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    Prueba Peugeot Metropolis 400i 2021, práctica y al alcance de muchos

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    El pasar del coche a la moto no tiene por qué suponer un trauma. Muchos no quieren perder dos ruedas de una tacada, y para ellos la Peugeot Metropolis se ofrece como una excelente alternativa. Di adiós a los atascos y al transporte público.

    Casi todos conocemos esa sensación; despertarse e inmediatamente pensar en tener que meterte en un abarrotado transporte público o estar más de una hora para recorrer los apenas 20 kilómetros que te separan de tu trabajo. No son situaciones agradables. Para todo en esta vida hay solución, y aunque las nuevas generaciones se empeñen en crear "nuevos" y alternativos modos de transporte, el ideal lleva muchos años con nosotros: la moto.

    No es una moto convencional, y tampoco un coche. Son tres ruedas muy prácticas

    Tras el caballo y la bicicleta, la moto fue el tercer medio de locomoción en surgir, antes incluso que los coches. A lo largo de estos más de 150 años de historia el mundo de las cuatro ruedas ha ido evolucionando, mejorando capacidades, prestaciones y también seguridad. Las primeras motos apenas eran bicicletas con motor, y a día de hoy surgen alternativas como la Peugeot Metropolis.

    A medio camino entre la moto y el coche, muchas voces la critican, pero a fin de cuentas permite que mucha gente se adentre en el mundo de las dos, o las tres ruedas, en este caso, de una forma más segura. La Metropolis solo es la respuesta a una demanda cada vez mayor. Ahorrarse tener que ir en el metro a las 8 de la mañana o el tirarse dos horas al día en el coche no está al alcance de la mano de cualquiera, y eso se merece un agradecimiento.

    Por supuesto, hay pegas, pero también muchas ventajas. Los triciclos no son nada nuevo. Llevan en el mercado unos cuantos años, y su evolución ha sido muy grande. La tecnología que incorporan en la actualidad no tiene nada que envidiar a la de otras motos o coches. La Metropolis 2021 es la última actualización, una generación prácticamente nueva de una de las referencias de un segmento que antes era prácticamente inexplorado y que ahora suma cada vez más adeptos.

    La primera generación en llegar al mercado lo hizo en el año 2013, aunque cinco años antes Peugeot ya había presentado un primer boceto de cómo sería su primera moto de tres ruedas. Obviamente fue la respuesta francesa a la popular MP3 de Piaggio, la gran dominadora del segmento. En 2017 sufre una ligera actualización para adaptarse a las nuevas normativas europeas de emisiones, y finalmente en 2020 la segunda edición llega al mercado con importantes cambios y novedades.

    Las medidas de la Metropolis no son nada discretas. Más de dos metros de largo

    Como era de esperar, el diseño de la Metropolis tiene su origen en sus hermanos de cuatro ruedas. Peugeot quería que, a pesar de faltarle una rueda, tuviera el mismo ADN de diseño que un Peugeot 508, un Peugeot 208 o un Peugeot 3008, por ejemplo. La introducción de los LED diurnos en forma de diente de sable acerca el diseño al actual lenguaje de estilo de la casa gala. Se puede decir que el aspecto ha mejorado mucho, y para mi gusto es un triciclo muy estético.

    Arroja una imagen robusta, no como otros triciclos del mercado que resultan más bastos u ordinarios. En este caso los diseñadores de Peugeot han trabajado muy bien con los detalles. Al igual que en el morro vemos los dientes de sable, en la trasera se presentan las luces de freno con las tres garras típicas de la casa. Como ya digo, en líneas generales, se trata de un buen diseño, no muy rompedor pero sí más atractivo que otras alternativas. Sumando el color Amazonite Satin Blue, solo disponible en el acabado más alto, la combinación resulta ganadora.

    Pero no solo el cadenado exterior ha sufrido cambios. Cuando hablamos de coches la tecnología centra cada vez más atención. Las motos normales no suelen contar con sistemas de última generación, pero en este caso la Peugeot Metropolis apuesta por entregar sistemas cada vez más típicos en coches. Como por ejemplo la instrumentación, que presenta dos esferas analógicas y un display multiinformación central con pantalla TFT de cinco pulgadas que llega de serie.

