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    Prueba Peugeot Metropolis 2020, di adiós a los problemas de tráfico

    Prueba Peugeot Metropolis 2020, di adiós a los problemas de tráfico
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    Javier Gómara
    Javier Gómara14 min. lectura

    La transición del coche a la moto echa para atrás a muchos conductores. Motos como la Peugeot Metropolis, que estrena tercera generación, ponen las cosas mucho más fáciles. Nosotros ya la hemos probado, así que no te pierdas las primeras impresiones.

    Las cada vez más congestionadas ciudades están suponiendo un verdadero reto para la movilidad. Cada día nace algo nuevo para el ir y venir urbano. Un nuevo programa de motosharing, patinete, bicicleta, coche... Reducir el tráfico rodado es el objetivo de muchos gobiernos locales. Las motos siguen siendo la mejor opción, pero no todo el mundo tiene la confianza para hacerse con sus servicios. La Peugeot Metropolis solventa ese problema gracias a sus tres ruedas. Una moto/triciclo que acaba de ser actualizada.

    La imagen y las características de la Peugeot Metropolis se actualizan

    La tercera edición de la Metropolis de Peugeot Motocycles llega al mercado, cargada con sus habituales características y con algún añadido más. Lo más importante y atractivo sigue vigente, y es el hecho que puede conducirse con carnet de coche, es decir, con el B. Solo con esto hay que reconocer que el mercado de los scooter triciclos se presenta muy atractivo para aquellos compradores que busquen la comodidad de una moto con la seguridad que aporta una tercera rueda.

    La Peugeot Metropolis es una de las referencias del segmento, junto a las destacadas Piaggio MP3, Yamaha Tricity y Quadro QV3. Las cuatro representan el grueso de ventas y modelos, y aunque no tengan una alta demanda, cada vez son más los clientes que deciden dar el paso y dejar el coche en el garaje. Y es completamente normal, porque al fin y al cabo un triciclo como el francés tiene muchas ventajas, y algún que otro inconveniente.

    Pero vayamos por partes. Lo primero, ¿qué cambia en esta nueva Metropolis? Si hablamos de diseño, por fin la división de motos ha conseguido replicar el diseño de sus hermanos de cuatro ruedas. Se podría decir que la Metropolis toma prestada la filosofía de diseño de los coches. Faros diurnos con tecnología LED con los característicos dientes de sable, al igual que el Peugeot 2008 o el Peugeot 508. Además de ese detalle, todo es nuevo, desde la calandra delantera al carenado posterior.

    La filosofía de diseño se hermana con la de los coches, incluidas la garras para los faros posteriores

    Se ha buscado crear unas líneas más agresivas y atractivas con la idea de similar movimiento incluso en parado. El trabajo ha sido bueno, y hay que reconocer que la Metropolis dispone de un diseño muy acertado y elegante gracias a pequeñas molduras que simulan cromo cepillado. Acertada también es la paleta de colores. La introducción de Amazonite Satin Blue hará que destaque con el negro asfalto. Un toque diferente alejado de los tradicionales blanco, negro o gris.

    Siguiendo con las novedades es hora de mirar al cuadro de instrumentos. Un panel mitad analógico, mitad digital que llega de serie. En el centro de las dos esferas se coloca una pantalla TFT de cinco pulgadas con sistema i-Connect, que mediante la aplicación Peugeot Motocycles te permite conectar tu móvil y recibir notificaciones e indicaciones de guiado. Por supuesto, se incluyes muchas otras funcionalidades y funciones típicas que podemos ver en los coches de Peugeot.

    Dos viajeros pueden ir cómodamente sentados en un sillín de grandes proporciones y correctamente segmentado. De serie no se ofrece un apoyo lumbar para el acompañante, pero de forma opcional podemos incluirlo por un precio de 183 euros. Lo mejor es que el piloto tiene para sí un suelo completamente plano que permite poder cargar objetos como una mochila y que estén bien apoyados.

    La pantalla de 5" pulgadas viene de serie. Pero el acabado más alto ofrece soluciones adicionales

    Dentro del sillín se dispone de un espacio de almacenamiento de 17 litros, más un maletero trasero adicional. El primero permite guardar un casco tipo jet y otros objetos más pequeños, mientras que el posterior ya permite guardar un casco integral y objetos de mayor tamaño. Decir que los dos espacios de almacenamiento se abren de forma cómoda mediante dos prácticos botones. A ellos hay que sumar una guantera bajo el manillar, ideal para documentos que cuenta a su vez con una toma de 12 voltios y un USB en función del equipamiento.

    Hay dos líneas de acabado posible: Active y Allure. La unidad de pruebas contaba con este último nivel. Las diferencias entre una y otra residen en unos pocos detalles como el acabado de las llantas, la toma USB, el cuadro de instrumentos con i-Connect (aunque los dos traen la pantalla TFT), y la gama de colores. Siendo el nivel más alto el único donde es posible optar por el interesante y llamativo color Amazonite Satin Blue, el que traía consigo la unidad de pruebas. Estas diferencias inciden también en el precio.

