Es el coche más grande, más potente (y más caro) de EBRO, se llama S900 y he sido uno de los primeros en probarlo
La renacida EBRO presenta en España su coche más grande en España; el S900. Con su llegada la marca se adentra en un terreno plagado de marcas premium, donde intenta sacar músculo con una atractiva relación calidad-precio.

Según la cultura china el número 9 es uno de los números más fuertes e importantes. El símbolo de autoridad y de amor eterno. Los fabricantes usan las denominaciones que empiezan por 9 para sus mejores coches, como es el caso que ahora nos ocupa. El EBRO S900 nace de una marca española, aunque no es ningún secreto que tras ella se esconde tecnología y capital chinos.
Si tienes ya una edad, seguro que conoces la marca EBRO, la original. Fundada en 1954 por Motor Ibérica SA, la compañía se centró en la venta de vehículos de transporte, maquinaria agrícola y de obras públicas. Durante varias décadas EBRO fue una marca consolidada, pero en la década de los 80 fue absorbida por Nissan, al igual que sus ahora revitalizadas instalaciones de la Zona Franca de Barcelona.

EBRO ha pasado más de 30 años olvidada y escondida en la memoria de solo unos pocos, hasta la aparición del Grupo Chery. Convertido en uno de los pesos pesados de la industria del automóvil en China, el Grupo Chery fue fundado en 1997, pero poco o nada se parece aquella empresa a la que hoy conocemos. Junto con Geely y BYD domina el mercado nacional y destaca por su rápida expansión al extranjero mediante marcas propias como Exceed o Jetour y también mediante empresas nuevas como OMODA, Jaecoo o la renacida EBRO.
Tras el cierre de la fábrica de Nissan en Barcelona, cuatro empresas españolas crearon EcoPower Automotive. En 2024, ya como EV Motors, la compañía selló una joint venture con Chery para fabricar en Europa y evitar aranceles. El ensamblaje comenzó en noviembre con un plan de 150.000 unidades y 400 millones de inversión hasta 2029. En su primer año de vida, la empresa ha fabricado 12.000 vehículos en territorio nacional.

Como ya he dicho al principio, el S900 no solo es el coche más nuevo de EBRO, también es el más grande, lujoso y potente de todos los que han presentado. Podemos considerarlo como un hermano del OMODA 9 o del Jaecoo 8. Todos ellos, en realidad, proceden del Chery Tiggo 9 que se vende en China. A su vez podemos sumar otros rivales dentro de la misma categoría como el Skoda Kodiaq, el Hyundai Santa Fe, o el Peugeot 3008, entre otros.
A nivel visual el EBRO S900 presenta un aspecto bastante atractivo. Estamos ante un SUV de 4,81 metros de largo, 1,92 metros de ancho (sin retrovisores) y 2,8 metros de distancia entre ejes. Es grande. En el frontal destaca la generosa parrilla trapezoidal, mientras que en la parte trasera lo hace un faro principal que recorre todo el ancho del vehículo para así aportar solidez al conjunto. Un recurso ya muy trillado por los diseñadores.

Si bien no destaca nada en especial sí lo hace el conjunto. La presentación es buena, también por dentro donde EBRO nos presenta una vez más un ambiente minimalista. Las pantallas centran toda la atención del salpicadero, pero personalmente destacaría los buenos materiales escogidos. La sensación de calidad percibida es alta, superior al estándar de la categoría. Buenos ajustes y en líneas generales se trata de un espacio agradable en el que habitar.
Como buen buque insignia, el EBRO S900 se vende -al menos por el momento- con el nivel de equipamiento más alto de la casa, bautizado como Luxury. Además de sus 10 airbags y 26 asistentes a la conducción, realmente molestos, ofrece elementos faros Full LED, cámaras de aparcamiento, acceso y arranque sin llave, climatizador bizona, luz ambiental con 64 colores, tapicería de piel, instrumentación digital (10,25 pulgadas), panel multimedia táctil (15,6 pulgadas) cargador inalámbrico, conectividad para dispositivos móviles y mucho más.

Es decir; tiene lo mismo que cualquier otro coche moderno que podemos encontrar en el mercado, con la ventaja de que EBRO te lo ofrece de serie por un precio bastante contenido (ahora te hablaré de ello). El S900 ataca a la línea de flotación del segmento más familiar. En su interior se pueden alojar siete pasajeros en clásica disposición 2+3+2. La última fila esconde sus butacas, aptas para jóvenes y/o niños, bajo el fondo del maletero.
La fila central es amplia incluso para tres adultos, aunque se echa en falta poder regular la profundidad de la banqueta, cosa que rivales similares como el Renault Espace sí permite. A nivel de carga, el EBRO S900 ofrece un volumen mínimo de maletero de 448 litros, lo que no es mucho teniendo en cuenta el tamaño. Con los dos asientos ocasionales levantados el espacio de carga se reduce hasta los 143 litros. La máxima capacidad, 2.065 litros, se logra al abatir las dos filas posteriores.