    Una práctica pantalla TFT entrega mucha información con un solo golpe de vista

    Su lectura es clara, con mucha información y con un programa de personalización que permite adaptar el diseño al gusto del cliente. Las opciones de visualización se pueden cambiar mediante los botones que encontramos en los puños, pudiendo mostrar diferentes combinaciones. La velocidad y el cuentarrevoluciones se mantienen en las esferas analógicas, aunque la velocidad también se muestra de forma muy clara en la pantalla. Un gran aporte visual para el conductor que hace más fácil la lectura de indicadores.

    Pero ahí no acaban los sistemas de la nueva Metropolis. También hay que sumar la conectividad para dispositivos móviles. A lo largo de la semana de pruebas no he podido enlazar mi móvil con la moto, desconozco el fondo del problema pero no hubo manera. En teoría, si consigues enlazar el móvil y la moto mediante bluetooth tienes ventajas añadidas como el recibir información de llamadas y mensajes, o lo que es más práctico, indicaciones de navegación en el cuadro. No se presenta un mapa, pero sí la información necesaria para no perderte y no tener que ir dependiendo del móvil.

    El arranque y el desbloqueo se realiza mediante una llave de proximidad como la de un coche moderno a distancias menores a 1,5 metros

    En lo que a equipamiento se refiere hay dos niveles: Active y Allure. En la versión menos equipada la Metropolis cuenta con: llantas de 13 pulgadas, sistema ABS-SBC, toma de 12 voltios, el cuadro con pantalla, pantalla delantera ajustable en altura, sistema i-Connect, doble cofre, sistema Smart Key con desbloqueo y arranque sin llave, respaldo del conductor ajustable y un único color disponible, el gris Varnish Technium metalizado.

    El acabado Allure incluye más detalles como puertos los faros Full LED, USB, llantas en negro brillante, detalles cromados y una paleta de colores más variada donde encontramos el azul turquesa de la unidad de pruebas. Además de todo eso hay que sumar de los muchos accesorios disponibles en la gama de equipamientos opcionales como cubrepiernas, respaldo mejorado para el asiento posterior, dispositivo antirrobo y suelo en acero inoxidable, entre otros contenidos.

    Bajo el asiento hay mucho espacio de carga, que se suma a los 47 litros del cofre posterior

    A mi modo de ver, uno de los grandes defectos de la Metropolis es que no permite guardar dos cascos en su interior. La apertura del asiento y el cofre posterior se realiza de forma electrónica al pulsar los botones correspondientes. Peugeot ha dejado espacio, pero no el suficiente como para que se puedan guardar dos cascos. El cofre trasero permite la entrada de un casco integral, a duras penas, pero bajo el asiento no se puede guardar nada, solo papeles o algunas cosas que ocupen poco.

    Bajo el manillar tenemos un tercer cajón de almacenaje. Un pequeño receptáculo dividido que puede ser útil para dejar objetos como las gafas, pero mucho cuidado de dejarte algo, porque ese cajón nunca se cierra. Es decir, que puede abrirse incluso cuando la moto esté apagada y bloqueada. Eso le resta practicidad y provoca que por miedo a olvidos nunca se use.

    Aunque el espacio de carga no es excesivamente bueno, el espacio para los pasajeros sí que lo es. El pasajero cuenta con una banqueta extensa, unos amplios reposapiés, dos cómodas asas donde agarrarse y un pequeño respaldo lumbar. Opcionalmente se puede incluir un respaldo mayor que será agradecido por tu paquete. El conductor lleva una postura muy natural. Los pies se apoyan en una superficie lisa, gran parte del cuerpo queda recogido tras la cúpula, y el asiento es cómodo con su correspondiente ajuste lumbar de serie. Nada de quejas en este aspecto.

    Un diseño muy bien planteado con un color muy llamativo. Imposible no reconocerla en el tráfico

    Llegando a la parte mecánica, decir que para 2021 se espera la llegada de una versión más potente, presumiblemente con 500 centímetros cúbicos. Actualmente la única unidad disponible monta un bloque de cuatro tiempos monocilíndrico de 399 centímetros cúbicos con sistema de inyección electrónica y cuatro válvulas. Está refrigerado por agua y desarrolla una potencia máxima de 36 caballos a 7.250 revoluciones y un par motor máximo de 38,1 Nm a 5.750 revoluciones. Por supuesto, tal y como es obligación, está homologado bajo la norma Euro5, lo que le otorga la etiqueta C de la DGT.