    • Peugeot Metropolis Active - 8.799 euros
    • Peugeot Metropolis Allure - 9.399 euros

    A la hora de mover la moto, Peugeot ha optado por un motor Euro5 con 399 centímetros cúbicos de cuatro tiempos e inyección electrónica de combustible. Dispone de una potencia máxima de 36 caballos a 7.250 revoluciones y un par máximo de 38,1 Nm a 5.750 vueltas de motor. Su velocidad máxima es de 135 Km/h y gracias a un consumo reducido, y a un depósito de 13,5 litros, la autonomía ronda los 300 kilómetros. Para la parte ciclo se emplea un chasis tubular de acero con suspensión de hidráulica en cada rueda y discos de freno con ABS de 230 mm para el eje delantero y 240 mm para el trasero.

    Por el momento solo está disponible la versión de 400cc, más adelante llegará una versión deportiva

    No estamos hablando de una moto ligera o de tamaño reducido. 2,15 metros de largo, 0,77 metros de ancho y 0,78 metros de altura de asiento. Cuenta con una distancia entre ejes de 1,5 metros y un peso en vacío de 271 kilogramos. Como podrás ver es una moto pesada, aunque una vez en marcha el peso no se convierte en un problema. Eso sí, en parado o a baja velocidad hay que ganar soltura para controlar semejante tamaño. Algo que por cierto no le permite se tan ágil en el tráfico como un scooter normal y corriente.

    En marcha con la nueva Peugeot Metropolis

    Como ya he dicho, si somos nuevos en las lides de montar un triciclo hay que empezar poco a poco para entender el comportamiento y control que requiere una moto como la Metropolis. Es mejor se cauto al principio. Sin embargo, rápidamente uno se hace con la forma de actuar del peso, el eje delantero, y la moto en general. Rápidamente te olvidas de miedos y comprendes que a pesar del peso el control es fácil.

    No lo voy a negar, es importante tener en cuenta el peso. Los 271 kilogramos que se anuncian en vacío tienen su mayoría en el eje delantero. Eso quiere decir que si viajamos con otro pasajeros tenemos que tener en cuenta que podemos sumar fácilmente 400 kilogramos en total, una cifra nada pequeña. A la hora de mover la moto en operaciones de arrastre es más práctico si lo hacemos con el bloqueo de balanceo puesto. Este sistema estabiliza la moto en parado. Es decir, bloquea la inclinación y permite que el control sea mucho más sencillo. También es práctico en semáforos o paradas, donde no será necesario poner el pie en el sueño para mantener la moto nivelada.

    El estabilizador delantero permite que la moto bloquee la inclinación en parado

    Se nota que Peugeot no es nueva en esto de hacer triciclos. La tercera generación de la Metropolis muestra esa evolución y mejora en todos los sentidos a su predecesora. Con la versión de 400 cc tenemos moto más que de sobra. En ciudad es completamente resolutiva, y en carreteras rápidas es fácil poder mantener velocidades de crucero sostenidas. En vías secundarias hay que controlar bien los espacios para los adelantamientos, pero tampoco suponen un esfuerzo máximo siempre y cuando tengamos un remanente de gas y aceleración.

    Durante la prueba no hubo ningún momento en el que se necesitara "más motor". La verdad es que el rendimiento del motor es bueno, y los consumos no demasiado altos, por lo que podemos cumplir en un amplio abanico de escenarios. La Metropolis vale para casi todo, para ir y venir del día a día y también para alejarse de la ciudad sin ningún miedo. En 2021 llegará una versión superior de potencia, un Metropolis RS con motor de 500 cc.

    En el paso por curva la estabilización es buena. No siempre el sumar más ruedas implica mejor agarre, pero en este caso el trabajo realizado es muy bueno. Aporta buenas sensaciones al piloto, y en muchas ocasiones hay que mentalizarse que es posible tumbar un poco más la moto. La facilidad para hacerlo es pasmosa, y en ese aspecto no hay grandes diferencias con un maxi scooter convencional.

    La tercera generación de la Metropolis mejora en todo a su predecesora

    El único problema puede llegar a la hora de tomar una curva a alta velocidad con viento lateral. En ese caso la sensación es un poco confusa, toda la moto se mueve y nos deja claro que el límite no está muy lejos. El problema se subsana yendo un poco más despacio, y punto. La frenada siempre es importante, y gracias a un buen conjunto de frenos el tacto es muy bueno. El pedal de freno de suelo, necesario para la homologación tiene un tacto "algo diferente", más flojo en la primera parte del recorrido y más contundente cuando pisamos a fondo. Si apretamos fuerte las dos manetas la moto para rápido, y lo que es más importante, estable.

    Conclusiones

    ¿Es la Peugeot Metropolis una buena opción para aquellos que quieran pasarse al mundo de las motos sin la obligación de sacarse el carnet A2? Sí. Aporta mucha confianza rápidamente, y su rendimiento es sobrado para casi todo tipo de usos. Es cómoda en el día a día, aunque no puede igualar en agilidad a una moto tradicional. Tampoco puede igualar el precio, que sin lugar a dudas es uno de los puntos negativos. Es considerablemente más cara que una scooter de corte similar, pero con la ventaja de la seguridad añadida de esa tercera rueda y la no necesidad de sacarse otro carnet de conducir.

    Prueba Peugeot Metropolis 2020, di adiós a los problemas de tráfico