La simplicidad no solo llega de la mano del equipamiento, también de la mecánica. EBRO solo presenta una configuración para el S900; se trata de un híbrido enchufable con etiqueta CERO de la DGT. Los datos demuestran que los PHEV han sido la categoría del mercado que más ha crecido en el último año. Muchas marcas apuestan por ellos como la mejor solución para disfrutar de la etiqueta CERO de la DGT sin los inconvenientes de una movilidad exclusivamente eléctrica.
Echando un vistazo bajo el capó del EBRO S900 nos encontramos con un motor turboalimentado de 4 cilindros y 1.5 litros que se combina con tres motores eléctricos, dos delanteros y uno trasero. El conjunto desarrolla un rendimiento máximo de 426 caballos de potencia y 580 Nm de par. O lo que es lo mismo: acelera de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos y alcanza una velocidad punta de 180 km/h.

La parte eléctrica se alimenta de una batería de iones de litio con 34,46 kWh de capacidad neta que logra homologar una autonomía 100% eléctrica de 140 kilómetros para un consumo combinado de 1,7 litros por cada 100 kilómetros recorridos. Estas cifras le permiten disfrutar de la totalidad de las ayudas ofrecidas por el Gobierno para la compra de vehículos CERO. La tracción se reparte entre los dos ejes mediante una caja de cambios automática.
Al volante del EBRO S900
Gracias a esa gran autonomía eléctrica, conducir un EBRO S900 es muy similar a conducir cualquier coche eléctrico del segmento D-SUV. A ritmo lento o medio destaca por el buen aislamiento de la cabina. Los kilómetros caen de forma natural y relajada, aunque por desgracia cuesta encontrar los 140 kilómetros de autonomía eléctrica que anuncia el fabricante. Resulta complicado pasar de los 90 kilómetros en condiciones reales.

Aún así me parece una cifra significativa teniendo en cuenta el tamaño del coche y el peso que se ve obligado a desplazar. Si bien tiene una notable parte eléctrica, el S900 también consta de un motor de gasolina alimentado por un tanque de combustible de 70 litros de capacidad que elimina de un plumazo la reconocida ansiedad por el rango. EBRO dice que el S900 es capaz de ofrecer una autonomía de 1.000 kilómetros a ritmo legal.
Eso quiere decir que el consumo medio real ronda la frontera de los 7 ó 7,5 litros por cada 100 kilómetros. En condiciones normales, con la batería descargada, estará por encima de los 8 litros a los 100 kilómetros, posiblemente más viajando cargado. Lo que quiere decir que los 1.000 kilómetros difícilmente se podrán conseguir. A pesar de ello, me sigue pareciendo un buen dato teniendo en cuenta todo el conjunto. Sus ya mencionadas proporciones y sus 426 caballos de potencia combinada.

Al contrario que algunos PHEV chinos, el EBRO S900 no agota por completo su batería de alto voltaje. Siempre queda un remanente que garantiza una digna entrada de par. A pesar de ello, como siempre pasa con los híbridos chinos, el motor eléctrico predomina (tiene más potencia) que el térmico, cuando debería ser al revés. A pesar de ello, debo reconocer que el rendimiento del S900 me ha parecido correcto. No es tan fulgurante como avisan sus caballos, pero es mejor que el de otros rivales como el BYD Seal U DM-i del que ya te hablé.
Para la carga, EBRO instala alimentadores en corriente continua de hasta 71 kW y de hasta 6,6 kW en corriente alterna. Cómodamente, en el plazo de una noche es capaz de recuperar el 100% de su alcance eléctrico y el 100% de sus buenas prestaciones. Lo bueno, como ya he dicho, es que la batería no llega a agotarse en ningún momento. Siempre guarda un pequeño porcentaje que se reserva para fases concretas, como fuertes aceleraciones. Otro detalle positivo es el sistema V2L que trae de serie. Entrega hasta 6,6 kW de potencia, más del doble de lo normal.

Al fin y al cabo, el EBRO S900 es un coche para ir tranquilo. Su blanda suspensión lastra el comportamiento dinámico en carreteras más exigentes. El eje delantero tiende ligeramente al rebote y al subviraje. No es un error crítico, pero sí demuestra que una marca con desarrollo europeo es capaz de ofrecer el mismo grado de confort con un mejor apoyo dinámico. Con esto no quiero decir que sea un mal coche, pero los chinos tienen que aprender que el confort no consiste, exclusivamente, en una suspensión blanda.
Sin poder valorar qué tal soportará el paso del tiempo (los años nos sacarán de dudas) sí debo reconocer que ahora mismo pocos coches ofrecen el mismo rango de acabados y precio. El EBRO S900 está a la venta en España por 49.807 euros, sin ofertas, ayudas o promociones (precio casi cerrado). Es la misma cantidad por la que OMODA vende su número 9 PHEV. Modelos europeos rivales, como el Kodiaq PHEV del que te hablé hace unas semanas cuesta 10 o 12 mil euros más para el mismo nivel de equipamiento.

- Buen precio
- Conducción cómoda
- Espacio interior
- Equipamiento base
- Sin levas de regeneración
- Suspensión demasiado blanda
- Tacto dinámico