    La Peugeot Metropolis 400i a prueba

    Una vez más la Peugeot Metropolis se encuentra con comentarios enfrentados. Para aquellos que no han cogido una moto o que acostumbran a moverse en ciclomotor, el rendimiento que ofrece el triciclo galo es muy bueno y más que suficiente. Por el contrario, para aquellos que hayan experimentado las prestaciones de motocicletas más grandes dirán que no rinde igual que una moto convencional. Ni a uno ni a otro le falta razón.

    400 centímetros cúbicos que ofrecen un buen rendimiento y un excelente refinamiento

    36 caballos en una moto de 400 centímetros cúbicos son más que correctos, pero en este caso el peso lo puede condicionar todo. El peso en báscula anunciado por Peugeot es de 271 kilogramos. Es muchísimo peso, y afecta a diferentes niveles. El peor de todos ellos es la maniobrabilidad a baja velocidad. El hecho de aparcar, desaparcar o intentar mover la moto a pulso o a baja velocidad es una tarea difícil. Hay que hacer mucha pierna y tirar de riñones para poder con ella, y si el terreno pica lo más mínimo hacia arriba imagínate.

    Una vez en marcha el problema se mitiga bastante, tan solo volverás a echar cuenta del peso cuando quieras sortear el tráfico. Más allá del peso, las dimensiones tampoco son nada discretas, con sus 2,15 metros de largo y 77,5 centímetros de ancho has de saber que no vas a entrar por todos esos huecos en los que sí puedes entrar con un pequeño scooter. Con el tiempo aprendes a jugar con los pesos y es fácil descubrir que se puede mover bastante bien. En ese caso penaliza más la longitud y el radio de giro menor que el peso, las cosas como son.

    El gasto medio de nuestra prueba ha sido de 4,4 litros a los 100 kilómetros con una autonomía aproximada de 250 kilómetros

    Así que no es tan aprovechable en ciudad como un scooter más pequeño, pero digamos que tiene el 90% de las capacidades de estas. Es decir que no siempre vas a culebrear, pero sí que lo vas a hacer tan a menudo que no va a haber inconvenientes. Pero la Peugeot Metropolis se siente más cómoda en grandes vías como carreteras rápidas, vías de circunvalación o carreteras secundarias donde el peso o el tamaño no suponen un inconveniente.

    En ellas deja atrás el peso y el tamaño para ofrecerse como una buena moto para rodar. La ficha técnica anuncia una velocidad punta de 135 kilómetros por hora, o más. Puede circular a ritmo legal sin problemas, aunque la carretera suba. Los 120 Km/h de autopista los coge y los mantiene tranquilamente, así que en vías donde la velocidad legal es menor va más que sobrada. Si estás dudando sobre si será capaz de llevarte por la autopista camino del trabajo, te advierto que sí, puede con ello y encima se guarda una pequeña reserva por si hay que dar un poco más de gas.

    La suspensión delantera independiente la hace, además de cómoda, muy segura

    Una de las mayores dudas que surgen con los triciclos es su capacidad para tumbar. Obviamente no permiten hacer tantas locuras como una moto de dos ruedas, pero sí que puede lograr ángulos bastante cerrados. El control de tracción trabaja para mantener la seguridad a raya, y si en algún momento nos excedemos con la velocidad actúa para "colocar" la moto. Es una respuesta bastante rápida y natural, aunque mucho cuidado con aplicar con fuerza el freno en la curva porque el instinto natural de la Metropolis es levantarse, y lo hace tan rápido que en un principio puede asustar.

    Encadena curvas de forma natural, empujada por un motor muy solvente a bajas vueltas y algo más limitado a alta velocidad, algo completamente normal. No hay problemas en los adelantamientos o las salidas desde parado, y gracias a la cúpula ajustable podemos protegernos más o menos del viento o las condiciones meteorológicas. Y una de las cosas que más me ha llamado la atención es el refinamiento, pues apenas se perciben vibraciones, ni en marcha ni en parado.

