 43 litros, nos deja una autonomía estimada cercana a los 800 kilómetros.

    Aunque los asientos tienen un corte deportivo son muy cómodos y aptos para viajes largos

    No es fácil combinar dos factores antagónicos como el rendimiento y el consumo. Muy pocos coches lo hacen y menos aún con la misma efectividad que el CLA 220 d. Hay varios factores que determinan este hecho. El primero es que el motor está bien diseñado. Cuenta con ayudas para reducir consumos como el modo vela o el sistema Start&Stop. Lo segundo es la aerodinámica. El CLA tiene un coeficiente aerodinámico de 0,23, es decir muy bajo. Corta el aire fácilmente con su morro afilado y lo mueve perfectamente con su forma. Así que no es solo el motor lo que nos ayuda en aras de un menor consumo.

    Por supuesto el 220 d es un diésel de última generación, y tal y como estipula las leyes de contaminación está catalogado con el distintivo C, es decir el mismo que el de los motores de gasolina. Por lo tanto ambos están igual de afectados de igual manera frente a los protocolos anticontaminación que puedan existir. Así que en cuanto a movilidad no hay diferencia alguna con respecto a los gasolina pero sí que la hay en cuanto a rendimiento y consumos. Pasaremos menos por las gasolineras que casi están cobrando lo mismo por el gasoil que por la gasolina.

    Este mismo año 2020 el CLA empezará a tener versiones híbridas enchufables con más de 60 kilómetros de autonomía eléctrica

    En cuanto a la conducción en general debo reconocer que Mercedes ya no es esa marca clásica y chapada a la antigua con una conducción aburrida y sobria. El CLA tiene varios modos de conducción y es capaz de entregar varias sensaciones de conducción. Desde la eficiencia y la comodidad de los modos ECO y Confort hasta una sensación algo más divertida con el modo Sport. Tampoco es un coche con el que vamos a querer irnos de tramo, pero sí que se mueve fácilmente en un tramo de curvas. No se le nota fuera de lugar y sabe lo que se hace. Así que como ya llevo diciendo un buen rato no hay muchas fisuras en este CLA 220 d.

    Bueno, sí, en realidad hay dos. La primera de ellas es el ruido que desprende el motor. Si bien la cabina está muy bien aislada del exterior, el motor emite un sonido muy a diésel. Otros fabricantes consiguen mitigar ese incómodo ruido pero en este caso Mercedes no ha conseguido obrar ese pequeño milagro. Cuando lo oyes por fuera el 220 d no suena muy dulce. Lo sé, es un mal menor porque dentro no se oye, pero de algo me tenía que quejar.

    El trabajo aerodinámico es sensacional. El CLA corta el aire para ser bonito y eficiente

    Lo segundo que no me ha terminado de convencer es la caja de cambios. Sí, es muy rápida, aprovecha muy bien la fuerza del motor, pero es muy torpe e incómoda en un uso urbano. Es algo muy habitual en las cajas de doble embrague de última generación. Al circular a baja velocidad la respuesta es errática. Por un lado está su tendencia natural a subir marcha lo antes posible para bajar las revoluciones, y por otro está la entrada en funcionamiento del Start&Stop. En ciudad, o en atasco, al movernos en una velocidad baja tenemos el problema que la caja suba y baje sin saber muy bien que hacer y que el apagado del motor actué antes de tiempo. Por ese motivo hay tirones y demasiada brusquedad. Puede llegar a ser irritante, pero si pasamos a modo Confort y quitamos el Start&Stop los problemas se mitigan bastante.

    A fin de cuentas solo son un par de manchas en un conjunto muy bueno. Excelente a mi parecer. Hay que reconocer que el CLA ha dado un salto cuantitativo y cualitativo con esta su segunda generación. Lo mismo ha pasado con el Mercedes Clase A, pero creo que con el CLA estamos hablando de un coche mucho más maduro y no solo por su tecnología. Poco o nada tiene que envidiar al Mercedes Clase C y a su favor tiene la forma coupé y un precio ligeramente inferior.

    Y ya que hablo de precio, casi se me olvida, hay que decir qué precio tiene tan magnífico coche. Pues como podrás imaginar nada barato. Mercedes sabe que tiene un buen producto y lo vende caro. Según precio de configurador el CLA más barato que hay a la venta en España es el CLA 180 por 31.590 euros. El contar con el bloque 220 d supone pagar como poco 42.505 euros, y si empezamos a meter muchas chucherías el precio sigue subiendo rápidamente. La unidad de pruebas, esa amarilla tan mona que ves, tiene un precio cercano a los 60.000 euros. Y ahí va la última pega.

    Los motores diésel no han dicho su última palabra como bien demuestra el CLA 220 d Coupé

    Conclusiones

    El CLA 220 d Coupé es una de esas cesiones a las que cuesta decirle adiós. Es bueno en todo lo que se propone. Elegante (aunque no en amarillo), con calidad, con muchísima tecnología, con confort y sobre todo con un conjunto mecánico extraordinario. Con diésel así no hay que pensárselo, cógelo. Sé que no es barato y que tiene la pega de la caja de cambios, pero aun así merece la pena apostar por él. Sobresaliente nota para la más pequeña de las berlinas de Mercedes. Un producto a la altura de las expectativas de la firma.

    Prueba Mercedes CLA 220 d Coupé, ¿el mejor diésel del momento?
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