    Tampoco hay problemas a la hora de detener la moto. El eje delantero cuenta con dos discos de freno de 230 milímetros y un trasero de 240 milímetros. Al aplicar fuerza al eje delantero el ABS trabaja autónomamente para aplicar la frenada como considera, combinando ambos discos. El pedal de freno, necesario por homologación, tiene un tacto muy natural para aquellos que provengan del coche. En un primer momento no trabaja intensamente y será necesario aplicar más fuerza para notar algo. Sumando todo ello la Metropolis asegura una frenada intensa y segura, aunque el terreno esté algo complicado.

    El freno de mano permite mantiene inmóvil la moto, aunque también cuenta con un caballete

    La tendencia natural es a irse de la curva, pero la dinámica es muy similar a la de otras grandes scooter con dos ruedas. Hay que tener en cuenta que por configuración y peso la Metropolis obliga a adelantar un poco las curvas. Hay que empezar a girar antes, pues es fácil darse cuenta que vamos tarde. En esos casos no hay que ser tímido con la tumbada ya que la moto es capaz de hacerlo, porque de lo contrario volverá a intentar salirse. Es un juego al que rápidamente de adaptas y en el que no veo problema alguno.

    Al ser un triciclo cuenta con un sistema de estabilización que permite bloquear el eje de la moto y mantenerse completamente recto sin tocar con los pies en el suelo, tanto en parado como a velocidades inferiores a los 10 Km/h. Es un sistema muy cómodo y que se agradece bastante cuando el suelo que pisamos esté mojado o algo de lo que no todas las motos pueden presumir.

    Es bonita, está bien equipada, es cómoda, rinde bien y encima se puede conducir con el carnet de coche, entonces ¿por qué no se vende más? Pues uno de los escollos principales, dejando a un lado los traumas de algunos con las tres ruedas, es el precio. No hablamos de un scooter especialmente barato. El precio de salida de la Peugeot Metropolis es de 8.799 euros, sin ofertas o promociones. Ese valor corresponde una unidad con acabado de acceso Active. El nivel superior, la Metropolis Allure, se ofrece desde una cantidad mínima de 9.399 euros, sin ofertas o promociones.

    Faros Full LED con diodos de firma diurna en forma de dientes de sable. Como los coches

    Son cifras muy altas para una moto de 400 centímetros cúbicos, aunque está en sintonía con modelos rivales. La Piaggio MP3 se ofrece desde los 6.800 euros para la versión de 300 cc y desde 8.600 para la de 350 cc. Por su parte, la Yamaha Tricity de 300 se ofrece desde 8.100 euros, y la más barata de todas es la Qooder QV3 con un precio de salida de 6.299 euros para la variante de 350 centímetros cúbicos. Salvo esta última, el resto muestra un sobreprecio de más de 2.000 euros con respecto a un scooter de 400 cc cúbicos y dos ruedas.

    Conclusiones

    Todo consiste en calcular. Las motos de tres ruedas tienen muchas y muy buenas ventajas. Ofrecen muchas de las capacidades habituales de un maxiscooter, pero con la condición superior de poder ser conducidas con el carnet de coche. Esto ya, por sí solo, las propone como una gran alternativa para aquellos que quieran despedirse del ajetreado transporte público y de los horribles atascos mañaneros. Además en el caso de la Metropolis se puede decir que es bonita, que está bien equipada y que encima rinde mucho mejor de lo que cabría esperar.

    Pero por contra tiene esos problemas inherentes como el tamaño excesivo o el elevado precio de venta. Son motos caras, eso es innegable, pero cada uno tiene que pensar si le compensa o no. Muchos moteros las critican por su rueda de más, pero creo que es una crítica innecesaria e inútil. Al final todo se basa en la comodidad y la practicidad que te aporte en tu día a día. ¿Que no es la moto ideal para irse de tramo? Pues no, pero es una excelente propuesta para aquellos que quieran dejar a un lado el coche sin tener que desprenderse de dos ruedas de una tacada.

    La Metropolis ofrece la gran mayoría de capacidades y ventajas de una moto convencional
    Prueba Peugeot Metropolis 400i 2021, práctica y al alcance de muchos